Insight, de lo mejor en sistemas de luz y láser

Muchas agencias policiales de los Estados Unidos y de otros puntos del planeta se han decantado ya por las capacidades de sistemas como los que les mostramos en estas páginas.Los profesionales de los ámbitos policial y militar saben que algo está cambiando en sus entornos laborales. Los cometidos a los que se enfrentan en su día a día, difieren hoy bastante de los clásicos de sólo hace unos años. Es un entorno más complejo en el que se aprovechan las ventajas que puede suponer la adopción de equipos y sistemas nacidos desde los últimos avances tecnológicos, lo que en determinadas actuaciones puede suponer una gran ventaja con la que salir exitosos de sus tantas veces arriesgadas misiones.

Octavio Díez Cámara

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Este artículo incluye 24 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 331.

Es por ese cambio en la percepción de quienes compran materiales y de los que los utilizan que se están promoviendo desde el sector industrial nuevas gamas de productos. Ahora ya es habitual ver a agentes vistiendo prendas antibala, portando sus armas en fundas antihurto o empleando bastones policiales extensibles, o a militares usando armas de asalto equipadas con distintos complementos que amplían las posibilidades de empleo y mejoran su capacidad actuar de forma más segura, rápida y certera.

Mercado saturado

Los filtros infrarrojos, que pueden colocarse en el foco de luz, añaden una capacidad muy importante para el entorno profesional, sobre todo si se combinan con sistemas de visión nocturna. Su instalación para fijarlo en el foco no puede ser más sencilla e inmediata.Uno de los complementos que ha cobrado gran fuerza en los últimos años es el del módulo de iluminación y/o puntería, un concepto que, poco a poco, ha ido evolucionando hacia soluciones mucho más realistas y que generan unas prestaciones que era difícil prever no hace mucho. Liderando ese segmento de producto se encuentra la firma estadounidense Insight, compañía que tiene su sede central en Londonderry (New Haven, Estados Unidos) y de la que se puede saber más entrando en la página web: www.insighttechnology.com.

Quien estas líneas escribe ha tenido la oportunidad de ir probando distintos equipos que han ido apareciendo en el mercado internacional, conceptos que, en general y aprovechando las bondades de los avances más recientes, poco tienen que ver con aquellos que eran innovadores en la década pasada, cuando para conseguir un potente foco de luz se necesitaba una linterna de grandes dimensiones o era necesario un conjunto muy voluminoso para generar un haz láser potente y brillante.

La miniaturización más reciente, que aprovecha desde circuitos integrados hasta lámparas tipo LED (Light Emiting Diode) que consumen poco y brillan mucho, ha sido aplicada a un concepto que es cada vez más popular. También se han ido aprovechando nuevos materiales, lo que ha permitido poner a punto propuestas más elaboradas y, lo que también es relevante para muchos, reducir el coste de las mismas al fabricarlas en series que ahora son mucho más grandes.

Siguiendo esa línea de trabajo, desde Insight se ofrecen distintos sistemas caracterizados por ser realistas en su concepción y especialmente funcionales en lo que es su operación, sin elementos superfluos que puedan generar más problemas que ventajas. Todo ello, con un elaborado diseño, detalles que buscan que el cliente se vea satisfecho en todo tipo de situaciones.

La gama actual de esta compañía estadounidense, que lleva ya dos décadas fabricando distintos accesorios de la mejor tecnología e incluye un millar de empleados, ha sido suministrada a diversos países y, como consecuencia de los últimos acontecimientos internacionales, es usada por militares o policías que trabajan para frenar el avance del terrorismo y la delincuencia organizada.

De sus líneas de fabricación han ido surgiendo sistemas como el láser militar AN/PEQ-2A TPIAL (Target Pointer Illuminator Aiming Light) o el más reciente y compacto AN/PEQ-15 ATPIAL (Advanced Target Pointer Illuminator Aiming Light); también han puesto a punto conjuntos como el AN/PEQ-14 ILWLP (Integrated Laser White Light Pointer), dirigido a las pistolas y con canales de láser visible e infrarrojo, o el modulo ISM (Integrated Sighting Module) que combina una referencia de punto rojo con sendos canales de puntería láser, todo lo que el combatiente puede necesitar para ser más efectivo en el campo de batalla actual.

La firma estadounidense Insight se ha especializado en la fabricación de módulos de iluminación, puntería o visión que conjugan las características que demanda hoy el segmento más profesionalTodos esos sistemas, y otros muchos, que incluyen los novedosos SU/PAS 232 CNVDT (Clip-on Night Vision Device, Thermal) –se acopla a cualquier visor para obtener una imagen del entorno incluso en aquellas condiciones en las que hay ausencia total de luz–, son su mejor “tarjeta de presentación”, aunque por sus capacidades sólo se suministran a determinados clientes y después de obtener los pertinentes permisos por parte del Departamento de Estado para evitar que caigan en manos de grupos incontrolados o facciones terroristas.

Los que sí están disponibles son otros menos complejos en sus prestaciones, pero también efectivos en sus capacidades, y en ellos nos vamos a centrar porque, seguramente, son los que en términos generales pueden llamar más la atención a un segmento más amplio de personas, entre ellos a los que son lectores habituales de ARMAS.

 

Tipo M

Hace ahora unos diez años comenzó a comercializarse un módulo que era revolucionario en aquel entonces y que aún hoy sigue teniendo muchos adeptos, máxime cuando su precio ha bajado de trescientos a poco más de cien dólares en origen –siempre hay que tener en cuenta que los aranceles, costes de transporte y otros factores encarecen en un elevado tanto por ciento el precio de un equipo en un lugar distinto del que se fabrica–. Nos referimos al M3, un dispositivo compacto –nueve centímetros de longitud y unos cuatro de altura y anchura– que se caracterizaba por incorporar un bulbo de Xenon en su parte delantera para generar, durante un período aproximado de una hora –gracias a sus dos baterías CR123 de 3 voltios– un potente haz de unos noventa lumens.

Su patentado sistema de anclaje, del tipo “Slide Lock”, posibilitaba el rápido acople a raíles que incorporan distintos tipos de armas cortas y largas, por lo que se podía emplear en una gama muy amplia de modelos.

Asimismo, se le había incorporado, en su parte posterior, un dispositivo mecánico que permitía activarlo en modo momentáneo o de forma continua, lo que facilitaba su adaptación a las condiciones puntuales a las que se intentase responder.

Su introducción en el mercado causó cierto revuelo y aún recuerdo cuando obtuve mi primer ejemplar, uno de los primeros que llegó a nuestro país. Era toda una revolución, máxime si recordamos que en aquellos tiempos las linternas, salvando muy pocas excepciones, eran notablemente grandes y su luz no especialmente intensa. Poco después, en una competición de equipos policiales tácticos –los famosos SWAT, Special Weapons And Tactics–, pude valorar un avance del mismo, el M3X que me explicaron había nacido como respuesta a una petición del Mando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos (USSOCOM, United States Special Operations Command). Aparentemente, era similar al anterior –carcasa de material plástico especialmente resistente, elemento de anclaje, bulbo protegido para evitar golpes, peso de sólo 110 gramos,…– pero tenía como evolución el que lograba un haz bastante más potente y nítido, de ciento veinticinco lumens.

Aquellas prestaciones, que aún siguen siendo un referente con el que otros fabricantes intentan “lidiar”, dieron lugar a una más que buena acogida entre los distintos colectivos de usuarios, sobre todo porque incorpora un sistema de amortiguación que hace que la realización de disparos, incluso cuando es intensa y consecutiva, no le afecte y siga funcionando sin dar ningún problema. La serie X suponía además la ventaja de una construcción más estanca, pues se ofrecía –con garantía ilimitada por parte del fabricante– la capacidad de una inmersión momentánea hasta profundidades de unos veinte metros, lo que garantiza que seguirá funcionando en las condiciones clásicas de ambientes con polvo o humedad extrema.

Con el paso de los años se comenzaron a fabricar dos variantes del mismo, una destinada a las pistolas y otra para las armas largas. Conceptualmente hablando, y por prestaciones, son muy parecidas. Lo único es que la segunda incluye una tapa trasera, la que permite el acceso a la zona donde se alojan las baterías, modificada con un acoplamiento que facilita la activación del foco desde cierta distancia, por lo que se acompaña de un cable y el correspondiente elemento de encendido por presión. Opcionalmente, para aquellos modelos de rifles o escopetas que no posean un anclaje estandarizado, se ofrece un elemento de fijación que se sitúa en el cañón.

Si los módulos tipo M3 causaron sensación, más interesantes aún han sido los tipo M6. Siguiendo las líneas generales de los anteriores, se logró integrar en el mismo diseño la posibilidad de emitir un haz láser, para lo que los técnicos modificaron el conjunto y posicionaron en su parte inferior el correspondiente emisor, logrando así un tamaño contenido y una funcionalidad dual, la que permite hacer empleo de uno u otro o de ambos combinados. El precio subió bastante en los primeros ejemplares –aunque ahora ha bajado mucho–, si bien quedó compensado por las prestaciones.

El utilizador sólo tiene que actuar sobre un selector para lograr que la luz o el láser se activen, y puede combinar la emisión conjunta de ambos en aquellas situaciones en las que busque poder identificar y apuntar a su objetivo con una eficiencia bien distinta a la de cuando no se emplean este tipo de ayudas.

Los M6X son la última evolución de esta saga. De este concepto, se ofrece una variante destinada a pistolas semiautomáticas y otra a armas largas. Tienen un precio cercano a los cuatrocientos dólares en origen y son un poco más voluminosos y pesados que los del tipo M3. Frente a esas aparentes desventajas, llama la atención sus prestaciones con un foco de ciento veinticinco lumens y un láser rojo –clase IIIa– que genera un brillante punto observable a distancias de hasta doscientos metros, aunque cuando el sol brilla esa referencia se hace más difícil de ver y ese ratio se reduce de forma sustancial.

Gama ampliada

Tras la aparición de las excelentes propuestas a las que ya nos hemos referido, que siguen fabricándose en la actualidad para satisfacer a distintos colectivos y llevan años demostrando su idoneidad general y sus cualidades, comenzaron a llegar al mercado otros productos. Uno de los que más atractivo despertó fue el sistema X2 que se presentó hace unos pocos años como revolucionario y novedoso, pues aportaba una capacidad similar a los anteriores, pero su tamaño era lo suficientemente pequeño como para integrarse de manera especialmente efectiva en armas de tamaño medio y pequeño.

En esta toma podemos ver el foco que genera un potente haz de luz y el emisor láser que es disuasor y facilita la puntería instintiva.La ventaja de este conjunto estriba en que también es ligero y económico. Su bulbo genera un haz de 40 lumens que son más que suficientes como para moverse dentro de edificios o apuntar a alguien e identificarlo con total precisión. Una sola batería tiene capacidad para alimentarlo ininterrumpidamente durante media hora, lo que se traduce en meses y meses de funcionamiento en prácticas de tiro, ejercicios y hasta operativos reales. Mide 6 centímetros de longitud y su anchura y altura son, respectivamente, de 4,1 y 4,3; su peso es sólo de 48 gramos.

Se ancla con facilidad a distintos modelos de semiautomáticas y su activación es extremadamente simple. Estos últimos detalles, dentro de un tamaño y un peso que son ligeramente superiores al anterior, los encontramos también en el X2L, una evolución en la que la única diferencia estriba en la modificación realizada en la parte inferior para añadirle un emisor láser, por lo que en esta propuesta se conjuga este último con la luz para mejorar las prestaciones del conjunto.

El precio de este último en origen es de unos doscientos cincuenta dólares, una cantidad insignificante si la comparamos con los varios miles que cuesta otro de los modelos que ofrecen, el ILWLP/LAM-1000 que surgió como respuesta de un requisito operativo de los “comandos” de la Marina estadounidense, los SEAL (SEa, Air and Land). Su diferencia estriba en la concepción general, que nació mucho más exigente pues se iba a usar en ambientes especialmente hostiles, y en el hecho que dentro de un tamaño muy compacto y especialmente ligero se incluyen el foco de luz y varios emisores láser, uno de ellos infrarrojo para que no se detecte con facilidad y otro con un haz de foco variable que puede ser empleado para señales o “marcaciones” tácticas.

La gama se completa con otro sistema especial, el M2 UTL que se deriva del anterior y fue diseñado a mediados de la década pasada. Incluye sólo un foco de luz y su principal diferencia es que está pensado para ser acoplado con las pistolas HK USP, que carecen de un anclaje estandarizado que impide situar módulos distintos de éste si no se usa un sistema de fijación complementario.

Lo último es el sistema XTI Procyon, módulo de luz en el que la principal innovación es la sustitución de la bombilla clásica de Xenon por un sistema LED que se caracteriza por su bajo consumo y desde él en su elevada autonomía de uso. Gracias a este último, y manteniendo unas dimensiones y peso similares a otros modelos de la gama de Insight, este módulo es capaz de generar un foco de ciento veinticinco lumens y de que su autonomía total, usando dos baterías CR123, sea de unos noventa minutos. No todo iban a ser ventajas y sólo resiste una inmersión accidental en el agua siempre que no se supere el metro de profundidad, una garantía mínima pero suficiente como para el trato “normal” por parte de civiles o policías.

Opción excelente

Aquí vemos el módulo M6X con el filtro infrarrojo puesto. Se ofrece una opción en el que el láser funciona a una intensidad que hace que su haz sólo pueda verse usando medios nocturnos, lo que es óptimo combinado con el primero.Insight es una firma con una gama amplia y muy elaborada, que se beneficia de avances y tecnologías surgidas para el más estricto ámbito militar y derivadas después para satisfacer los requisitos, en general menos elaborados, de otros ámbitos. Hace unos meses les mostramos las características del pequeño visor MRDS, ahora estos módulos, y en un futuro –cuando podamos acceder a ellos–, les presentaremos algunos detalles de los sistemas de visión y puntería que sólo algunos grupos profesionales de élite del mundo están utilizando ya.

En todo caso, y para finalizar, señalar que los distintos módulos que se engloban en este reportaje son una solución especialmente efectiva si se tiene en cuenta su coste/eficacia. Llevo bastantes años empleando distintos modelos y no he tenido problemas, aunque el trato que les doy no es sin duda el más duro. Sé de profesionales que los emplean en condiciones bien distintas y que sus cualidades llaman la atención, resultando más que satisfactorias. Ellos, valoran especialmente el hecho que estos módulos son robustos, pequeños y ligeros, y que se pueden acoplar a distintos modelos de armas manteniendo una más que aceptable homogeneización en cuanto a iluminación y puntería. Los que más gustan a los distintos usuarios son los modelos que combinan luz y láser, los que en mi opinión cumplirán las mayores expectativas de quienes se interesen por alguno de estos productos.

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