X400, el módulo definitivo

Fue ya en la década pasada cuando apareció una linterna que por sus prestaciones, cualidades y potencia de foco, sigue siendo todo un referente y una de las elecciones por la que se decantan los profesionales. Conocida por muchos como “Surelite”, usando un nombre incorrecto que se asemeja al de su fabricante –la compañía californiana SureFire–, el modelo 6P y sus derivados, por ejemplo la más reciente versión que sustituye el bulbo por uno nuevo de emisor LED (Light Emiting Diode) para reducir el consumo y seguir generando un brillante foco de luz, incorporan una tecnología especialmente avanzada y ofrecen unas notables prestaciones, cualidades que han hecho que hayan sido ampliamente copiadas en versiones –muchas de ellas “Made in China”– más o menos satisfactorias.

Por Octavio Díez Cámara

Fotos: autor (salvo indicadas)

Este artículo incluye 13 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 332.

Quienes la hayan podido probar, o valorar otros modelos de la marca, saben, por experiencia propia que es un producto de alta calidad, aunque no económico. Esos parámetros también los encontramos en otro reciente diseño de SureFire, el módulo X400 que les presentamos en estas páginas de ARMAS, tras haber accedido a un ejemplar que hemos probado en distintas condiciones operativas.

Larga evolución

Fue en verano pasado cuando comenzó la comercialización de esta potente y versátil opción, aunque su desarrollo ha sido más largo de lo esperado. Los prototipos del X400 los vimos a principios de 2008, en el Shot Show. Después, volvimos a verlos en distintas ferias internacionales e intentamos recabar información detallada de los mismos. “Se está desarrollando aún” era una respuesta con la que siempre intentaban calmar nuestra curiosidad. Nos parecía raro que tardasen tanto tiempo en dejar listo un producto que ya mostraban, pero así son las cosas y en el hecho de que se hayan demorado más de lo normal puede haber tenido mucho que ver el que están produciendo a “marchas forzadas” sistemas que les son requeridos por las Fuerzas Armadas estadounidenses que están participando en la “Guerra contra el terrorismo”.

Haciendo una reflexión sobre este sistema, podemos remontarnos a hace ya unos años, cuando apareció el primer modelo de la saga. Se trataba del módulo X200, una apuesta tecnológica muy superior a otros productos similares que existían en el momento de su llegada. Entre otros detalles, destacar su configuración especialmente compacta y robusta –podía ser empleado como “ariete” para romper el vidrio de un vehículo y apuntar mejor a quien estaba en su interior–, su estanqueidad probada hasta profundidades de varias decenas de metros, su facilidad de fijación y activación, y, lo que aún es más importante, el foco de luz que producía un haz nítido y que optimizaba el uso para el que había sido diseñado.

Para muchos, en especial aquellos que trabajan en unidades especialmente exigentes, esos detalles no pasaron desapercibidos, así como el hecho de que incluían un doble sistema de fijación con adaptadores que posibilitaban fijarlo a distintos sistemas estandarizados, entre ellos el MIL STD M-1913 Picatinny. Tampoco que presentaba una configuración general con un tamaño muy contenido y un peso reducido –su carcasa es de aluminio de grado aeroespacial–, todo un referente en el momento en el que surgió. Esas cualidades las mantuvo su sucesor, el X300 que aún se fabrica y sigue siendo un módulo más que interesante.

Los detalles generales de este último los encontrábamos ya en su antecesor, aunque se habían evolucionado dos aspectos. Uno era el sistema de anclaje, reemplazado por el conjunto Rail-Lock que facilitaba su fijación de una forma más rápida y segura, y otro el propio bulbo, en el que se había mejorado la parte reflectora (TIR, Total Internal Reflection) y el conjunto electrónico asociado al LED, generando un haz especialmente potente y brillante de 110 lumens.

La construcción robusta y el hecho de que cumpliesen los requisitos militares más estrictos llamaron la atención de los profesionales, tanto aquellos que trabajan en unidades de élite, y que se enfrentan a situaciones que equipos de segunda fila no son capaces de aguantar, como otros que buscan soluciones que no les defrauden cuando tengan que emplearlas, y tanto el X200 como el X300 han demostrado que cumplen con esos parámetros.

Fue por ese motivo que SureFire comenzó a trabajar en un concepto más polivalente y se decantó por integrar, junto a la luz convencional, un conjunto emisor láser que facilitaba la acción de encare dinámico y servía también como elemento disuasor. Partieron del X300 y lo modificaron en detalles como la lente de Pyrex que protege el bulbo, resistente a los impactos y a la alta temperatura que se genera en su interior. El láser se configuró de forma que quedaba perfectamente integrado, haciendo que las dimensiones y pesos del esta nueva versión fuesen poco mayores que los de aquellos que le precedieron en su evolución natural.

Solución estudiada

Tomando en las manos un módulo X400 nos vienen a la mente muchas cosas y son positivas. Con claridad, lo identificamos como miembro de una saga, pues comparte buena parte de su concepción con los sistemas similares que SureFire ha ido introduciendo en los últimos años, lo que facilita su utilización por aquellos que estén ya familiarizados con los X200 ó X300.

Para los que no lo estén, no hay ningún problema, pues es de lo más sencillo su manejo y aprovechamiento. Actuando sobre un pequeño pulsador situado en la parte inferior trasera se accede al compartimiento que acoge las baterías SF123A que lo alimentan. Lo primero que hay que hacer es situar en su interior las que el fabricante suministra junto con el dispositivo, tomando atención respecto de su correcta ubicación. Se cierra la tapa, lo que puede costar un poco debido a su concepción estanca, y ya está listo para su uso. Esas baterías están garantizadas por diez años, lo que confiere al aparato un largo plazo de posible uso.

Con el carril mecanizado en su parte superior podemos anclarlo a distintos tipos de pistolas, escopetas, subfusiles o fusiles de asalto. En función de que en esas armas haya anclajes del tipo Picatinny, u otros, se podrá hacer con la configuración que viene de fábrica o será mejor retirar la pieza de fijación interna, que también es de aluminio, y reemplazarla por otra que se suministra como accesorio del sistema. Una vez colocado en el lugar óptimo para extraer de él el mejor aprovechamiento de sus dos emisores, se aconseja fijarlo actuando sobre un elemento circular –de rosca– que se encuentra en el costado derecho, con lo que quedará firmemente anclado en el punto que más nos guste o que mejor se adapte a la morfología personal.

Procede entonces el ajuste del punto de referencia láser, pues el foco es fijo y no requiere ninguna labor de homogeneización. Con una llave Allen, que también se acompaña, se actúa sobre un tornillo situado en el costado izquierdo del láser, con lo que se consigue subir y bajar el haz para adaptarlo a una distancia concreta. Por cierto, ese tornillo es de Nylok, por lo que mantiene su posición incluso cuando el sistema soporta el retroceso continuado generado por los disparos. Lo más idóneo es que esa regulación se haga tomando como referencia un posible objeto situado a unos veinte o veinticinco metros, distancia que si es menor provocará que el punto quede un poco por encima del lugar inicial, con lo que es fácil realizar pequeñas correcciones. Si hubiese que modificar la deriva, deberíamos actuar un poco sobre la presión ejercida al apretar el punto de anclaje al que nos hemos referido en el párrafo anterior.

Colocado y convenientemente homogeneizado, lo que procede es conocer su utilización, es decir cómo se activa la luz o el láser. En la parte inferior trasera hay un selector, con las dimensiones suficientes que permiten su movimiento sencillo con ayuda de un dedo –se activa a la perfección incluso llevando guantes–, que permite el tránsito entre cinco posiciones distintas. Los interruptores de los dos extremos apagan el sistema, lo que es útil para largos períodos de almacenamiento o cuando no se va a requerir de sus cualidades. Situando la palanca en la segunda por la izquierda activamos el foco; colocándola en la tercera –la que queda en una ubicación vertical– conseguimos encender tanto el anterior como el láser y en la cuarta sólo este último, por lo que escogeremos una u otra, o haremos transición a la que más nos interese en función del tipo de objetivo o de la peculiaridad de la misión en curso. La palanca selectora sólo tiene esa función, pues la activación se hace desde ambos costados actuando sobre una doble colocada tras la tapa que acoge a las baterías.

Cierta práctica se requiere para conseguir un “pulsado” momentáneo, porque este se consigue presionando desde atrás cualquiera de las dos palancas –es ambidiestro para facilitar su empleo–, de forma que tan pronto se separa el dedo de las mismas se consigue dejar de iluminar. Personalmente, y analizado el mecanismo en profundidad, opino que el sistema se ha concebido más para que sea encendido y apagado durante el tiempo que dure un determinado operativo. Para que no haya ninguna duda de cómo proceder, en la caja que acompaña al X400 hay unas detalladas instrucciones y la correspondiente garantía.

Completaremos este reportaje comentándoles algunas de sus prestaciones. Empleando las baterías que lo acompañan obtenemos un alto rendimiento, pues es capaz de generar energía para tener activo su foco durante dos horas y media, tiempo más que suficiente para un largo período de uso real. Es una prestación que se consigue por su concepción con una bombilla tipo LED.

El láser consume muy poco, con lo que la duración actuando sobre este último es mucho mayor. Es de cinco miliwatios y funciona en una frecuencia de 635 nanómetros, lo que hace que sea el doble de brillante, y más visible de día, que otros que se comercializan por distintos fabricantes. De las dimensiones y peso del X400 podemos señalar que mide 9 cm de longitud, 4,7 de altura y 3,7 de anchura; es especialmente liviano, pues en total y con las baterías su peso sólo alcanza unos 125 gramos.

Excelente opción

Por todo lo señalado en estas páginas, es mi opinión personal que el módulo X400 de SureFire es un producto que ofrece unas prestaciones más que acertadas. Independientemente de su precio, que puede ser elevado respecto de otros parecidos, lo que encontramos más satisfactorio es el hecho que ha sido concebido teniendo como objetivo aquello que necesita el profesional más exigente: el militar.

Si satisface a este último, que suele trabajar en ambientes que son complejos y en condiciones bastante alejadas de la cotidianidad, está claro que gustará también a aquellos que forman parte del entorno policial y hasta a los civiles que puedan sentirse atraídos por las prestaciones que ofrece. Sin ninguna duda, su resistencia al trato más duro es extrema y, aún en condiciones nada fáciles, sigue demostrando de lo que es capaz.

Sus baterías tienen una duración más que aceptable y pueden cambiarse en algo más de un minuto. Por su sistema de fijación lo podemos situar en un arma corta o en una larga, lo que puede ser óptimo a la hora de emplearlo en un contexto u otro. Se ha concebido cumpliendo las rígidas especificaciones Mil-Spec Type III, toda una garantía, y su exterior está acabado en anodizado negro especialmente resistente. Es estanco contra la suciedad, el polvo y el agua, y se le puede acolar un accesorio para activar el encendido desde cierta distancia.

Por todo ello, y porque sus prestaciones generales y específicas son excepcionales, he llegado al convencimiento que el módulo X400 es bastante mejor que otros similares, amén de más compacto y más versátil. Es por ese motivo que ya he decidido emplearlo junto a algunas de mis armas. Creo que merece la pena valorarlo y apreciar que es una solución bien concebida y que sus prestaciones son muy buenas.

URL: http://www.revistaarmas.com/?p=2868

Escrito por Redacción el feb 18 2010. Archivado bajo Accesorios, head. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

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