Carabina MKE 94: La opción civil del MP5
El subfusil Heckler und Koch MP5 ha sido adoptado por infinidad de unidades militares y policiales de muchos países y es ya todo un clásico en el mundo de las armas. Por ello mismo no es de extrañar que surjan versiones basadas en él, pero adaptadas a los usuarios civiles, como por ejemplo esta carabina turca, fabricada bajo licencia de la marca alemana.
Texto: Luis Pérez de León / Fotos: A.F. Pérez de León S.L.
Es muy posible que cuando en el año 1964 la empresa Heckler und Koch presentó el subfusil HK54 ni siquiera supusiera el éxito que aquella peculiar arma iba a conseguir en los cinco continentes, convirtiéndose incluso en el modelo favorito de las unidades de intervención más prestigiosas del mundo, con el indiscutible prestigio que ello aportaría progresivamente a la fábrica de Oberndorf, y al margen de otros importantes logros.
Ya prácticamente habían transcurrido dos décadas desde el final de la II Guerra Mundial, y la complicada situación geoestratégica de Alemania (país militarmente ocupado durante aún bastantes años más), como primer “muro de contención” para la amenaza que el bloque soviético representaba para Occidente, había propiciado, entre otras muchas cosas, que Oberndorf volviera paulatinamente a cobrar una gran importancia en el segmento de las armas, tal como ya había sucedido en épocas anteriores, pues en ella radicaba también el enorme complejo industrial que había representado la compañía Mauser (que por supuesto seguía existiendo, pero en mucha “menor medida”), muchos de cuyos técnicos y operarios se encuadraban ahora en H&K.
El éxito “sobre rodillos”
Creo que ya es sabida por todos las historia del fusil de asalto que como evolución de una saga comenzó a gestarse durante la Guerra en Alemania (el que debiera haberse llamado Stg45), pero que acabó tomando forma definitiva en España de mano del ingeniero Ludwig Vorgrimler y de otros técnicos de nuestro país, hasta convertirse en el fusil CETME.
Este diseño, como el nonato germano, utilizaba un sistema mecánico basado en la acción de unos rodillos de acero para formalizar el bloqueo de la recámara en lo que se llamó acerrojamiento semirrígido. En España tuvo aplicación solamente en los distintos CETME que se fueron desarrollando con el paso de los años y en una ametralladora ligera. Sin embargo, en Alemania -que obtuvo una muy ventajosa concesión para fabricar el fusil español- el sistema se extendió a toda una familia de armas (en la que el concepto llegó a aplicarse hasta en una pistola), y también en el subfusil que sirve de base para la carabina que en esta ocasión ocupa nuestras páginas.
El éxito de H&K, fabricando inicialmente el fusil que en Alemania se conocería como G3 -es decir el CETME con leves diferencias-, para el ejército de su país y luego exportándolo a los de numerosas naciones, se benefició del buen hacer de un equipo técnico que aprovechó hasta la saciedad ese sistema de funcionamiento aplicado a muy diferentes armas, entre ellas el HK54 antes comentado, el mismo que acabaría haciéndose mundialmente famoso bajo la denominación MP5, que fue la que le otorgó la policía alemana al adoptarlo.
No obstante, el subfusil MP5, pese a su gran aceptación y difusión internacional, no pudo nunca ser un arma “popular”, quiero decir con ello presente en gran número en ninguna fuerza armada, precisamente por el notable coste que implicaba su manufactura, un hecho inapelable que animó a la propia Heckler und Koch a desarrollar recientemente otros modelos alternativos que, sin menoscabo de su fiabilidad, calidad y capacidad operativa, pudieran competir más ventajosamente en el mercado internacional, tal como ha sucedido con los modernos UMP (Universal MaschinenPistole) y al margen de que los MP5 figuren aún en oferta en sus numerosas versiones.
Cuestiones económicas favorecieron también que la empresa alemana otorgase las correspondientes licencias para que algunos de sus modelos se produjeran en diferentes países, tal como sucede en el caso que nos ocupa con la carabina T94 S, fabricada en Turquía.
MKEK: una enorme industria de armamento
La Corporación Industrial Mecánica y Química, tal como podríamos traducir el significado de las siglas MKEK (Makina ve Kimya Endüstrisi Kurumu), tiene ya una larga tradición en cuanto a la fabricación de armas de todo tipo. Se trata de una institución estatal (al estilo de lo que en su día pudo ser en España la E.N. Santa Bárbara), que suministra al muy numeroso e importante Ejército Turco, al margen de elaborar un gran número de productos para el sector civil. Para hacernos una idea de su capacidad, baste decir que cuenta a día de hoy con dieciocho importantes factorías y más de 18.000 empleados.
En cuanto a las armas, su producción abarca desde la munición para armas ligeras hasta la destinada a la artillería, y desde las pistolas a las ametralladoras.
Precisamente por esa gran capacidad, y porque fabrican el modelo básico desde hace ya años, puede que hayan pensado en aprovechar el “hueco” que H&K no ha cubierto con una versión semiautomática del MP5, un arma que sin duda ha sido demandada por los aficionados de muchos países desde hace tiempo, pero que no ha llegado a concretarse definitivamente desde la fábrica alemana, y de la que sólo se han producido algunas cortas series por la empresa suiza B&T, seguramente empleando como base las carabinas turcas, a las que “optimizaban” con distintos detalles, incluido un acabado superficial típico de los fusiles SIG 550 y realizado a base de Teflón.
En cualquier caso, y ya refiriéndome concretamente a nuestra protagonista, de nuevo ha sido la Armería Fiol, de Felanitx, Mallorca, la que nos ha hecho llegar un arma diferente y sin duda deseable por muchos aficionados también en nuestro país, demostrando una vez más un continuo interés -y acierto- por mantener “atentos” a una buena parte de nuestra audiencia.
Sepamos ya por tanto cómo es esta carabina, fabricada por una industria del todo competente y experimentada, y cuáles son las diferencias con su modelo patrón.
MKE T-94 S: El MP5 “Sport”
Y si digo Sport no es sólo por la “S” que acompaña la denominación de este arma, sino precisamente recordando la versión semiautomática y “civil” (no en España, por desgracia), de nuestro querido CETME C, la misma que se ha querido recrear recientemente con una partida de esos fusiles “deportivizados” y en calibre .307 Win… pero esa es otra historia.
Hablábamos de la carabina turca y, como es evidente, lo primero que salta a la vista como elemento diferenciador desde un MP5 “normal” es el largo cañón que se prolonga casi 10 cm más allá: 32 frente a los 22,5 de la versión original, aunque es de reseñar que el catálogo de MKEK ofrece también la versión denominada T-94 Sporting Rifle con tubo de 42 cm de longitud. El cañón se complementa, además, con una robusta bocacha apagallamas que se engancha con un peculiar sistema de bayoneta propiciado por las tres aletas en forma de cuña que se sitúan alrededor y casi junto a la boca de fuego.
El otro detalle sustancial que marca la diferencia respecto al subfusil lo encontramos en que la palanca que en los modelos “profesionales” sirve para seleccionar el modo de fuego, en este caso sólo puede situarse en las posiciones de “seguro” y “tiro a tiro” (0 y 1), como es lógico y preceptivo en la carabina civil.
Precisamente, el cajón de mecanismos que se emplea en esta versión, en la que está integrado el pistolete, muestra también diferencia con el del MP5 standard, y no sólo porque esté fabricado de material sintético, sino por que su sistema de enganche a la carcasa del arma no es mediante un pasador desde el que pivotaría, sino que su frontal presenta un rebajo de notables dimensiones donde se inserta un “saliente” convenientemente dispuesto en la carcasa de chapa estampada. Algo muy similar a lo que se ha hecho en esos CETME del .307 a los que antes me referí y que impide físicamente que una u otra pieza pueda intercambiarse con los de las armas automáticas.
En cuanto a estructura, elementos de puntería, sistema de funcionamiento, etc., la MKEK es en todo análoga al MP5 y entiendo que es por ello que existe y que hay quienes están dispuestos a pagar los 2.000 euros que cuesta cada ejemplar.
Está, sin disponer de los análisis metalúrgicos que el caso exigiría, tan bien hecho como uno de los famosos subfusiles, con las mismas huellas dejadas por la soldadura en el exterior de su carcasa (cubierta de la que parece muy buena pintura expoxídica negra mate), y con los mismos precisos mecanizados que se aprecian en las piezas en los que éstos son hasta necesarios para que este arma funcione.
Y les aseguro que la que pueden ver disparó 300 cartuchos de diferentes tipos (incluso semiblindados y de proyectil de plomo), sin una sola interrupción, aunque reconozco que es una prueba “de juguete” para un arma de este tipo, sobre todo teniendo en la memoria algunas efectuadas por estamentos oficiales que supusieron que los MP5 dispararan 10.000 tiros en cuatro días.
Las numerosas fotos que ilustran el artículo nos permitirán comentar muchos de los detalles de la T-94 S, aunque sí diré que el disparador, sin ser “de concurso”, evidentemente, resulta agradable y hasta controlable para lograr tiros con buena precisión incluso más allá de 50 metros del blanco. La culata, sintética y robusta, no tiene el “look” táctico de las abatibles o extensibles, pero ofrece mucha más comodidad y estabilidad al disparar, lo que se traduce directamente en agrupar sensiblemente más lo tiros.
Pero lo que resulta un tanto tedioso es el tener que estar constantemente rellenando el cargador, y por ello estaba seguro de que no se me olvidaría “otra” de las diferencias, y ésta es la que atañe a la capacidad del cargador, ya que nuestro Reglamento de Armas prohibe las largas semiautomáticas con capacidad superior a 5, incluido el alojado en la recámara, y eso al margen de que para caza la limitación se reduce a sólo 2+1. Es una prohibición que no termino de entender, y no me refiero a la de las armas de caza, sino a la que limita a las que únicamente pueden utilizarse en un polígono de tiro, donde poca diferencia puede existir en que el cargador albergue 4, 8,15… porque, en cualquier caso no creo que el “reglamentador” pueda pensar que esa limitación pueda afectar a “los malos”, ni en esta ni en ningún otro tipo de arma ¿Verdad que no?. •
URL: http://www.revistaarmas.com/?p=358








ARMAS 355







hola, como se puede adquirir un sub-fucil de uso civil. salu2
BUSCA EN http://WWW.NIDEC.ES ALLI TIENES EL MP5, LA ARMERIA ESTA EN BARCELONA.
hola, muy buena la pagina.
tengo todos los papeles en orden y quiero comprar un mp5 modelo civil. donde puedo encontrar esto?
gracias, espero su respuesta.