Famas F1: Nueva vida para el “Cornetín” Galo

famas-06-odcQuienes en los últimos meses hayan tomado contacto con algunas unidades del Ejército Francés pueden haber observado un cambio en su armamento. En el Regimiento de Marcha del Chad, el 8º Regimiento Paracaidista de Infantería de Marina de Castres y en el 13º Batallón de Cazadores Alpinos de Chambery se han recibido, para someterlos a las últimas evaluaciones previas a su distribución generalizada, varios cientos de fusiles FAMAS (Fusil d’Assault de la Manufacture d’Armes de Saint-Étienne) modernizados a un estándar que va a permitir seguir usándolos por unos quince o veinte años más, cuando se prevé pueda haberse concretado un sustituto, el que ahora se conoce como AIF (Arme d’Infanterie du Futur).

Tecto:  Octavio Díez Cámara / Fotos: autor, salvo indicadas

Mientras se define este último, lo que se va a hacer es ir modificando varias decenas de miles de los fusiles que ahora usan los que conforman las Fuerzas Armadas Galas para que sigan siendo efectivos, sobre todo a la hora de facilitar lo que es su puntería en condiciones urbanas (CQB, Close Quarter Battle) y en aquellas en las que la ausencia de luz sea manifiesta.

Treinta años en activo
famas-03-odc_0.jpgLa transformación de este modelo de arma de asalto llega cuando se cumplen tres décadas desde que se iniciase la distribución entre las unidades militares, con medio millón de ejemplares fabricados desde entonces. Los trabajos que dieron lugar al FAMAS -en su armazón queda identificado como FA-MAS- se remontan a muchos años antes. Fue entre 1946 y 1950 cuando comenzaron a diseñarse armas que respondieran al concepto “bullpup”, un diseño en el que la culata se adelantaba para, entre otras ventajas, reducir el tamaño general y facilitar el transporte. El Aletier Mecanique de Mulhouse validó conceptos recamarados a distintos tipos de cartuchos, pero esos avances no se concretaron al estandarizarse, dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el versátil cartucho del 7,62x51mm (.308 Win).
Pese a verse inmersos en varios conflictos en el Norte de África e Indochina, los franceses no cejaron en su empeño y siguieron evaluando conceptos bien distintos en número que incluyó tres o cuatro decenas de armas distintas. Fue a partir de los años sesenta del siglo pasado cuando evolucionaron su búsqueda centrándola en un cartucho entonces novedoso, el 5,56×45 mm (.223 Rem).
Por lo que hemos podido saber, los trabajos que darían lugar a este diseño se iniciaron ahora hace más de cuarenta años. En 1967, de la mano del ingeniero Paul Tellie, se dieron los primeros pasos para poner a punto una propuesta que se completaría cuatro años después, en 1971. Los militares galos encontraron más que interesante aquel diseño que llamaba la atención por su tamaño, formas y capacidades, sobre todo porque otros coetáneos eran más clásicos y menos evolucionados. Entre 1972 y 1976 lo sometieron a distintos exámenes para validar las prestaciones reales que ofrecía y se decidió acometer algún cambio menor, para adaptarlo mejor a los requisitos del usuario.
Se decantaron por iniciar su fabricación, aunque surgieron algunos problemas en el proceso. Para paliarlos y disponer de un modelo del .223 Remington decidieron validar otros conceptos, como los H&K33 de la germana Heckler & Koch o el SG540 de la suiza SIG (Schweizerische Industrie Gesellschafft). Adjudicaron a Manurhin, que había obtenido la capacidad de fabricar este último bajo licencia, un contrato por algún millar del suizo para dotar, como medida de urgencia y provisional – y algunas los siguen empleando hoy día-, a determinadas unidades de élite. Paralelamente, se consiguió solucionar todos los problemas iniciales y declarar al FAMAS listo para el servicio, hace ahora justo treinta años, en 1978. La introducción de los primeros ejemplares entre los usuarios permitió dar de baja dos armas históricas: el subfusil MAT-49 del 9×19 mm Parabellum y el fusil MAS 49/56 del 7,5×54 mm. Del nuevo diseño, que recibió las siglas F1, se llegaron a fabricar unos cuatrocientos mil ejemplares. En su evolución técnica, el conglomerado industrial GIAT -ahora Nexter- puso a punto el G1, con cambios menores en la empuñadura y el arco del guardamontes. No se produjo en serie pero sí lo fue, a partir de mediados de la década pasada, el G2, arma que llegaría en cantidades importantes a la Marine Nationale, para dotar a los “Commandos”, una Fuerza con capacidades bien dispares que van desde la protección de instalaciones militares a la realización de abordajes navales de alto riesgo. Cambios significativos en el anterior son que podía emplear cargadores estandarizados para treinta cartuchos, en sustitución de los originales rectos para veinticinco, y que se había agrandado el guardamonte de forma que pudiese ser empleado llevando puestos guantes de un grosor significativo, incluso los que visten las tropas de montaña operando en climas árticos.
Con el paso de los años se concretaron algunas ventas al exterior, aunque no tenemos claro si se compraron o cedieron ejemplares a terceros. Entre quienes lo recibieron se encuentras Djibouti, Senegal o los Emiratos Árabes Unidos. Además, dotó a los militares alemanes que formaban parte de la Brigada conjunta germano-francesa. También tuvo lugar la adquisición de unos diez mil ejemplares del visor de punto rojo sueco Aimpoint “CompM2″ que, fijados al asa de transporte, han ido a parar a unidades que por sus cometidos deben considerarse como especialmente operativas.
Asimismo resulta relevante es la concreción de una versión con cañón más corto, designada para empleos concretos y de una variante prevista sólo para tiro semiautomático, el MAS .223 que estaba pensado en principio para su comercialización en mercado civil y del que se fabricaron algunos lotes para los tiradores y deportistas del país vecino. Opcionalmente, se ofrecía recamarado para el .222 Remington y .222 Remington Mag, alguno de los cuales pude ver, hace ya bastantes años, en armerías andorranas, por lo que es más que posible la presencia de algunos ejemplares en nuestro país.

Características propias
famas-09-sagem-defense-securite.jpgLo primero que llama la atención del “cornetín”, como algunos militares franceses llamaban al FAMAS en sus inicios, es un diseño que fue “rompedor” en el momento de su introducción y aún lo es hoy. La adopción de una configuración “bullpup” permitió conformar un arma especialmente compacta e incluso atractiva, con una longitud total de poco más de 75 centímetros, menor que otros diseños que habían optado por una culata retráctil o abatible. Peculiar es también el asa de transporte y puntería que abarca la mitad de la parte superior delantera, protegiendo la palanca de montar de golpes o de manipulaciones no deseadas e incluyendo en su parte interna el alza y punto de mira que quedan a salvaguarda de un impacto accidental que pudiese dañarlos.
El cañón, que sobresale poco de lo que es el armazón del arma, incluye unos rebajes circulares que sirven para afianzar una granada de fusil y conseguir dispararla sin tener que recurrir a cartuchos impulsores. Mide 48,8 centímetros, tiene tres estrías en su interior y se ha previsto una vida útil, sin que pierda precisión, de entre diez y quince mil disparos. Obtiene una más que aceptable velocidad en la boca de fuego de 960 m/seg y su alcance efectivo es de entre trescientos y cuatrocientos metros.
Su diseñador también pensó en cómo conseguir una mejor precisión en sus disparos y lo consiguió incorporando sendas patas a los costados de la carcasa, elementos que, convenientemente desplegados, actúan como bípode y son de una utilidad manifiesta.
Otras soluciones que se adoptaron en los primeros desarrollos de este modelo incluían el arco del guardamontes móvil, para poder actuar sobre el gatillo cuando los soldados llevaban puestos guantes de cierto grosor, problema que en la evolución dio lugar al rediseño de ese complemento. Se pensó en favorecer la secuencias de tiro rápido -en ráfagas consigue una cadencia próxima a los 1.000 d/m-, por lo que la parte trasera, que es lo que correspondería a la cantonera de una culata clásica, incluye una pieza de material sintético que como función principal sirve para amortiguar el retroceso sobre el hombro del tirador.
Todos esos detalles positivos no han implicado un peso exagerado, pues el conjunto se mantiene en 3,61 kilogramos sin contar con un cargador lleno -los originales rectos eran de acero con teja elevadora de material sintético, tenían capacidad para veinticinco cartuchos y pesaban 0,45 Kg.-, la correa portafusil 150 gramos más, y las dos patas del bípode otros 0,17 Kg.
Junto a todo lo comentado, un concepto que puede desmontarse sin ayuda de herramientas auxiliares en un minuto más o menos. Son nueve conjuntos principales las que conforman el FAMAS. El cuerpo del arma que incluye partes como el cañón, el mecanismo de alimentación o el pistolete, el bloque móvil del cierre, la unidad de mecanismos, la culata, el asa de protección y transporte, el cargador, la correa portafusil, el bípode y la bayoneta con su vaína.

Lógica evolución
En diversos ámbitos han circulado noticias, reales o malintencionadas, sobre los problemas de funcionamiento que regularmente han caracterizado a este diseño, con incidencias relacionadas con su fiabilidad y mantenimiento. Personalmente he tenido la oportunidad de conversar, en más de una ocasión, con militares de distintas unidades que lo empleaban y lo habían llevado consigo a zonas de conflicto. A la pregunta sobre su opinión, hubo una respuesta más que unánime: “funciona perfectamente y es muy preciso”, lo que, si es verdad, dice mucho acerca de las capacidades originales del arma.
Buscando mejorarlas, se han decantado por modificarlo a la vez que ponen en servicio el equipamiento del combatiente futuro, lo que se conoce como FELIN (Fantassin à Équipements et Liaisons Intégrés). Los avances respecto a este último recibieron el impulso definitivo tras acordar, en marzo de 2003, una inversión superior a los ochocientos millones de euros. Sagem Défense Sécurité fue la seleccionada para acometer un esfuerzo industrial que permitió entregar los cincuenta primeros ejemplares de preproducción el año pasado. En 2008 han sido ya varios cientos más para las últimas pruebas. A partir del año próximo, y hasta 2010, serán veintidós mil seiscientos los equipos entregados para dotar a veinte regimientos de Infantería; con posterioridad, y hasta 2015, está previsto recibir otros diez mil para unidades artilleras, de Ingenieros o blindadas.
La recepción de ese equipamiento, avanzado y modular, lleva aparejada también la de un FAMAS totalmente actualizado en lo que son sus capacidades y potencial, que no en el diseño básico. Tras evaluar distintos conceptos de experimentación, se ha decidido mantener la configuración original en cuanto a mecanismos interiores, carcasa… y lo que se ha hecho ha sido mejorar aspectos ergonómicos y de funcionamiento.
famas-06-odc.jpgA primera vista, se observa que el cañón original con acanaladuras que servían para lanzar granadas de fusil ha sido reformado o reemplazado, cambio que no afecta a la bocacha pero sí a un soporte inferior en el que ahora podrá situarse un novedoso cuchillo-bayoneta de origen italiano. Llama la atención también el cambio que afecta a la unión entre el pistolete principal y la parte delantera inferior del guardamanos, de dimensiones muy amplias. Se observa asimismo que el bípode original, de patas rectas, ha sido modificado de forma que ahora sus dimensiones son mayores y la parte inferior de sus patas curva, para conseguir un mejor encare con el aparato de puntería.
En la parte delantera inferior se ha situado una empuñadura pistolete que sirve para bastante más que asir mejor el arma, lo cual también consigue. Incorpora una serie de pulsadores que facilitan la activación de algunos de los nuevos sistemas instalados, detalle que mejora el control que el soldado tiene sobre los modos de puntería, de visión nocturna o de apuntamiento en desenfilada cuando está a cubierto en una posición o detrás de una esquina.
Ese sistema trabaja coordinado con un sofisticado módulo de puntería. Para fijarlo al FAMAS se han decantado por situar, en distintos puntos del diseño original, una serie de raíles estandarizados de tipo Picatinny. En ellos también se podrán fijar otro tipo de complementos, como los visores holográficos EOTech que los franceses han decidido adquirir para dotar a su personal y mejorar la capacidad de puntería instintiva contra blancos situados a distancias cortas, o cuando se exige cierta celeridad ante determinadas reacciones.
Volviendo al módulo en cuestión, señalar que es obra de Sagem Défense Sécurité. Se han previsto dos modelos, el IR y el IL. En cada escuadra se llevarán una combinación variable de ambos, aunque en principio la previsión concreta tres de los primeros y cinco de los segundos. Ambos comparten el diseño general, pesan 1,7 Kg y cuentan con una óptica asociada a un sistema de video digital que les permite detectar a los adversarios cuando estos se encuentran a unos ochocientos metros; con su uso se consigue una identificación precisa dentro de un radio de cuatrocientos metros.
La diferencia entre ambos estriba en que en el primero se incluye un canal térmico que incorpora la tecnología más moderna, pues no tiene que ser refrigerado y el ruido que emite es casi imperceptible. Genera una imagen de 320×240 píxeles, suficiente para reconocer a un sujeto a unos trescientos metros. El IL carece de esa capacidad, pero incorpora un conjunto intensificador de luz asociado a un zoom electrónico para ampliar sus prestaciones. Las imágenes captadas por uno y otro se transmiten, por un dispositivo incorporado en el concepto FELIN, hasta un pequeño visor situado en el casco del operador que puede explotarlas de forma directa o indirecta; también pueden verse en la PDA (Personal Digital Assistant) que llevan fijada en el costado izquierdo del pecho para consultar mapas, recibir datos y para otras funciones relevantes.
Ambos conjuntos de puntería incluyen un raíl en su parte superior para situar complementos como el EOTECH y se alimentan con baterías recargables que consiguen una nada desdeñable autonomía de tres horas de uso continuado, tiempo que parece suficiente para una jornada de actividades de combate. Además, se ha decidido que un par de hombres por pelotón lleven consigo un arma aún más modificada, pues se les instalará un lanzagranadas individual y monotiro de 40 milímetros de nuevas prestaciones. Podrán disparar sus granadas de tipo antipersonal contra objetivos situados en un rango de hasta cuatrocientos metros, y podrán emplear municiones -no letales, lacrimógenas, fumígenas…- más acordes con las misiones que se demuestran ahora más frecuentes.
Junto al anterior, todo el personal va a contar con una nueva bayoneta multipropósito. Por lo que hemos sabido, la opción con la que van a ser equipados la ha puesto a punto, siguiendo la estela de otros diseños bien conocidos y muy apreciados, la firma italiana Extrema Ratio de la que ya les hemos hablado en varias ocasiones desde ARMAS.

Cualidades renovadas
Los FAMAS ahora en proceso de modernización se van a convertir en armas mucho más eficientes, aunque también resultan más voluminosas. Con los sistemas que se les han incorporado aumentan bastante de peso, aunque sin llegar a ser tan exagerados como soluciones que se preveían hace sólo unos pocos años.
Puede que la maniobrabilidad en entornos restringidos sea menor, aspecto compensado con otras cualidades que ahora se consiguen. Usando los nuevos fusiles de asalto los combatientes del l’Armee de Terre galo van a ser mucho más capaces y podrán actuar eficazmente tanto de día como de noche, sin aparentes restricciones pese a que las condiciones ambientales sean extremas. Su letalidad se incrementará de forma sensible, así como la precisión de sus disparos. De forma racional consiguen evolucionar un producto que lleva ya tres décadas en uso y podría, tras los convenientes cambios, llegar a cumplir el medio siglo de servicio continuado.

Imágenes

URL: http://www.revistaarmas.com/?p=200

Escrito por Redacción el abr 22 2009. Archivado bajo Fusiles. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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