Evolución de los fusiles militares franceses (III), los semiautomáticos
Continuamos en este capítulo nuestro repaso por los fusiles reglamentarios en el Ejército Francés, hoy centrándonos en la aparición de los primeros modelos semiautomáticos y varias versiones para tiradores de élite.
Por Juan Pablo Lasterra
Fotos: colección autor (salvo indicadas)
Este artículo incluye 15 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 330.
El diseño del MAS 36 se gestó cuando ya buena parta de los ejércitos principales planteaban armas mucho más modernas para sus tropas.
Un fusil muy convencional
El MAS 36 no es un fusil revolucionario, ya que su aspecto recuerda al de un mosquetón Berthier al que se le hubiese aplicado el robusto cajón de mecanismos de un Lebel. El cargador sigue siendo interno, dado que el arma se alimenta mediante peines de cinco cartuchos. El funcionamiento por cerrojo es clásico, aunque la palanca del mismo está en una posición orientada hacia delante, con su bola situada en la misma vertical que el disparador, posición pensada para facilitar la rapidez en el tiro, pero que a la postre, y a diferencia del cerrojo Máuser, hace bastante molesta su manipulación efectiva. Otro defecto es que, al igual que el Lebel o el Berthier, carece de seguro alguno por lo que la manera más segura de llevarlo es con la recámara vacía. El alza trasera es ajustable hasta doscientos metros, aunque el arma cuenta con un alcance máximo que supera en mucho esa cifra.
La primera bayoneta que se crea para el arma va fijada bajo el cañón, aunque la segunda es desmontable y se guarda en un tubo colocado bajo él, en el interior del guardamanos. Ambas son cruciformes. Como complemento se crea asimismo una bocacha que permite el disparo de una granada específica, la VB, con 60 g de explosivo. Para dispararlas hay que apoyar la culata en el suelo, de manera que el fusil se convierte en un remedo de mortero. El proyectil propulsor es la variante C del M29.
Durante la ocupación, Alemania tan sólo permite crear una variante del MAS 36 recalibrada al .22 LR, que sirve como fusil de entrenamiento. Tras la guerra MAS retoma no sólo la fabricación del fusil, sino que recupera un proyecto ideado para las tropas de montaña y las tropas paracaidistas que tuvo que ser interrumpido durante la ocupación alemana. Se trata de una versión cuya culata sustituye la madera por el aluminio y se une a la caja por una pieza de metal situada en el la cara izquierda del cajón. Mediante el tornillo de unión de ambas la primera puede pivotar hacia delante, dado que su interior es hueco y la cantonera tiene un rebaje inferior que permite su acople al guardamanos. El modelo se llama consecuentemente MAS 36 Crosse Repliable 39 ó simplemente CR39. Tanto el cañón como el guardamano y la bayoneta también disminuyen su tamaño para adaptarse al uso paracaidista.
En 1947 la fabricación del MAS 36 se simplifica empleando metales de menor calidad a fin de poder entregarlo de forma más rápida a las tropas que combaten en Indochina. Al año siguiente se le coloca en el cañón un dispositivo fijo para lanzar granadas, evitando la inutilización del mismo cuando se empleaba la bocacha especial VB. A este modelo MAS 36 LG48 le seguirá pronto otro mejorado, el MAS 36/51, aunque por esas fechas el fusil resulta completamente desfasado dado que sigue empleando mecanismo de repetición por cerrojo.
Sin embargo, tras la liberación de París en agosto de 1944 se había comenzado la producción del MAS 44, una conversión semiautomática del modelo de preguerra que había sido diseñada a espaldas de los alemanes. En completo secreto, los ingenieros galos toman como ejemplo el Ljungman AG42B sueco y estudian sus mecanismos, especialmente la toma directa de gases sin pistón que hace retroceder el cierre, el cual queda momentáneamente bloqueado por unos tetones al pivotar en la parte trasera del cajón hasta que la presión de los gases disminuye, momento en que el portacierre, que viaja por encima de él lo libera y lo lleva de vuelta a su posición delantera, posibilitando de paso la extracción de la vaina y la alimentación de un nuevo cartucho.
Los efectivos fusiles de la serie 49
Tras sucesivas mejoras en 1949 se cuenta ya con el MAS 49, siempre en calibre 7,5 M29. Para el cargador se decide emplear uno de petaca para 10 cartuchos, capacidad que no se había vuelto a alcanzar desde el Lebel de 1886. Otro paso inteligente es la posibilidad de alimentarlo mediante los peines de cinco balas empleados en el MAS 36, de manera que se pueden seguir aprovechando las ingentes cantidades disponibles de ellos en los arsenales. Pero esto no es todo, ya que el propio cargador tiene en su costado derecho un clip pivotante que permite su afianzamiento en un rebaje correspondientemente efectuado en el exterior del cajón de mecanismos.
Para cargar y disparar el MAS 49 el soldado debe tirar hacia atrás de la palanca horizontal situada sobre el cajón de mecanismos. Esto permite, bien introducir un peine en el cargador o bien extraerlo y colocar uno nuevo ya municionado. Tras ello se da un leve tirón hacia atrás al cerrojo y el fusil queda listo para el disparo. El cargador tiene una pieza que en conjunción con el cajón de mecanismos permite que el cierre quede abierto tras la salida del último proyectil, lo que posibilita la rápida introducción y disparo de un nuevo cargador.
Otros interesantes componentes del arma son su cañón preparado para el tiro de granadas y el alza integrada que facilita el disparo efectivo de éstas. Sin embargo, el modelo MAS 49 carece de bayoneta, elemento que sí aparece siete años más tarde en la versión MAS 49/56, que sirve operativamente en las fuerzas armadas galas hasta la aparición del FAMAS y aún hoy en día se emplea en actos ceremoniales. El MAS 49/56 emplea un cañón derivado del LG48, aunque remodelado para el empleo de granadas OTAN y de la mencionada bayoneta. Estos cambios obligan también a variar el sistema de gases, aunque el arma sigue funcionando igual que el modelo de 1949.
El guardamano se acorta visiblemente, dejando expuesta una mayor porción del cañón. Esta parte se aprovecha también para hacer descansar el alza para el lanzamiento de las granadas. Precisamente la aparición de las granadas OTAN obliga en 1968 a modificar los vetustos MAS 36 LG48 y los MAS 49, ya que sus cañones no pueden utilizarlas. Los primeros son retrotraídos a la versión estándar mientras que en los segundos los agujeros de la boca del cañón se tapan con piezas de metal.
El MAS 49/56 demuestra ser robusto y su sistema de gases –que fracasa en otro tipo de modelos extranjeros–, funciona a la perfección e incluso lo hace en terrenos de combate tan poco favorables como el de Indochina o el de Argelia. Para mejorar las prestaciones del fusil y evitar una costosa reconversión al 7,62 OTAN se van probando distintos tipos de municiones complementarias a la M29, como los proyectiles trazadores o los perforantes. La adopción de estos últimos es rechazada al desgastar rápidamente el ánima del cañón.
Versiones para tirador de élite
De la práctica totalidad de fusiles de este capítulo se realizan sus respectivas versiones para el tiro de precisión, pues el Ejército Francés es uno de los pocos en conservar esa especialidad en sus pelotones de infantería después de la Segunda Guerra Mundial. El primer modelo en surgir tras ella, concretamente en 1953, es el MAS 49 bautizado simplemente de Tireur d’Elite.
Se distingue inmediatamente del fusil original por la presencia de una carrillera de goma sobre la culata y de una gruesa cantonera del mismo material que sustituye la parte final de la de madera. Ambos elementos marcan una diferencia notable con modelos extranjeros de la época, en los que tales piezas seguían siendo de madera.
Sobre el cajón se monta una óptica A.Px. L806 también conocida como Mle 1953, que se entrega en una montura adaptada al fusil, de manera que su montaje y desmontaje puede realizarse de forma rápida. En el estuche de transporte se incluye una llave de reglaje y un ocular de goma. Con esta óptica de 3,85 aumentos, creada por la empresa Puteaux de la que hablamos en el capítulo anterior, la precisión del arma se incrementa de los 400 a los 800 metros.
El MAS 49/56 verá también su propia versión de precisión, aunque la mayoría de los ejemplares que se distribuyen a las tropas no contarán ni con la carrillera ni con la culata de goma de su antecesor. La óptica sigue siendo la A.Px. L806. Pese a sus cambios cosméticos y al uso de un visor específico, ambos modelos no son auténticos rifles de precisión, pero ofrecen excelentes resultados en los conflictos de Indochina y Argelia, lo que obliga a estudiar la adopción de un modelo más dedicado.
Los ingenieros de MAS vuelven al antiguo MAS 36 para tomar de él la acción de cerrojo, aunque modificando la palanca de armado a fin de facilitar su manipulación. La culata del modelo en que trabajan tiene una posición más horizontal y acaba en una cantonera de goma ajustable en longitud mediante la adición de espaciadores, recuperándose también la carrillera del modelo 49. La empuñadura original es reemplazada en sus tareas por una de pistolete, fabricada en madera y atornillada junto al disparador.
El guardamano se hace más sencillo y toma forma trapezoidal, pero donde reside el mayor cambio, al menos el de mayor importancia, es en el cañón, pues se fabrica uno flotante dotado de un punto de mira delantero y de una bocacha apagallamas que hace las veces de freno de boca y compensador. El guardamano tiene integrada a media altura de su parte superior un alza abatible y abierta, que cuenta con puntos luminosos para facilitar el tiro en condiciones de luz escasa.
Un fusil muy preciso
Otras innovaciones son la presencia de un cargador de petaca que se extrae pulsando un botón que aparece en la parte delantera del cajón de mecanismos. Este cargador emplea una pieza de goma que puede ser dejada en la base para facilitar la extracción del cargador o ser llevada hasta el tope del brocal para evitar la entrada de polvo y otros elementos en el arma.
El disparador también cuenta en su parte trasera con una palanca de seguridad, una primicia en los fusiles franceses. En su posición abatida el disparador se bloquea y cuando se haya desplegada el fusil queda listo para el disparo. El guardamanos acoge un bípode, una vez plegadas las patas, regulables en altura. La óptica empleada no varía, pues es de nuevo la L806.
El arma entra en servicio en 1964 bajo la designación de Fusil à Répétition Modèle F1 o FR-F1. Se prevé la fabricación de dos derivados, el Tir Sportif con miras mecánicas y el Grande Chasse, al que se le quiere equipar con la óptica de caza A.Px. Modéle 804. Finalmente no se fabrica ninguna de ellas al decidir MAS dedicar toda la producción al campo militar. En 1967 el número de ejemplares adquiridos es de 5.300 unidades, pues cada pelotón de infantería cuenta con dos o tres Tireurs d’Elite (TE). En las competiciones internacionales de tiro de precisión militar los TE galos consiguen ganar la mayoría de los concursos, mientras que los snipers estadounidenses ocupan los puestos secundarios con sus diferentes Remington. MAS asegura que el arma es capaz de agrupar en un circulo de dos centímetros 10 proyectiles Match disparados a 200 metros de distancia.
Sus cualidades hacen que sea adoptado asimismo por el GIGN en 1974, cuando se activa esta unidad antiterrorista de la gendarmería. En febrero de 1976, el Grupo emplea seis ejemplares para abatir en un tiro coordenado a cuatro de los terroristas somalíes que han secuestrado un autobús escolar en Djibouti. El vehículo se encuentra a 180 metros de las posiciones del GIGN, quien después de este bautismo de fuego continua empleando el FR-F1 hasta la adopción en 1995 del Accuracy International en .308 W.
A finales de los 80 los FR-F1, que justamente han dejado de fabricarse en 1980 cuando MAS es ya conocida como GIAT, comienzan a ser reconvertidos al calibre 7,62 OTAN por las fuerzas armadas galas, recibiendo una óptica L806 modificada, cuyos aumentos se amplían hasta los cuatro para adaptarse a las cualidades balísticas del nuevo calibre. Y es que en 1984 ha comenzado a entrar también en servicio el FR-F2, una versión del F1 preparada de fábrica para el estándar OTAN mediante el cambio del cañón, del cierre y de sus muelles.
Materiales plásticos
Además el cañón, que ahora es pesado, se ve envuelto por una llamativa cubierta de plástico que tiene dos finalidades. La primera es prevenir la acumulación de calor en el cañón cuando el arma se utiliza en climas desérticos, un terreno de operación muy habitual para los soldados franceses. La segunda es eliminar la imagen que el fusil podría presentar en un aparato dotado de reconocimiento térmico por infrarrojos, sistema cada vez más empleado por los países del Pacto de Varsovia.
El guardamanos también es del mismo material plástico. El bípode se fija sobre la parte trasera del cañón, que sobresale del cajón de mecanismos antes de introducirse en su envoltura plástica y es ajustable en la longitud de sus patas. Los creadores del fusil creen que esta posición permite un mejor equilibrio del arma durante el disparo.
El cajón de mecanismos cuenta con una montura STANAG OTAN, de manera que se pueden emplear todas las ópticas que cumplan con esta norma. Tras comenzar empleando la L806 el Ejército Francés se decanta en los años 90 por la Scrome J8, de ocho aumentos, y por la óptica nocturna Sopelem OB25-UC DIPT de cuatro aumentos. Por su parte la Marina y la Fuerza Aérea adoptan una Schmidt & Bender de seis aumentos.
El FR-F2 ofrece además la posibilidad de sustituir su culata de madera por una plegable de polímero cuya cantonera y carrillera son ajustables, convirtiéndose así en el modelo FR-G2. Existe también un modelo FR-G1 que se caracteriza por ser un FR-F1 en el que el bípode va colocado al modo del FR-F2 y en el guardamano no hay rebajes.
Larga vida, pero pocas ventas
En cuanto a sus ventas en el extranjero, los diversos fusiles MAS se venden o se entregan como ayuda militar principalmente en las antiguas colonias africanas de Francia y a otros países del continente negro, pues ningún ejército de importancia se interesa por su adopción. Benin, Burundi, Burkina Faso, Camerún, Chad, Congo, Costa de Marfil, Djibouti, Madagascar, Malí, Marruecos, Níger, República Centroafricana, Ruanda, Seychelles, Togo y Túnez compran tanto el MAS 36 como el 49/56. Togo adquiere también el 49, que presta asimismo servicio en Nigeria junto al 36 y en el Líbano.
Las Islas Comoros se decantan sólo por este modelo, mientras que Somalia lo hace por el MAS 49/56 y Senegal por el 36/51 y el 49/56. En cuanto a los fusiles de precisión, casi todos ellos son fabricados exclusivamente para las fuerzas armadas francesas, aunque en los últimos años se han donado como ayuda militar varios lotes del FR-F1 a diversos países bálticos antiguamente pertenecientes a la Unión Soviética.
En los años 80 la Gendarmería continúa empleando el MAS 36 en sus unidades de reserva, mientras que el 36/56 se conserva también en una modificación que permite el disparo de granadas lacrimógenas. De hecho, en la famosa revolución estudiantil de mayo de 1968 este modelo se emplea con frecuencia para disolver a los manifestantes violentos. La vetusta ametralladora 24/29 es otra de las armas que se guarda en los arsenales de la Gendarmería para casos de emergencia, al igual que ocurre en las Compañías Republicanas de Seguridad (CRS).
En esta época el fusil modelo 49 ya no presta servicio, aunque su versión 49/46 se sigue empleando en la Marina. No será hasta comienzos de los 90 que todas estas armas vayan desaparecido progresivamente, sustituidas en buena parte por los fusiles de asalto FAMAS a los que dedicaremos el próximo capítulo, con el que finalizaremos esta serie. •
(Continuará)
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