Evolución de los fusiles franceses (IV), del MAS 54 al FAMAS

Legionarios del 2e Régiment Étranger d’Infanterie fotografiados en un ejercicio de combate realizado en el Centro de Entrenamiento en Zona Urbana (CENZUB) del Ejército de Tierra Galo. El F1 superior monta una óptica Aimpoint Comp mientras que el inferior una Scrome J4. Pese a no haber destacado en el mercado internacional, el FAMAS sigue estando en uso en las fuerzas armadas vecinas transcurridos 30 años de su puesta en servicio. Aunque se prevea su reemplazo para el 2020, la peculiar silueta de este fusil continuará siendo familiar durante alguna década más, debido a que es el arma de base elegida para el sistema FELIN, el avanzado programa que estudia los equipos para el soldado francés del futuro.

Por Juan Pablo Lasterra

Fotos: colección autor (salvo indicadas)

Este artículo incluye 49 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 331.

El FAMAS pertenece a la interesante y prolija época en la que las industrias nacionales ponen todo el interés en crear un fusil de asalto idiosincrásico que sea a su vez exportable al extranjero. Este hecho viene impulsado por la adopción en 1976 del calibre 5,56 x 45 como estándar para la OTAN. En el fusil que hoy ocupa la mayor parte del capítulo que continúa esta serie, tenemos que resaltar sin embargo que su creación se debe a una necesidad mucho más particular. Las fuerzas armadas francesas no cuentan con fusil de asalto alguno a mediados de los 70 e incluso el cartucho utilizado por el veterano fusil semiautomático MAS 49/56 es el 7,5×54mm M1929 de creación nacional y no el 7,62 OTAN.

A mediados de los años 60 el Ministerio de Defensa francés pone todo su interés en crear una fuerza nuclear independiente, invirtiendo gran parte del presupuesto militar en la fabricación de misiles, submarinos y bombarderos. Las diferencias del presidente Charles de Gaulle con la OTAN hacen además que Francia abandone la Alianza en 1966. La adopción de un nuevo fusil o una nueva munición no son consideradas por lo tanto como prioritarias.

Sin embargo, el Estado Mayor del Ejército de Tierra (EMAT), tiene claro que las armas ligeras francesas están muy por debajo de las características de los modernos fusiles de asalto. De hecho, en las últimas intervenciones en sus antiguas colonias africanas, legionarios y paracaidistas galos emplean con fruición gran cantidad de AK-47, G3, FAL y M16 procedentes de los arsenales de las diversas guerrillas. Y es que los fusiles MAS 49/56 y los subfusiles MAT 49 de 9×19mm en servicio no pueden compararse con el material utilizado por el enemigo.

Examen del pasado

Versión seccionada del F1 ofrecida por GIAT para el mejor conocimiento del arma y su funcionamiento.Por ello, en 1967 y con la autorización del Ministerio de Defensa, el EMAT encarga al ingeniero Paul Tellie y a la Manufacture d’Armes de St. Etienne (MAS), la creación de un fusil de asalto moderno. Con demasiada ingenuidad, achacable sin duda a la novedad que supone este tipo de armas, varios miembros del Estado Mayor creen que el arma resultante del cuaderno de cargas va a ser capaz no sólo de reemplazar al MAS 49/56 y al MAT 49, sino que también suplirá en sus funciones a la ametralladora AA-52 del 7,5. Se pide asimismo que el cañón pueda disparar granadas anticarro y antipersonal.

El proyecto comienza con el análisis de los 40 prototipos de fusil de asalto que han ido siendo construidos de forma muy tosca por ingenieros franceses a finales de los 50 y comienzos de los 60. El MAS 54, por ejemplo, existe en tres versiones, bautizadas con las primeras letras del abecedario. Los modelos A y C son un intento de dotar al 49/56 con un cargador en calibre 7,62×51 mm y de añadir un pistolete para mejorar su empuñamiento. En cuanto al modelo B, éste está concebido como un arma del tipo “bullpup”, es decir, con el cargador colocado detrás del disparador.

Sin embargo, no se logra dominar por completo la nueva disposición de los elementos y el 54-B carece de equilibrio alguno, pues el peso del arma se acumula en su zona trasera.

Entre 1956 y 1950 el Atelier Mecanique de Mulhouse (AME) y la propia MAS han experimentado con una serie de rifles “bullpup” calibrados para disparar entre otras municiones la .30 Carbine estadounidense, la 7,92×33 Kurz alemana y la 7,65×38 de diseño nacional, aunque la guerra de Indochina hace que los presupuestos para investigaciones tengan que reducirse al máximo en favor de la modernización de sistemas ya existentes.

Siguiendo con los fusiles “de corte clásico”, en 1956 aparece la versión MAS 56, de cierre bloqueado, en la que se reemplaza la toma directa de gases del MAS49/56 por un pistón de recorrido corto. Dos años después, el MAS 58 reforma la recámara y las miras, añadiendo un asa de transporte y un guardamanos de plástico. Al año siguiente el MAS 59 suma una empuñadura frente al cargador, a cuya altura superior se sitúan las miras traseras. Todos estos rifles son rechazados como válidos para el proyecto al no poder ser controlados cuando disparan en modo automático el 7,62×51 mm OTAN.

Un miembro de las fuerzas armadas francesas practica el desembarco de un helicóptero Sea King australiano en la cubierta del HMAS Kanimbla, perteneciente a la Armada del continente austral. Su F1 está equipado de un visor diurno Scrome J4 con ocular de goma.En 1962 se crea un fusil semejante en buena parte de su estructura y en su calibre al FN FAL belga, pero conservando el cañón la típica forma del MAS 49/56. El MAS 62 es en realidad una versión del MAS 58 simplificada para la producción en serie, con empuñadura y guardamanos más convencionales, fosfatado de las partes metálicas, mira trasera de tambor y graduada hasta los 600 metros… Por primera vez hace acto de presencia un selector de tiro, colocado cerca de la empuñadura en el costado izquierdo del cajón de mecanismos. Sus posiciones ofrecen seguro, fuego automático y tiro a tiro. Además se le puede añadir un bípode como complemento para el tiro. Se construyen mil ejemplares, que son rechazados por el EMAT al resultar muy pesados y largos y continuar con problemas de alimentación.

 

 

 

 

Un arma muy peculiar

Legionarios del 2e Régiment Étranger d’Infanterie equipados con ametralladora FN Minimi con visor Sopelem OB50 y FAMAS F1 con óptica Aimpoint Comp M2 de punto rojo.En agosto de 1970 se toma la decisión de que el futuro fusil dispare la munición de 5,56 OTAN, pues tras los resultados de los prototipos anteriores y unos ensayos adicionales se estima que tiene mayores cualidades balísticas que la francesa de 7,5mm y la 7,62 OTAN. También se decide que la estructura “bullpup” es la más indicada para lograr una perfecta ergonomía y satisfacer la necesidad de las tropas paracaidistas y mecanizadas, quienes desean un arma fácilmente transportable.

Las nuevas ideas dan rápidamente su fruto y los diez primeros prototipo del Fusil d’Assaut MAS (FAMAS) se terminan en 1971 y se presentan para su evaluación un año después. Su complejo proceso de fabricación retrasa hasta seis años más tarde el visto bueno definitivo del EMAT, que encarga 280.000 unidades. El arma será fabricada por GIAT Industries (hoy llamada Nexter), y entregada a las tropas con la designación de FAMAS F1 en julio del año 1979.

Estos retrasos en la puesta en funcionamiento del FAMAS propician que tras la famosa operación paracaidista de la Legión en Kolwezi, en 1976, tropas de Marina, Tierra y Aire evalúen los fusiles FN CAL, HK 33A2 y Colt M16A1 sin llegar a adoptar ninguno de ellos, pese a que el alemán se fabrica en las instalaciones de MAS bajo subcontrata. Sin embargo, la obligación de enviar tropas de paz al Líbano dos años después, provoca que mientras se ultimaban los detalles del FAMAS se equipe a esta fuerza expedicionaria con un lote de fusiles SIG 540, cuya correspondiente licencia de fabricación ha obtenido Manurhin de la fábrica suiza. De manera sorprendente, algunos de estos ejemplares se siguen empleando hoy en día, de forma harto marginal, en el Commando Parachutiste de l’Air 20 (CPA 20).

Infante empleando durante una patrulla en Afganistán el FAMAS con visor Scrome J4 y empuñadura delantera. Además de por su personalísima, peculiar, compacta y ergonómica forma, el FAMAS se caracteriza por tener culata, asa de transporte y armazón fabricados con fibra de vidrio. Las ondulaciones del cañón permiten una mejor refrigeración del mismo, ya que la cadencia de disparos por minuto alcanza el millar de proyectiles. Esta altísima cifra se logra gracias a un distintivo funcionamiento de apertura retardada, similar al de la ametralladora AA-52, dotado con una palanca amplificadora de inercia. Como elemento de seguridad interna, un retén impide que caiga el martillo si el cerrojo está abierto. El conjunto de mecanismos se instala además en un contenedor de plástico que se puede extraer por completo por la parte inferior de la culata.

El F1 cuenta con un selector doble, otra de sus peculiaridades. El que aparece frente al disparador ofrece las clásicas tres posiciones de seguro, fuego semiautomático y automático. El colocado bajo el cajón de mecanismos permite seleccionar si el mencionado fuego automático va a ser ilimitado o restringido a ráfagas de tres disparos. El guardamonte se puede girar hacia delante para permitir el uso de guantes gruesos. Aunque el alcance máximo era estimado de forma muy optimista por GIAT en 3.200 metros la cifra efectiva se reduce a los 300.

El asa de transporte guarda en su parte superior interna, que es hueca, el punto de mira delantero y el alza trasera. También protege la palanca de montar ambidiestra y el alza que se utiliza para lanzar granadas desde el cañón. Este armazón tiene a ambos lados sendas patas, de movimiento independiente, que sirven de bípode cuando la situación lo requiere. La culata permite el cambio de la ventana de expulsión para los tiradores zurdos, y el eyector también es igualmente configurable. La cantonera de goma alberga en su interior un dispositivo que amortigua el retroceso. El pistolete es hueco y dentro de él se guarda un bote de aceite y una escobilla de limpieza para el cañón. Además, el arma se entregaba con una funda que contenía un completo kit con útiles de mantenimiento, con la idea de portarla en el cinturón de combate.

Pasando por alto los fallos

Un legionario de un equipo de enlace vigila en noviembre de 2008 una villa afgana en busca de una potencial amenaza para su equipo. Su FAMAS lleva una empuñadura delantera FAB con láser y linterna y sobre el asa se encuentra instalado un visor telescópico.Tal y como se pedía en el cuaderno de cargas, el FAMAS es capaz de lanzar desde su cañón las granadas anticarro AC58 y las APAV40 antipersonal. En tiro directo las granadas alcanzan hasta los cien metros, distancia que se triplica con la posición de tiro curvo y la ayuda del alza anteriormente mencionada. Existe un cargador especial con capacidad para una sola bala propulsora de granadas. Esta pieza suele ser utilizada por los soldados durante ceremonias y desfiles que no necesiten de arma con cargador, y sirve tanto para los FAMAS F1 como para los G2, de los que hablaremos más adelante.

El FAMAS F1 marca tanta diferencia a su favor con los MAS 49/56 y con el MAT 49 que los soldados pasan por alto las deficiencias del sistema. El punto más débil ha sido siempre su cargador. La idea del EMAT a la hora de planear el cuaderno de cargas del FAMAS es muy derrochadora, pues plantea que el cargador va a tener un sólo uso ya que el soldado lo va a tirar una vez vacío para no perder tiempo en combate. Por ello son construidos en metal estampado, fácilmente deformable si son tratados con brusquedad. Además, las 25 balas del cargador se consumen en menos de tres segundos si se efectúa fuego automático y de ahí que surja el limitador de ráfaga que es incorporado posteriormente, incluso a los primeros ejemplares de serie ya en servicio.

El complicado mecanismo de funcionamiento del FAMAS está compuesto por pequeñas piezas que unen las diferentes partes y que se pueden perder si el entretenimiento del arma se realiza en campaña. Tal mantenimiento requiere unas dos horas debido precisamente a estas complicaciones en su desmontaje y lubrificado.

En cuanto a los elementos de puntería, el dióptero trasero es demasiado pequeño y al estar en el interior del asa de transporte se produce una pérdida de control visual directo sobre el cañón. El ensamblaje de las dos principales piezas del arma deja también ranuras por las que se cuela la suciedad. Algunos de los primeros soldados en utilizar el F1 se quejan también de que la cantonera produce problemas cutáneos en la cara…

La expulsión de las vainas se realiza hacia arriba y hacia atrás, lo que resulta molesto para algunos usuarios, que preferirían la expulsión frontal para evitar que los casquillos golpeen a otros compañeros situados tras el tirador. Numerosos soldados desconfian al comienzo de un fusil de tipo “bullpup” de apertura retardada, porque en el momento del disparo los mecanismos se encuentran a la altura de la cabeza del tirador. Por último, y aunque no sea un factor a tener en cuenta en combate, el aspecto estético del arma deja mucho que desear. No en vano el FAMAS fue bautizado popularmente como “clarion” por su parecido a un cornetín…

Escaso éxito en ventas

Tal y como demuestra esta imagen, el ejército galo sigue empleando granadas de fusil disparadas desde la boca del cañón del FAMAS, pues lanzagranadas como el M203 resultan muy incómodos de instalar y usar. El fusil de este soldado tiene además un visor EOTech con un magnificador 3xMAG de Aimpoint un láser AN/PEQ-2 y una empuñadura delantera.Pese a estas críticas el tiempo ha demostrado que el FAMAS es un arma totalmente fiable en todo tipo de situaciones y terrenos, habiendo cumplido su papel en combate tanto en escenarios áridos como los de Chad, Ruanda, el Golfo o Afganistán, como en los terrenos tropicales de la República Democrática del Congo, las Islas Comores o Costa de Marfil, o los urbanos del Líbano o la antigua Yugoslavia. De los 400.000 ejemplares finalmente producidos del F1 se estima que hoy quedan en servicio en las fuerzas armadas galas alrededor de 284.000. Varios miles de ejemplares han sido destruidos al haber llegado al final de su ciclo de vida operativa.

El F1 es el fusil de asalto estándar utilizado por los soldados destacados en el Cuartel General del Euroejército, junto con la pistola Browning HP 35 belga y la ametralladora MG3 alemana. Asimismo presta servicio en las fuerzas armadas de Senegal, Djibouti, Gabón, Guinea Bissau, República Centroafricana, Emiratos Árabes Unidos y Camboya, aunque siempre en pequeñas cantidades, obtenidas como fruto de la ayuda francesa a estos países más que por contratos militares independientes. Colombia, Malasia o Luxemburgo fueron países que evaluaron el arma antes de decidirse por la adopción del Galil en el primer caso y del Steyr AUG en los restantes.

Estonia, Lituania y Letonia habrían recibido también varios cientos de ejemplares donados por la Gendarmería cuando estos países recuperaron su independencia, aunque el que estas líneas escribe tiende a pensar que más bien se trata de fusiles de precisión FR-F1 y no de FAMAS F1, dado que los primeros sí han sido fotografiados en acción (como hablamos en el capítulo segundo de esta serie), mientras que de los segundos no hay pruebas gráficas de su puesta en servicio.

El F1 ha llegado asimismo a Irak, seguramente como antigua donación de los propios Emiratos Árabes al régimen del finado Sadam Hussein.

Por otra parte, y además de varios subfusiles Heckler und Koch MP5 con acabado en oro y modernos PDW FN P90, en la casa en la que se escondían los dos hijos del dictador iraquí hasta que fueron abatidos por tropas estadounidenses se encontraron varios ejemplares de F1.

Sin salir de Irak, el FAMAS es utilizado por al menos una empresa estadounidense de contratistas militares. Otra aparición no exenta de sorpresa: los comandos serbios de la unidad especial JSO, actualmente disuelta por estar implicada en asesinatos y actividades mafiosas, utilizaban varios F1 en los 90, seguramente confiscados a tropas de la ONU durante la guerra de Yugoslavia. Actualmente es la unidad antiterrorista serbia SAJ la que muestra estos ejemplares al público en sus días de puertas abiertas…

(Continuará)

EL ADLER ITALIANO Y EL VHS CROATA

Como nota anecdótica, el fabricante italiano Adler comercializaba antes de su cierre, hace más de una década, una carabina “bullpup” en calibre 22 LR muy influida en sus formas por el FAMAS y realizada con piezas basadas a su vez en otros fusiles de asalto como el M16A1 estadounidense y el Galil israelí. Esta carabina, bautizada como AP-85, se entregaba con cargador curvo para 30 cartuchos y otro recto para 15.

El nuevo fusil de asalto VHS de las fuerzas armadas croatas, a cuyo diseño dedicamos también en ARMAS un reportaje específico, está claramente influenciado en su estética exterior por el FAMAS, aunque su funcionamiento interior es muy diferente.

TABLA TÉCNICA COMPARATIVA

Modelo Cargador Longitud Cañón Peso Cadencia

MAS 58 A 20 1.020 mm. 525 mm. 4.20 Kg. 600 d.p.m.

MAS 62 20 1.040 mm. 500 mm. 4.97 Kg. 600 d.p.m.

FAMAS F1 25 757 mm. 488 mm. 3.6 Kg. 900-1000 d.p.m.

FAMAS F1 Commando 25 674 mm. 405 mm. 3.4 Kg. 900-1000 d.p.m.

FAMAS G2 30 757 mm. 488 mm. 3.6 Kg. 1.000-1.100 d.p.m.

FAMAS G2 Commando 30 674 mm. 405 mm. 3.2 Kg. 1.000-1.100 d.p.m.

FAMAS G2 SMG 30 589 mm. 320 mm. 3.1 Kg. 1.000-1.100 d.p.m.

FAMAS G2 Sniper 30 889 mm. 620 mm. 3.8 Kg. 1.000-1.100 d.p.m.

Tags: , , , , , , , , , ,

Una Respuesta a “Evolución de los fusiles franceses (IV), del MAS 54 al FAMAS”

  1. ever santillan dice:

    soy un ex soldado de la legion extranjera francesa,utilize el FAMAS y para mi es lo maximo en fusiles de asalto

Deja un comentario