Primera feria de la seguridad en Guatemala
Ya tuvo lugar la primera edición de lo que está llamado a ser el primer referente de esta materia en tan hermoso pero violento país hispanoamericano. De los tres millones de armas que se calcula que hay en Centroamérica, un millón se encuentran dentro de las fronteras guatemaltecas, y por desgracia, buena parte de ellas en manos de quienes nunca deberían tenerlas. La Seguridad, con mayúscula, es una de asignaturas pendientes de Guatemala.
Jesús Núñez
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Este artículo incluye 12 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 330.
ARMAS viene haciéndose eco desde sus orígenes, de las diferentes ferias y eventos, dentro y fuera de España, relacionados con el mundo de la seguridad y por lo tanto de cuanto se relaciona con el armamento, pues éste constituye, sin duda alguna, uno de sus principales segmentos de referencia.
Los comienzos de este tipo de eventos han sido siempre difíciles, pero siempre llenos de ilusión por quienes tuvieron visión de futuro. Aún recuerdo mi primer SICUR en el Madrid (1980), y los lectores que tengan edad y memoria, coincidirán en aquella frase de que “la ciencia avanza que es una barbaridad”. Y esa primera vez ha llegado a Guatemala, por lo que ARMAS, testigo presencial, lo trae a sus páginas. Guatemala es hoy un hermoso país, de extensión y población similar a Andalucía, pero que padece el grave problema de la inseguridad, con una de las mayores tasas de criminalidad del mundo. Sirva como dato que en 2008 se alcanzó la cifra de 6.300 muertes violentas y éste año se cerrará previsiblemente con cerca de 7.000. Una auténtica barbarie que contrasta con la amabilidad de la mayoría de los habitantes de tan bello país.
La organización de la Feria
Desarrollada del 21 al 23 de agosto pasado en el capitalino Parque de la Industria, la iniciativa de celebrar por primera vez un evento de estas características correspondió al Grupo Illimani, empresa dedicada a eventos temáticos en los que consumidores, empresarios, fabricantes, gerentes, productores y propietarios, interactúan en sus negocios.
En entrevista realizada a Angel Morales, director del evento, publicada en “Seguridad Total” –www.revistaseguridad.com–, la nueva revista dedicada a la seguridad que inicó su andadura aprovechando esta Feria, se reconocía que el motivo principal para su convocatoria había sido el elevado índice de criminalidad que padece el país.
La ola de violencia ha motivado la creación de numerosas empresas locales y el desembarco de otras extranjeras con experiencia en el sector de la seguridad privada. Para que el lector se haga una idea del peso específico que tiene la seguridad privada en este país, hablamos de unas 35.000 personas destinadas a la seguridad estatal (15.000 militares y 20.000 policías nacionales civiles) y unas 120.000 dedicadas a la seguridad privada.
Dado que se trata de un mercado importante pero disperso, se convocó esta feria –www.feriadelaseguridad.com–, para que tanto la población en general y los potenciales consumidores, como las empresas y las instituciones gubernamentales y no gubernamentales, pudieran conocer, difundir y ofertar, los tipos y modelos de seguridad y tecnología con los que ya se podía contar en el país.
Así, expositores de empresas, y organismos públicos y privados, atendidos por comerciales y expertos, ofrecieron las últimas novedades disponibles sobre armas, defensa personal, uniformidad, complementos, adiestramiento, seguridad informática, industrial y empresarial, agencias de seguridad, polígonos, armerías, seguridad bancaria, polígrafos, salud ocupacional y riesgos profesionales, controles de acceso, equipos de alerta y comunicación, seguridad contra robo, intrusión y agresión, monitoreo, seguridad vial y de transporte, etc.
Durante la feria se celebraron demostraciones de seguridad personal, así como de diferentes equipos y productos, de perros adiestrados, primeros auxilios, conferencias de expertos, e incluso desfiles de modas de ropa blindada, como dicen allí, o antibalas como decimos aquí.
Los productos
Hay que resaltar que esta primera feria no pretendía exponer las últimas novedades del mercado internacional, tal y como sucede en otros países del continente americano o del europeo. Evidentemente su objetivo no era rivalizar con dichas ferias a las que acuden las principales firmas mundiales, y de las que ARMAS se hace eco puntualmente, sino mostrar las opciones disponibles hoy en el país.
Pero sin duda había una gran oferta de productos relacionados con la seguridad. Curiosamente las armas de fuego, pese al gran número que existe en Guatemala, fueron muy pocas, quedando limitadas a una sola armería –www.elmundodelasarmas.com– que principalmente ofrecía las pistolas Stoeger, modelo Cougar 8000F, procedentes de importación norteamericana y manufactura turca; las italianas Beretta 92 FS y Cougar 8000F, todas ellas de 9 Para., así como los mini revólveres North American Arms, Classics y Clip del .22 LR. Sin embargo, una cosa llama la atención al visitante europeo o norteamericano, y es el elevado precio de las armas, que casi duplica el que conocemos, debido a las altas tasas arancelarias y los márgenes comerciales, además de los costes propios de todo producto procedente de importación, ya que Guatemala no es país fabricante de armas.
Entre los productos más curiosos estaba la ropa blindada que presentaba la firma colombiana Miguel Caballero –www.miguelcaballero.com– que bajo la apariencia de todo tipo de prendas aparentemente normales (chaquetas, cazadoras, camisas, etc.), ofrecía una alta protección antibalas, discreta y ligera.
Otro producto que también captaba la atención del público y que cada vez tiene más demanda en Guatemala –y no es una excepción–, era el de los vehículos blindados.
Y luego, entre los expositores de empresas que ofrecen asesoría y realización de estudios de seguridad, física e industrial, así como su prestación, se exponía también una gran variedad de sistemas de accesos (barreras de control, molinetes, lectores biométricos, huellas, de mano, de documentos, detectores de proximidad, arcos y portátiles detectores de metales, puertas de seguridad, etc.), alarmas de toda clase y tecnología, dispensadores, equipos de monitoreo ambiental, todo tipo de cámaras de CCTV, sistemas y equipos de comunicación (vía radio, telefonía, informática, internet, satélite, encriptación de voz y datos, etc.), sistemas de posicionamiento global (GPS), detectores de moneda falsa, sistemas de iluminación, prevención, detección y control de incendios, infrarrojos, toda clase de vestuario, uniformes, complementos, aparatos para pruebas de confiabilidad, polígrafos, detectores de mentiras, en sus diferentes variedades.
Por último destacar tres expositores gubernamentales. El de la Industria Militar del Ejército –www.industriamilitar.com– con sus equipamientos; el de la Policía Nacional Civil –www.pnc.gov.gt– con sus uniformes y vehículos, y el de la Dirección General de Armas y Municiones (DIGECAM), –www.digecam.mil.gt– perteneciente al Ministerio de Defensa Nacional, y que en España, sería el homólogo de nuestra Intervención Central de Armas y Explosivos (ICAE) de la Guardia Civil, donde se facilitaba toda clase de información relativa a la nueva Ley de Armas y Municiones, aprobada el pasado mes de abril.



Sumario 338


