Los M-14 de Ferfrans, transformación de alto nivel

Diversas unidades de asalto policial californianas se han decantado por este rifle semiautomático de precisión que ofrece una notable capacidad.Pronto finalizará la primera década del siglo XXI. La situación a lo largo de este corto período de la Historia tiene una característica común: los conflictos bélicos en distintos lugares del mundo se han convertido en un referente ya habitual. Los hechos que se suceden en Iraq, y sobre todo en Afganistán, nos recuerdan cada día que el ser humano se sigue viendo obligado a recurrir a las armas para solucionar los más diversos conflictos.

Octavio Díez Cámara

Fotos del autor, salvo indicadas

Este artículo incluye 27 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 330.

En ambos tipos de escenarios han sido validados distintos conceptos de sistemas surgidos tomando como base la más novedosa tecnología militar. Bombas de altísima precisión que combinan el posicionamiento global por satélite (GPS, Global Position System) con la iluminación por láser. Aeronaves controladas a distancia que vigilan los movimientos del adversario y transmiten, en tiempo real, lo que acontece sobre el terreno. Vehículos de distinto porte pensados para soportar los efectos de todo tipo de artefactos explosivos, incluidos los improvisados (IED, Improvised Explosive Devices). Robots con los que se escudriñan cuevas y lugares de difícil acceso, y distintos tipos de armas pensadas para acabar con la amenaza que suponen aquellos grupos de terroristas que, conocedores del terreno en el que se mueven y contando con apoyo de los civiles de la zona –en muchos casos bajo– intentan hostigar a los cerca de cien mil militares que han sido enviados allí por distintos países, especialmente los occidentales.

Soluciones

Soluciones probadas

Las cualidades derivadas del sistema de funcionamiento semiautomático son la mejor aportación de un modelo como el que aquí les mostramos, capaz de realizar varios disparos con notable precisión en una fracción de tiempo muy corta.En todo ese contexto se están produciendo algunas curiosidades, como la decisión de ya hace algunos años de “desempolvar” los fusiles semiautomáticos M14 –ver ARMAS nº 291– que estaban almacenados en los arsenales estadounidenses. Las acciones militares, en las que los objetivos surgían inesperadamente y se movían principalmente por zonas urbanizadas o en amplios valles, necesitaban precisión y potencia de fuego combinadas. Soluciones en el mercado internacional había muchas, pero la que se tomó estaba propugnada por dos principios: eficiencia de un sistema que ya se tenía y rapidez para desplegarlo allá donde fuese necesario.

Sea como fuere, los M14 volvieron al combate ya hace unos años demostrando que la idoneidad de su concepto, con un sistema de mecanismos que permite una rápida secuencia de fuego en el modo semiautomático o en ráfagas, y las posibilidades del cartucho que dispara, el conocido .308 Winchester –7,62x51mm según la codificación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)–, le conferían unas cualidades y capacidades dignas de mención. Los usuarios recibieron un modelo que comenzó a ser diseñado por el Arsenal de Springfield en 1954 –era una derivación del clásico M1 “Garand” que había dejado claras sus cualidades en la Segunda Guerra Mundial y en el Conflicto de Corea– y puesto en servicio en 1957. Casi cincuenta años después, comenzó el proceso de transformación, adaptándolo, en algunos casos sobre el terreno y empleando piecería procedente de los orígenes más diversos, con diferentes complementos y accesorios, a unos requisitos más o menos variados.

De aquellas versiones iniciales, todas ellas provistas con visores ópticos y sistemas optrónicos que permiten una puntería mucho más precisa y una mejor identificación de los objetivos, surgieron otras más elaboradas, como la que les vamos a presentar en estas páginas.

El producto en cuestión, que es obra de la compañía FERFRANS –una firma que tiene centros productivos en California (Estados Unidos) y en Cebú (Filipinas)–, recibe la designación de M14 EBR (Enhanced Battle Rifle), siglas que se identifican con “Rifle de Batalla Mejorado”.

ARMAS ha tenido la oportunidad de analizar y disparar este modelo en un campo de tiro californiano. Quien suscribe se ha sentido siempre atraído por esta configuración de arma e intentó, ya hace unos años, conseguir uno de los recientes modelos de Springfield Armory –una versión acortada siguiendo las especificaciones del Mando de Operaciones Especiales de los EE.UU. (USSOCOM, United States Special Operations Command)– que llegaban a Italia, aunque finalmente la operación no cuajó por varios motivos.

Por lo expuesto, la posibilidad de probar un rifle potente, compacto y eficaz, me motivó sin duda. Llegados al punto de reunión, lo primero fue realizar buena parte de las imágenes que acompañan estas páginas, para lo que contamos incluso con un modelo convenientemente equipado.

Llegó después la aproximación al arma, contando con el apoyo de Ferdinand y Francisco, los dos hermanos que dirigen la empresa que lo comercializa. Nos explicaron, con todo lujo de detalles, el por qué de su proyecto y el proceso de integración que habían realizado para dar lugar a este modelo, reuniendo materiales de distintos orígenes que permitían poner a punto un sistema moderno y eficaz. Poco después llegó “la hora de la verdad”.

Teníamos a nuestra disposición varios cientos de cartuchos y queríamos probar las cualidades del M14 EBR. Llevamos varios cargadores a la zona de tiro, situamos uno en su alojamiento y alimenté un cartucho en la recámara. Encaré hacia un blanco situado a unos veinte metros y abrí fuego, vaciando el cargador tan rápido como me permitió mi dedo empujando el gatillo.

La verdad es que la sensación fue excitante y que el retroceso no dificultó mantener el rifle apuntando donde quería, con impactos en la silueta, no especialmente juntos pero todos dentro del objetivo. Los proyectiles de 168 grains –disparábamos munición Federal Match– ejercerían sobre un teórico enemigo un total “poder neutralizador”, incluso si hubiese llevado un chaleco de última generación con placas de tipo cerámico o similar. Es uno de los detalles que, convenientemente adaptado, han encontrado a faltar los militares que ahora emplean las armas del 5,56x45mm, cartucho veloz pero falto de poder a distancias medias y largas.

Volviendo a la prueba, nos alejamos de los blancos hasta situarnos a unos cien metros. Sentados en una mesa y apoyados en el bípode que incorporaba el rifle, tomamos una perfecta referencia del objetivo. Buscando una mayor dificultad, apunté en la cabeza del blanco, valorando alcanzar un objeto de dimensiones más pequeñas. Un par de disparos me permitieron ver que la alineación estaba un poco baja. Moví tres clicks la torreta del visor y volví a repetir un par de tiros más, acercándome más al punto pretendido. Fue entonces cuando disparé las municiones remanentes en el cargador, disparándolas sin prisa pero sin pausa, de forma que tras el tiro encaraba y volvía a disparar, y así secuencialmente. Hice dieciséis disparos en algo menos de un minuto. El resultado fue mucho mejor de lo esperado y todos ellos se concentraban en un círculo de menos de diez centímetros, un resultado bueno teniendo en cuenta la velocidad con la que los había efectuado.

Después situé un pequeño parche negro en la diana. Con calma centré el visor, apunté, aguanté la respiración y “zas”, un agujero centrado. Repetí la acción y el parche saltó cuando recibió el segundo proyectil. Me acerqué y los impactos estaban tan próximos que me ilusioné. Coloqué un nuevo parche encima de ambos agujeros y volví a disparar, aguantando esta vez los efectos de tres perforaciones. Repetí la secuencia y, al final, veinte agujeros que no se podían contar, pues estaban tan juntos que, salvo dos situados a un par de centímetros del resto, parecían uno de un calibre superior.

Para completar las pruebas, situamos unos “pepper poper” metálicos a doscientos y trescientos metros, blancos que abatimos tan pronto los encaramos, pues su configuración alargada permitía compensar fácilmente la poca caída que el proyectil tiene a esas distancias. La realidad es que en poco más de dos horas habíamos realizado unos trescientos disparos y el resultado era especialmente satisfactorio, aunque al día siguiente el hombro me recordaría que es bueno apoyar firmemente la cantonera para evitar los efectos acumulados que una sesión tan larga puede producir en el tirador.

Optimo

Conjunto óptimo

Tras los cambios introducidos, la “estética” de este clásico no recuerda mucho a la de un M14 original. Se consigue mayor ergonomía, menor longitud y facilitar el manejo y transporte.Aquellas sensaciones son difíciles de transmitir, pero lo que sí haremos es darles un detallado informe de las modificaciones introducidas por FERFRANS para poner a punto su M14 EBR, porque esa designación también la encontramos en productos de otros fabricantes.

Los cambios básicos introducidos en el modelo que probamos son amplios, aunque ellos ofrecen distintas soluciones que, de una forma más o menos elaborada se adaptan bien a los condicionantes de las acciones tipo CQB (Close Quarter Batlle) o de las necesidades de los “sniper” más avezados, todo ello aprovechando complementos que, de forma rápida y fácil, pueden incorporarse al modelo original. Es más, como el lector podrá ver en una de las fotografías que se incluyen en estas páginas, ofrecen también una versión “bullpup” en la que el tamaño total se recorta de forma notable y que, incluso, puede recibir accesorios tan válidos como los socorridos silenciadores, un elemento que en los últimos tiempos ha vuelto a ser atractivo para los usuarios del entorno profesional.

Su propuesta la realizan partiendo de un arma fabricada hace varias décadas, aunque también puede emplearse una realizada últimamente, en función del origen del que partan. Siguen, en términos generales, un diseño que, bajo la designación militar de “Mark 14 model 0”, se realizó para cumplimentar las exigencias de los famosos equipos de “comandos” navales SEAL (SEa, Air and Land) del Comando de Guerra Naval Especial (NSWC, Naval Special Warfare Command) que la Marina de EE.UU. tiene en Crane (Indiana).

Se desarma al completo el arma y se retira hasta el cañón original. La acción, el elemento principal para conseguir la fiabilidad pretendida es desmontada en sus componentes que, en el caso que sean usados, se repasan intentando localizar holguras o defectos. Si es nueva, también la someten a un proceso de afinamiento, buscando la menor tolerancia entre los distintos elementos y un funcionamiento suave y eficaz. En la parte delantera sitúan un cañón de 18” –ofrecen también una opción de 16,25”– optimizado para conseguir una mejor precisión que el original y no excesivamente grueso en su contorno, consiguiendo a su vez una reducción notable del peso y de la longitud total.

La parte delantera, incorpora un freno de boca estudiado buscando la más óptima reducción del fogonazo y del retroceso, dos aspectos que en el caso de la munición que nos ocupa no es fácil tratar. Ellos, aplicando sus propias deducciones, han logrado que ambos sean óptimos y que el funcionamiento siga siendo impecable. En la bocacha hay sendos rebajes laterales que ayudan al acoplamiento de un silenciador, complemento que algunos profesionales podrán encontrar necesario a la hora de dificultar la localización de su posición propia y conseguir una más que necesaria discreción con sus disparos.

A una primera transformación puramente mecánica, que puede complementarse con la capacidad del diseño original de disparar a ráfagas para aquellos usuarios que crean conveniente prescindir de una cualidad que es propia a los M14 militares o policiales, hay que añadir otras que son estéticas y funcionales a la vez.

La que más llama la atención es la que afecta a la culata. En su caso, los trabajos de validación los iniciaron en armas destinadas a la Policía Nacional de Filipinas (FNP, Philippine National Police). Evaluaron allí distintas soluciones y diferentes diseños –tenían 1.400 rifles, procedentes del Programa de Asistencia Militar (MAP, Military Asistance Program), que querían modernizar y a los que la humedad había hecho que sus culatas de madera se hubiesen podrido después de muchos años mal almacenados–. Al final, se decantaron por diseño de la compañía SAGE International. Es una carcasa elaborada partiendo de un bloque de aluminio T6 de grado aeroespacial, un material que facilita el mecanizado con unas tolerancias mínimas, ofrece una resistencia a prueba del trato más duro y facilita la integración de los distintos raíles Picatinny destinados a fijar accesorios y complementos.

La parte delantera del rifle que nos ocupa lo incorpora y llama la atención sus cuatro raíles y una pieza de material sintético que, un poco adelantada al cargador, facilita la sujeción con la mano izquierda. Sus formas redondeadas y la superficie antideslizante ayudan a ello. Lo más normal es que cuando se busca una precisión máxima se tome una posición más cómoda y se recurra al bípode. El ejemplar que probamos incluía uno de la empresa VLTOR, de dos patas muy robustas y no interfiere cuando está plegado. Hay otras configuraciones pero, una vez evaluada, ésta no nos parece nada mala.

Lo que si sería mejorable es la parte trasera. En el ejemplar probado se incluía un pistolete –por cierto de material plástico duro, pero bastante ergonómico y de dimensiones adecuadas– y una culata extensible conformada por sendas varillas metálicas –con seis rebajes en su parte inferior para permitir otras tantas posiciones cuando se extendía– y un soporte trasero mecanizado con una cantonera regulable. Esta disposición puede entenderse óptima cuando lo que se emplea es un visor de puntería convencional o uno nocturno, que quedan algo elevados respecto al eje natural de apuntamiento. Es un diseño similar al concepto TS870 que nació en los años sesenta del siglo pasado para el M14E2 y que luego evolucionó para ser adaptado a las escopetas Remington 870. Monta una cantonera de goma que reduce notablemente el retroceso, lo que pudimos experimentar en primera persona.

Pero al referirme a la parte trasera de la culata, he hecho referencia a que no es la opción que más me gusta, y Ferfrans ofrece la posibilidad de montar otra extensible, idéntica a la de las carabinas M4, solución que, salvando el detalle de la carrillera y de la cantonera, es más ligera, quizás más fácil de manipular y menos engorrosa, aunque seguro que no tan resistente como la que probamos.

Otro detalle positivo en este arma potente y precisa es el raíl donde se sujeta el visor, integrado de forma que queda especialmente bajo y se fija a un rebaje de la parte delantera del alza original y al raíl que cubre la parte superior del arma entre la recámara y el punto de mira. Lo encontramos muy bien adaptado y, lo que también es importante, ligero, pues es de aluminio. Sendas anillas de fijación, en este caso robustas y especialmente dimensionadas para que el retroceso de muchos disparos no incida en desplazamientos del visor, sujetaban una óptica de 4-16x50mm. Por cierto, con retícula iluminable y regulable, una opción que los profesionales deberían considerar cada vez más por las aportaciones positivas que puede generarles en muchas situaciones.

Para acabar, señalar que se afina el disparador, para que el movimiento sea corto y limpio, en dos tramos bien diferenciados. Los cargadores son los normales para 20 cartuchos. El arma, que funciona por toma de gases, pesa algo más de 5 Kg sin visor, pero el peso dependerá de si se monta uno compacto de punto rojo –idóneo para situaciones CQB– u otro variable con alto rango de aumentos y muy luminoso.

Interesante

Propuesta interesante

La boca de fuego es compacta, elimina casi el cien por cien del fogonazo asociado a los disparos –muy útil para no delatar la posición propia, sobre todo de noche– y aporta una pequeña reducción del retroceso, haciendo que el arma sea más controlablePor todo lo que les hemos explicado, sus cualidades generales para responder a distintas necesidades de profesionales o aficionados y otros detalles propios del modelo M14, consideramos a esta propuesta de FERFRANS como una opción más que interesante, sobre todo en la modalidad que incluye la capacidad de tiro a ráfagas que permite, en momentos críticos, contrarrestar una amenaza superior y manifiesta y salir airoso de la situación comprometida.

En el caso español, al estar vetado a los civiles el cartucho que dispara, podría adaptarse, con suma facilidad, al menos eficiente .307 Winchester. Por sus características generales, el EBR cumple de sobra con la actual legislación de armas y podría guiarse sin ningún problema. Es más, seguro que sería fácil vender algún centenar de ellos si el precio final no fuese exageradamente alto.

Un ámbito donde podría ser relevante su aportación es en el militar. Sabemos que distintas unidades de las Fuerzas Armada españolas están considerando la incorporación de otras armas que complementen a los fusiles de asalto y rifles que conforman su dotación actual. En la Unidad de Operaciones Especiales (UOE) de la Brigada de Infantería de Marina (BRIMAR) disponían de algunos M14 que llegaron con algún barco cedido a la Armada por la United States Navy. No sería complejo que los que dispongan ahora de ese material –parte de los componentes de la UOE han pasado a formar la Unidad de Reconocimiento de la BRIMAR y el resto a la Fuerza de Guerra Naval Especial, por lo que no sabemos donde han acabado esos fusiles yanquis– los transformen convenientemente para apoyar futuras operaciones militares. Sería, por poner un ejemplo, un rifle óptimo para frenar las acciones de los piratas somalíes contra los atuneros españoles, pues potencia y precisión combinadas son un factor más que positivo en actuaciones que buscan disuadir a aquellos que tienen intenciones hostiles.

En todo caso, y para finalizar, agradecer a los responsables de Ferfrans su amabilidad con quien estas líneas escribe. En más de una ocasión –ver ARMAS nº 312 de junio de 2008– nos han facilitado valorar sus productos y hemos quedado especialmente satisfechos con su apoyo. Es una aportación que no tenemos siempre en nuestro trabajo y por eso la consideramos especialmente positiva. Sus productos también lo son y la única lástima es que no podamos disfrutar de ellos en España.

URL: http://www.revistaarmas.com/?p=2595

Escrito por Redacción el ene 5 2010. Archivado bajo head, Noticias profesionales. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

1 Comentario por “Los M-14 de Ferfrans, transformación de alto nivel”

  1. doncrys

    estuvo bueno el articulo, buena informacion sobre las sesiones de tiro. un abrazo

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