Disparando a cubierto
Los actuales conflictos urbanos han llevado a los fabricantes de complementos para armas ligeras a revisar conceptos del pasado para crear nuevos sistemas que, acoplados a un fusil o a una pistola, permitan al soldado ver lo que ocurre tras un parapeto sin exponer su cuerpo, permitiéndole a la vez disparar con precisión en caso necesario. Algunas unidades policiales se han interesado asimismo por la adopción de estos complementos.
Juan Pablo Lasterra
Fotos del autor, salvo indicadas
Este artículo incluye 38 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 334.
En la Primera Guerra Mundial se utilizaron por parte de casi todos los contendientes fusiles de cerrojo disparados a distancia desde una trinchera. En ocasiones estaban provistos de un periscopio, para aumentar las posibilidades de éxito. Pero es en la Segunda cuando aparecen los primeros ensayos serios para convertir un arma estándar en una capaz de disparar desde las esquinas o las ventanas de un edificio sin que el soldado arriesgue su físico para ver lo que ocurre detrás de ellas.
Con la paulatina reconquista realizada por los ejércitos aliados de los territorios otrora ocupados por Alemania y el imparable avance hacia el propio corazón del Reich, los combates en población se hacen cada vez más intensos pues los alemanes defienden con ahínco cada ciudad y pueblo. Recordando el desastre de Stalingrado los técnicos alemanes creen que gran número de sus bajas se podrían evitar si los soldados disparasen de forma segura y precisa sin exponer el cuerpo, por lo que comienzan a experimentar sus ideas en diversas armas.
La más desarrollada se dirige al entonces revolucionario fusil de asalto StG 44, el primero en su clase en ser creado. Se trata del krummer lauf, un largo “cañón curvo” que se aplica en la boca del original y que integra su propio sistema periscópico de visión con marcas de regulación de tiro. El ángulo de este peculiar cañón varía entre los 30, 45, 60 y 90 grados. Además de ser empleado por la infantería desmontada el krummer lauf puede emplearse desde el interior de un carro de combate, realizándose diversas troneras específicas para él. De esta manera se posibilita a la tripulación para deshacerse de atacantes enemigos que intenten aproximarse al vehículo por sus flancos y puntos muertos para colocar en él una mina magnética o arrojar un cóctel molotov.
El diseño es obra del coronel Hans Joachim Schaede, oficial del Ministerio de Armamento creado por Albert Speer. El propio Hitler aprueba su puesta en servicio de los primeros 10.000 ejemplares en diciembre de 1943. A esta orden, y ante el éxito de los primeros “cañones doblados” de 90º, le seguirán pedidos de 20.000 piezas por mes desde septiembre del año siguiente con destino a las unidades mecanizadas. En enero de 1945 se ordena la fabricación para la infantería de 30.000 unidades con ángulo de 30º. Sin embargo, la mayoría de estos cañones no llega nunca a salir de fábrica, ya que la capacidad productiva del Reich se agotó mucho antes de cumplir el primer pedido en su totalidad, por lo que se estima en unos 10.000 el número total de dispositivos que llegaron a los soldados.
En 1945 se diseña también un importante accesorio para este complemento: un periscopio fabricado por Zeiss que, acoplado cerca del ángulo, permite al soldado dirigir el cañón de su arma hacia el enemigo, en lugar de disparar a ciegas. El último pedido mencionado debería haberse acompañado originalmente del mismo número de periscopios Zeiss, aunque sólo un pequeño lote de ellos llegó a entrar en combate.
Tras caer varios ejemplares del krummer lauf en manos estadounidenses, los soldados del Tío Sam prueban estas armas encontrando graves fallos como la fragmentación de un altísimo porcentaje de balas antes de salir por la boca del cañón, o la imposibilidad de realizar fuego a ráfagas debido a las interrupciones. Sin embargo, los estadounidenses ensayan en sus propias armas esta idea, surgiendo una versión experimental del subfusil M3A1 “Grease Gun” con cañón curvo. El fin de la guerra y la aparición de un nuevo conflicto, el coreano, disputado de nuevo en su mayor parte en escenarios abiertos, implican la cancelación de este tipo de experimentos.
No será hasta la década pasada que vuelvan a surgir con una fuerza nunca vista hasta entonces diferentes conceptos para convertir armas de fuego en modelos capaces de ser disparados a cubierto. En efecto, los combates de infantería en las ciudades iraquíes y afganas y las acciones antiterroristas urbanas dan pie a que surja un nicho por cubrir en el segmento de los complementos. Los diferentes estudios sobre el equipo y el armamento del combatiente futuro también consideran un pilar muy importante que el soldado pueda aumentar su seguridad empleando armas dotadas de cámaras capaces de proporcionar una visión del terreno al tirador sin necesidad de que éste exponga su cuerpo. Esta oferta de sistemas se va a ir decantando en diversas y variadas ideas.
La más llamativa es sin duda el sistema israelí Corner Shot que empezó ofertándose para diversas pistolas semiautomáticas y se ofrece en la actualidad también en las modalidades de carabina de 5,56 OTAN y lanzagranadas de 40 mm, habiéndose corrido el rumor en 2004 de que se podría preparar incluso una variante adaptada para el uso de un lanzacohetes anticarro Panzerfaust 3.
El sistema original comenzó a estudiarse en el año 2000 por la empresa Corner Shot tras la petición de varias unidades antiterroristas israelíes que querían contar con la posibilidad de localizar y abatir terroristas a corta distancia y a cubierto cuando aquellos estuviesen escondidos en una habitación, en el interior de un autobús, de un barco o de cualquier espacio de reducidas dimensiones.
La empresa, fundada en 1995, es propiedad de dos curtidos soldados israelíes ya retirados, por lo que diseñaron el producto basándose en su larga experiencia en este tipo de acciones, sin olvidar el “input” que les iban haciendo llegar sus usuarios finales. En concreto, el diseño es obra de Amos Golan, retirado con el grado de teniente coronel tras haber servido en diferentes unidades de fuerzas especiales y antiterroristas.
El primer modelo en nacer fue el Corner Shot CS-M en 2003, sistema básico de toda la familia. Este sistema puede ser adaptado a la mayoría de pistolas actuales en 9×19, .40 SW, .357 SIG y .45 ACP. En el chasis principal, de poliamida y fibra de vidrio, encontramos una empuñadura con disparador de 2,1 Kg. de presión, una palanca que permite orientar el chasis delantero hacia ambos lados, una pantalla de video de 2,5” con cruz de puntería y en la que el tirador puede ver lo que sucede al doblar la esquina gracias a una mini-cámara montada en el chasis frontal, y tres botones que activan respectivamente la mencionada cámara, un láser o una linterna. En la parte frontal va colocada además la pistola, cuyo disparador se conecta mecánicamente al del chasis principal.
En la parte delantera se puede integrar también un bípode plegable. Ambas partes están unidas por un chasis de acero que permite el giro en 60º hacia la derecha o la izquierda. El chasis donde se apoya la pistola no está cerrado en su parte inferior, lo que posibilita que el arma se pueda recargar incluso con alimentadores de alta capacidad.
Para facilitar el tiro directo existe un raíl superior trasero sobre el que se puede colocar un visor de punto rojo u holográfico, por lo que el sistema se convierte en una carabina. La culata puede ser elegida entre tres variantes, desde una plegable propia de polímero a la plegable del Galil o la retráctil de las carabinas M4. El sistema se alimenta mediante pilas de litio CR123, pudiendo funcionar de forma ininterrumpida durante 220 minutos, según el fabricante.
Entre los accesorios más interesantes podemos destacar una mochila con pantalla trasera en la que la persona situada detrás del tirador puede ver también las imágenes enviadas en tiempo real por la cámara. Mucho más extravagante es un gato de peluche que, colocado sobre el chasis delantero, oculta la presencia del arma, su bípode y su cámara. Según la empresa se trata de distraer durante un segundo al enemigo, tiempo suficiente para decidir si se debe abrir fuego sobre él o no. Esta idea provendría del uso de un reclamo similar montado en otro tipo de arma, empleado durante una operación real llevada a cabo por las fuerzas especiales israelíes.
El Corner Shot CS-M presta servicio en diversas unidades de operaciones especiales, antiterroristas y de rescate de rehenes de países como Canadá, Colombia, Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Bulgaria, Canadá, España, Francia, Irlanda, Reino Unido, Italia, Macedonia, Polonia, Rumania, Rusia, Suecia, Turquía, Ucrania, Arabia Saudita, Bahrain, Israel, Kuwait, Qatar, Argelia, Camerún, Sudáfrica, Corea del Sur, Indonesia o Nueva Zelanda.
La versión CornerShot 40 nace dos años después de la CS-M, empleando en lugar de una pistola un lanzagranadas monotiro fijo de 40 mm, similar al M203, pero con la diferencia de ser basculante hacia abajo para permitir la carga de una granada. Esto permite el uso de cartuchos letales o de letalidad reducida, como los de humo, gas o impacto. Por su parte el Corner Shot CS-APR 5,56, aparecido en 2006, cuenta con una carabina de cañón corto que acepta cargadores de la M4A1. Si el usuario lo desea este arma se puede desenganchar del chasis que la sujeta para ser empleada junto con una culata como una carabina normal.
Los chinos, ¡quién si no!, realizan su propia copia del concepto Corner Shot, exponiéndola en diferentes ferias internacionales de armamento. Chongging Changfeng Machinery, parte del emporio Norinco, es la encargada de fabricarlo en dos versiones, llamadas HD-66 y CF-66. La primera monta una versión muy simple del chasis delantero del Corner Shot bajo el cañón de un subfusil Type 79, permitiendo de forma muy precaria (a juzgar por la imagen de la que disponemos) el empleo de una pistola Type 77 gracias a una mini-cámara y un monitor LCD que, a diferencia del Corner Shot, no queda protegido al no poder abatirse en el interior del propio chasis cuando no se usa. El CF-66 es más parecido al Corner Shot auténtico tanto en aspecto como calidad, pues cuenta con video CCD, iluminador láser visible e infrarrojo, linterna, receptor y transmisor de señal por radio, sistema de corrección de tiro… En él se emplea la moderna pistola QSZ-92.
Muy aficionados también a las copias sin licencia, los comerciales de la Pakistan Ordnance Factory (POF) ofertan desde 2008 su POF Eye, copia del modelo israelí pero que presentan como más fácil de uso en lo relativo a la pieza que hace girar el chasis delantero. Sin salir de Asia, Irán ha mostrado también su propio clon exacto del Corner Shot, similar en aspecto pero sin duda mucho menos avanzado en sus entrañas que el fabricado por su acérrimo enemigo israelí.
El Corner Shot es un sistema que añade peso al arma (3,86 Kg más el que tenga la pistola en la versión CS-M y 4,4 Kg. en versión 40) y que en su versión CS-APR para carabina se limita al empleo de un sistema de toma directa de gases. Por lo tanto el Corner Shot se ha vendido principalmente en su versión CS-M para pistola, arma esta última con escasa capacidad de detención inmediata para un uso militar, pues los combatientes están equipados en la mayoría de los casos con cascos y chalecos balísticos, protecciones asimismo muy difundidas hoy en día entre grupos terroristas, guerrillas y grupos de delincuencia organizada.
El CornerShot tiene un precio alto. En el mercado estadounidense se sitúa entre los 5.000 y los 8.000 dólares, dependiendo de los sistemas de video, luz y láser y complementos que se incluyan, pues incluso la cámara de video puede ser elegida entre varios modelos tácticos presentes en el mercado. Ante estos inconvenientes prestigiosos fabricantes de complementos han dado la réplica ofreciendo sencillos pero eficaces sistemas de prismas sin aumento, que permiten ser colocados rápidamente en un raíl Picatinny para ofrecer al tirador la misma imagen que tiene en ese momento su visor holográfico, de punto rojo o magnificador o su mira fija mecánica, además recoger sin problemas el punto proyectado por un haz de láser en caso de tenerlo instalado y en funcionamiento.
La imagen se refleja en todos los casos sin aberraciones cromáticas, con gran claridad y nitidez. El precio unitario de estos sistemas permite una difusión generalizada en los pelotones de infantería, siendo además extremadamente sencillos de montar, desmontar y manejar. Además permiten el uso de gafas de visión nocturna. Cada año aparecen nuevas propuestas en este tipo de artículos, por lo que ahora pasaremos a conocer los más difundidos, señalando que no son los únicos que puede haber en el mercado.
La Defence Science and Technology Organization (DSTO) del Ministerio de Defensa australiano crea en 2005, en cooperación con la división en ese continente de BAE Systems, el Off-Axis View Device (OAVD), ideado para su empleo en las versiones F88 del Steyr AUG utilizadas por el ejército, así como en las ametralladoras Minimi y en las carabinas M4A1 en servicio. Cada sección de fusileros de los batallones de infantería tiene un OADV asignado. Las fuerzas especiales del SASR emplean también este sistema, que se puede llevar cómodamente en un bolsillo del chaleco mientras no se usa, debido a su poco peso y tamaño. En el interior del OAVD hay dos espejos ovalados. La imagen se mantiene inalterada debido a que tras aparecer invertida en su eje vertical en el primero pasa a reflejarse simultáneamente en el segundo, de modo que queda de nuevo ante los ojos del tirador tal y como es en realidad.
Aimpoint compró al año siguiente la licencia exclusiva para su producción y venta fuera de Australia, modificando ciertos componentes, reduciendo su tamaño, aligerando un 50% su peso y proponiéndolo bajo la designación de Concealed Engagement Unit (CEU), nombre que pone de manifiesto la intención de que se use a cubierto. Instalados sobre un raíl Picatinny los OAVD y CEU pueden girar hacia la derecha o la izquierda 260º para adecuarse a la posición del tirador. Si no se van a utilizar se pueden retirar fácilmente, permaneciendo su base en el raíl, pues está dotada de un anillo central de 25 mm de diámetro que permite apuntar con las ópticas del arma en tiro directo.
MTC Technologies cuenta con el Parascope Urban Combat Sight (UCS), un visor con un prisma interno de cinco caras que permite al igual que el OAVD y el CEU el uso indirecto mediante el cabeceo del visor hacia un lado u otro, así como el directo, retirándolo del raíl. Puede ser utilizado igualmente en conjunción con las ópticas habituales ofertadas por las grandes marcas o con las miras mecánicas propias del arma.
El Parascope se creó originalmente en los centros de investigación del U.S. Army, pensado como un sistema que funcionase mediante baterías. En 2003 MTC adquiere la licencia para su producción y modificación, eliminando de él este modo de alimentación, con lo que se hace más sencillo y asequible. La anteriormente mencionada BAE Systems es propietaria actual de MTC, cuyo UCS ha sido vendido al U.S. Army, a los Marines, al Naval Expeditionary Combat Command, al U.S. Air Force Security Forces Squadron, a la Customs and Border Patrol Agency y a otras agencias federales, estatales y locales.
Shield Shot es una empresa tejana que ha entrado en esta batalla comercial con su Tactical Mirror Sight/BUIS (TMS), un espejo de reducidas dimensiones y sin tanta protección exterior como los anteriores, aunque no por ello menos resistente. En este caso no hay prisma, tan sólo una única superficie plana sobre la que se reflejan las imágenes, por lo que estas, a diferencia de lo visto hasta ahora, aparecen invertidas en su eje vertical. El espejo MTS puede girar 360º y ser abatido cuando el usuario va a emplear el arma al descubierto, a fin de no obstaculizar el empleo de los visores o los puntos de mira. Por cierto, en su parte posterior este espejo tiene insertada un alza, de modo que en cuando está abatido puede ser empleada en conjunción con el punto de mira delantero del arma.
El TMS se puede ajustar en elevación y deriva. Un accesorio permite montarlo también debajo del cañón de un fusil de asalto. De esta forma el cuerpo del arma se viene a convertir en una especie de pértiga para emplear el espejo. Existe también la posibilidad de instalar un espejo de mayores dimensiones, aunque el tamaño puede delatar la posición del usuario si se refleja la luz en él. Tanto este como el de talla normal y la cubierta protectora de ambos son de policarbonato. La superficie tiene un tratamiento contra los arañazos y el vaho. De esta manera se puede pasar de inmediato de una zona fría a una caliente sin perder claridad en la imagen.
Este espejo no da buenos resultados en conjunción con sistemas que tengan tres o más aumentos, como por ejemplo los Trijicon ACOG, debido a que el ojo humano tiene que estar a una cierta distancia del ocular del visor para no perder calidad en la imagen que recibe. El espejo TMS se sitúa por sus características a una distancia mayor que la que tendría el ojo, por lo que perdería calidad si se empleara con ópticas de magnificación. El propio fabricante recomienda por tanto su uso con visores de dos aumentos como máximo, recomendando preferentemente los dispositivos sin aumentos de punto rojo o imagen holográfica.
El uso del TMS en un subfusil MP5 requiere reemplazar el alza de tambor y la instalación de un raíl largo específico fabricado por la empresa Brugger & Thommet. El TMS presta servicio en varias unidades SWAT estadounidenses y ha sido adquirido para su evaluación en Irak y Afganistán por el U.S. Army y las fuerzas especiales de este mismo ejército.
Como mencionamos anteriormente, los diversos programas emprendidos en numerosos países para determinar qué materiales y armas usarán sus combatientes en el futuro coinciden todos ellos en integrar en el visor del fusil de asalto una cámara de video digital que transmite la imagen captada a una pantalla que el soldado lleva en el casco. De esta manera éste puede disparar protegido por un parapeto, desde una esquina, una alcantarilla, el costado de un blindado o cualquier otro lugar que le permita estar a cubierto.
Se trata sin duda de sistemas aún muy complejos y costosos, consumidores de las baterías que alimentan el sistema completo. El avance de la tecnología los irá simplificando y abaratando conforme pase el tiempo. Sea como sea, este interés pone de manifiesto que los complementos y sistemas que permiten disparar a cubierto y preservar la integridad física del combatiente seguirán siendo objeto de detallado estudio en el futuro inmediato.
www.cornershot.com
www.baesystems.com
www.aimpoint.com
www.mtctechnologies.com
www.mirrorsight.com
URL: http://www.revistaarmas.com/?p=3151




























ARMAS 355







Hola,Me gustaria pedir informacion sobre esta arma y saber cual es el precio.Me interezaria adquirir un par de ellas.
muy interesante .¿es cierto que esta arma de cañon curvo utilizaba municiones redondas?