Armas, cartuchos y tiro en la alta montaña (I)

Desde entonces han sido miles de horas por las cordilleras del mundo, de cazar y tirar probando balas, rifles y visores hasta quedar a veces agotado. Pero como se trata de un asunto subjetivo, quiero hacer constar que sólo se trata de mis humildes opiniones y que, aunque con ellas me ha ido bien, así como a quienes se las he sugerido, no tengo el menor ánimo de dogmatizar.

Por Roque Armada

Fotos: colección del autor

Este artículo es el resultado de 33 años de caza en montaña, desde aquel rebeco asturiano que abatí en el Coto Peloño de Ponga a los 15 años.

Este artículo incluye 11 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 337.

En esta primera entrega veremos las diversas posibilidades de los calibres más adecuados para montaña, con algún matiz especial para cazar fuera de España. Luego hablaremos sobre tipos de rifle, acciones y culatas, y para terminar daremos una idea sencilla sobre trayectorias a larga distancia, caídas de bala y cómo compensarlas, y las ventajas e inconvenientes de los famosos calibres magnum.

En el siguiente número abordaremos unas ideas básicas sobre puesta en tiro de montaña, cómo y por qué hacer un buen entrenamiento a larga distancia, lo que yo llamo “el secreto” del tiro en montaña. Hablaremos de visores y gatillos, comentaremos cómo conseguir un rápido y sólido apoyo en la montaña –otra clave del éxito a larga distancia–, y por último revisaremos las balas de que disponemos en el mercado, para qué son más adecuadas cada una y, sobre todo, cómo y por qué elegir un tipo concreto de munición para nuestro rifle.

A lo largo de las muchas horas que paso hablando de destinos de caza en el mundo, en muchas ocasiones acabamos comentando sobre los rifles y municiones más apropiados para cada cacería. He observado que en España hay bastante interés y a la vez desconocimiento sobre este tema. Por ello y con el fin de intentar orientar a aquellos cazadores que quieran salir a cazar fuera, voy a dar algunas ideas personales, pero como ya dije sin ningún ánimo de dogmatizar.

Son unas ideas generales sobre lo que yo creo que va bien, evitando en todo lo posible complicadísimos datos matemáticos, densidades seccionales o coeficientes balísticos. Mi propósito es que estas líneas sean útiles a cualquier cazador medio que se enfrenta a sus primeras experiencias de montañas europeas, asiáticas o americanas en busca de rebecos, íbices, cabras y carneros. El que ya haya cazado mucho por el mundo sabe muy bien lo que usa y por qué, pero tal vez alguna de estas ideas le pueda ser útil.

Calibres para caza en montaña

Como límite inferior de calibres podemos empezar por los 6 mm, .243 Win, 6’5×57 ó 65 mm, .257 Weatherby o el súper americano .25-06. Tiran proyectiles de entre 100 y 120 grains y pueden ser ideales para rebecos, machos y corzos. Sé de cazadores muy experimentados que los usan para íbex y carnero, pero el sentido común y los precios de la caza herida y no cobrada sugieren pasar al escalón siguiente. Creo que estaría usted más cómodo en la banda de los 7 mm no magnum, bien sean .270 Winchester, .280 Remington, 7×64, incluso el centenario .30-06, que son rifles ligeros en torno a 3,5 ó 4 kilos con visor, de cañones cortos de 55 ó 60 cm, retroceso suave y que tiran muy bien balas de entre 130 y 150 grains.

Si usted va a cazar grandes carneros, que a veces llegan a los 200 kg, puede estar más cómodo aún con un salto más en potencia y alcance, y pasar a cualquiera de los magnum ligeros como el .270 Weatherby, el ya poco utilizado .264 Winchester o el súper popular 7 Rem Mag. Como límite superior yo pondría cualquier magnum del 300, sea Winchester, Weahterby o Remington UM, o el venerable 8x68S, con pesos de 150 a 180 grains. También le pueden gustar los nuevos Winchester Short Magnum y Remington Short Ultra Magnum, pero aún son muy nuevos y hay que tener mucho cuidado con el suministro de munición, especialmente fuera de España como luego comentaré. Pero ¡ojo!, en cuanto se mete en este escalón, el peso, el tamaño, y sobre todo el retroceso del rifle, empieza a ser incómodo para muchos cazadores medios, afectando, y a veces mucho, su puntería. Si es muy sensible al peso del rifle, un cartucho corto como un 7-08, el venerable 7×57 ó un .260 Rem, (probablemente los mejores calibres para jóvenes, novatos y señoras), será magnífico, pues se puede construir un rifle de acción corta y por tanto muy cmpacto, ligero y además muy suave de retroceso.

Pero en mi opinión algo en torno al .270 Win, .280 Remi, 7×64 ó 7 mm RM ó 300 Win –eso sí, bien manejados– están en un justo intermedio entre potencia, peso, alcance y comodidad de tiro. Para una cacería a caballo en el que el peso y tamaño importan poco y si es en Norteamérica, como puede haber animales enormes en el menú, me inclinaría por los últimos. Y si es una cacería a pie por terreno muy difícil, llevando mochila y rifle y con animales de no más de 150 kg estoy más cómodo con los primeros. Los magnum serán rifles más grandes, más pesados y de cañones más largos, pues necesitan un mínimo de 65 centímetros de longitud para ofrecer todo su potencial balístico.

Si como buen ibérico y valiente descendiente de Viriato se atreve con ellos, puede ir a maravillas como el .30-378 Weatherby ó 7 mm STW ó el increíble 7,82 Warbird de Lazzeroni americanos, pero asegúrese de que es capaz de soportar ese nivel de retroceso –yo no puedo– sin perder precisión y procure que no se le caigan los empastes de las muelas tirando al blanco con ellos. Sí, ya sé que existen los frenos de boca, pero a mí no me gustan; alargan los rifles, hacen un ruido enorme, por lo que muchos guías en defensa de su oído los odian, y pueden cambiar las agrupaciones.

Como resumen de los calibres que puede utilizar en montaña, le diré que para mi es mucho mejor la bala de un .270 Win en la zona de pulmones y corazón de un íbex, que darle en una pata por dar un gatillazo –el famoso flinch en inglés– al tirar con uno de estos “antiaéreos”. Y no cabe duda de que cuanto más culatazo tenga un rifle peor se agrupa, y sobre todo es muy desagradable tirar al blanco y practicar con él, que como luego insistiré es la clave fundamental de la caza en montaña.

Además, como he dicho que estas líneas están orientadas al cazador que sale de viaje por el mundo, a la hora de decidirse por un calibre para cazar en montaña y viajar quiero hacer una sugerencia que considero muy importante. Un ligero y preciso rifle para recechar en España del 6×62 Freeres, .257 Weatherby ó del 6’5×65 sería magnífico para buscar sarrios en el Pirineo, pues usted está seguro de que la munición viajará en el maletero de su coche. Pero por desgracia cada vez es más frecuente el extravío de la munición por las compañías aéreas. Estoy comprobando que los rifles suelen llegar, pues tienen un traslado casi con escoltas de seguridad a la bodega del avión; las maletas también, aunque con algún que otro disgusto; pero las balas, por desgracia, es bastante frecuente que no lleguen. Sea porque son cajas pequeñas, más difíciles de ver y que se cuelan entre las cintas transportadoras de equipaje, sea por alguna faena que nos puede hacer un mozo de equipajes ecologista –que también los hay–, sea por alguna restricción legal estúpida en una escala, o porque se las roban o porque enreda el diablo, a veces llegamos a nuestro destino y no aparece la ansiada cajita con la munición. Además, también porque se le puede acabar cazando si tiene que poner un rifle en tiro –ojalá sepa– después de un batacazo.

Pues bien, si usted lleva un súper popular .270 Win, 7 mm Rem Mag ó 300 Win Mag y trata de comprar munición con prisas en sitios como Bucarest, Ulan Bator, Bishkek o Petropablosk, puede que encuentre algo con lo que tirar y hacer su cacería. Si usted lleva un magnífico 6×62 Freres, 6’5×65 RWS, .257 Wea ó un Win Short Mag, le aseguro que para lo único que le va a servir su rifle es de escoba o como muleta si tiene mala suerte y se tuerce un tobillo. Por esto y sólo por esto, aconsejo siempre para viajar fuera de España con calibres súper populares, pues además entre ellos los hay para todos los gustos.

Marco Polo a 400 metros

Un maestro de la caza en montaña con su descomunal Marco Polo de 61 pulgadas. El rifle es un veterano y sencillo Santa Bárbara aligerado del .270 Win, pero con más de 100 rebecos y 200 corzos en su haber. En manos expertas hizo una vez más perfectamente su trabajo en un magnifico tiro a más de 400 metros de distancia, a 20 grados bajo cero y a 4.600 metros de altitud. La zona es el nancimiento del río Murgab, sobre el campamento de “Hot Springs”, en lo más alto del Pamir de la exrepública soviética de Tajikistan, justo en la frontera del corredor Wakhan de Afganistán. Resultó ser el segundo mejor Marco Polo de ese año del Pamir. Cuando me preguntan, siempre digo que los magnum tienen ventajas, aunque también inconvenientes y no son imprescindibles, como bien demuestra la foto.

Ibex austríaco con .270 W

Roque Armada con un bonito Ibex Alpino de Austria. Para cazar en un país con la tradición cinegética de Austria, y más aún en un finca con más de un siglo de perfecta gestión cinegética, hubiera sido incorrecto y casi maleducado llevar otro rifle que el veterano Steyr-Manlicher stutzen, terminado con un schnabel y con doble gatillo al pelo, que por otro lado era magnífico para esta cacería.

El calibre apropiado, de acuerdo a al larga tradición de caza austriaca, debería haber sido un 7×64, pero la mayor facilidad para conseguir munición en cualquier lugar raro del mundo, hizo que en su momento se eligiese el súper popular americano .270 Win. Para mas INRI de los “jaegers” austriacos se utilizó munición Winchester Power Point de 130 grains, que en ese rifle agrupa divinamente. Este calibre y bala americana en un Mannlicher, podría ser considerada un sacrilegio para un tradicional cazador austriaco; por ello, me guardé mucho de decírselo a mi anfitrión, cargando el rifle casi a escondidas cuano no me veía.

Ibex asiático con 7 mm RM

El autor del artículo, Director de Armada Expediciones, con un precioso Ibex de 1,18 metros de cuerna en las montañas de Tien-Shan, en la ex-república soviética de Kirghicia, junto a la frontera China.

El rifle es un veterano Santa Bárbara aligerado con doble gatillo al pelo del 7 mm Rem Mag. Como esta cacería se hace a caballo se pudo ser permisivo con el peso del arma. Véase la funda especialmente adaptada para silla de montar, hecha por encargo. Con ella se evitan roturas del rifle y posibles lesiones del cazador por llevarlo a la espalda en caso de una caída del caballo. La bala también fue una veterana Nosler Partition de 160 grains, cargada por Remington, que en este rifle agrupa magníficamente. Sabiendo que no habría muchas oportunidades de tiro se elegió por su expansión controlada, para que pudiera penetrar de lado a lado cualquier Ibex, por muy forzada que fuese la postura en que se presentase el animal.

Sarrio aragonés con .270 W

El autor con un bonito sarrio de las “Tierras malas” del valle de Echo, en el Pirineo Aragonés de Huesca. Más de treinta años y muchos rebecos y cacerías por el mundo han pasado desde aquel primer rebeco de Ponga que cazó con quince años de edad. El rifle Mannlicher stutzen del .270 Win ya es adecuado, la ropa con Gore-Tex también, y sobre todo mucha experiencia de caza y tiro en montaña a las espaldas. Pero mi opinión no ha cambiado. Si usted ha cazado mucho, pero fíjese que digo mucho, el rebeco y el sarrio en España, no tendrá ningún problema para buscar, juzgar, entrar, tirar y cobrar cualquier Ibex o Carnero del mundo. Incluso le diría que acostumbrado a los treinta kilos de un rebequito español, tirarle a un Argali del Altai, de casi doscientos, le puede parecer hasta facilón.

Rifles y acciones

Para tiro a larga distancia se necesita un rifle con trayectoria suficiente, pero sobre todo preciso, y mejor algo ligero (y si es corto, a mi particularmente me gusta más). Por esa precisión necesaria sólo podemos fijarnos en los de cerrojo y los monotiro. Estos últimos, si son buenos, consiguen la mejor precisión que he visto jamás, pero tiene una desventaja: en montaña sólo pueden ir cargados con una bala en la recámara o totalmente descargados. Es verdad que en algunos modelos el muelle del percutor no va tensado, pero la bala “está ahí”. La montaña es terreno difícil y se pueden sufrir resbalones y caídas, y un monotiro con una bala en la recámara no es lo ideal. Un cerrojo le permitirá subir, trepar y arrastrarse con el cargador lleno pero la recámara vacía. Una vez que ha entrado al animal y conseguido la postura y el apoyo de tiro, sólo tiene que accionar el cerrojo suavemente y meterá una bala en la recámara: seguridad total.

El primer rebeco

El autor a los 15 años de edad y con bastante más pelo que ahora, con su primer rebeco asturiano. El rifle es un pesado 300 Win Mag con un Zeiss de 1,5-6×42, ambos poco apropiados para montaña, pero era lo que había por casa. Sobre la bala: en aquel tiempo sólo sabía que salían para alante y ni me acuerdo. El sitio: la plaza del pueblecito de Sobrefoz, en el concejo asturiano de Ponga, en el corazón de aquel paraíso familiar que fue el “Coto Peloño”. Estoy delante de la casa de aquel guarda Mayor, ya fallecido, Pedro Alonso “Pedrín”, que tenía tal conocimiento y maestría en las montañas que cuando sacaba los ojos en una asomada buscando rebecos decíamos cariñosamente que se le ponía cara de Rebeco.

Han pasado 33 años desde esta foto,-toda una vida- y a este rebeco le han seguido muchos otros, innumerables corzos, bastantes machos monteses, y miles de horas cazando ibex y carneros en todas las cordilleras y montañas del mundo. Siempre tendré la misma teoría. No existe mejor escuela de caza y de tiro en de montaña, que el rebeco y el sarrio.

Tures de Azerbaiyan

Tres duros y buenos cazadores de montaña españoles acompañados de su guía. Para el difícil Tur de Azerbaiyán emplearon dos rifles del 7 Rem Mag, y un .300 Win Mag, sin duda unos calibres de magnifica rasante y potencia de sobra para cobrar sin problemas estos duros, pesados y difíciles trofeos. En el Tur de peso razonable tal vez sea más apropiado el 7 mm, pero si en vez de en Azerbaiyán hubieran cazado en Canadá o Alaska, donde un buen Alce o un Grizzly puede entrar en el menú, entonces el .300 hubiera jugado con ventaja al poder tirar 220 grains sobre los 175 de peso máximo que tira el 7 Mag. Por este último motivo, yo elegiría el .300 WM.

Los dos que viajaban con el mismo calibre tenían la gran ventaja de que si alguna de sus cajas de balas se pierde durante los viajes en avión, siempre se podrán prestar algunas para hacer ambos al cacería. Si unifican antes de salir la puesta en tiro y utilizan el mismo tipo de bala, peso y punta mejor aún. Si yendo con un grupo tiene dónde elegir y puede unificar calibre con otro cazador, tendrá esta posibilidad de intercambio. Si viajan dos cazadores con calibres diferentes, no es tontería intercambiar al menos una caja de balas en los maletines de munición, por si una de esas importantes cajitas no llegase a destino.

Además, aunque la esencia de la caza en montaña es una buena entrada y un tiro deliberado y relajado a pieza parada, no siempre ocurre así. En muchas ocasiones necesitará un segundo tiro para anclar un íbex o carnero y evitar que se despeñe, trasponga una cuerda o se meta en el bosque. También simplemente porque ha fallado, pero esto no debe pasar, pues acertar después a pieza corriendo y alerta es mucho más difícil. En esos casos la rapidez de un cerrojo es difícil de igualar y más con manos frías y tal vez guantes. Pero si le gustan los monotiro, es perfectamente libre de hacerlo, aunque sólo si está muy acostumbrado a ellos y sabe muy, pero que muy bien lo que hace. Yo particularmente uso uno mucho y bien, y por cierto nunca he visto nada que tire y agrupe igual.

Si el rifle es ligero mejor, que puede estar muchas horas acarreándolo, si es corto y en calibre estándar tipo .270, 7×64 ó .280 puede estar en poco más de un metro de largo y tirar divinamente, lo agradecerá trepando por rocas y terreno complicado.

Respecto a la culata, la caza en montaña es durísima para las armas. Lluvia, arañazos, nieve y no digamos las palizas a caballo de Asia o Canadá, pueden acabar en unos días con un precioso pavón y una culata al aceite. Las culatas de plástico y Kevlar y los cañones de acero inoxidable o teflón tiene una gran ventaja, y no es porque pesen menos. Las culatas de madera después de varios días de lluvia se suelen deformar milimétricamente y cambiaran las presiones de los tornillos de ajuste de la caja. Y sobre todo si es un cañón flotado y la madera toca el acero del cañón, el rifle cambiará totalmente su agrupación con el desastre que esto implica. El plástico y el Kevlar son absolutamente estables al agua, temperaturas, etc., y jamás tendrá este problema. Esa es su principal ventaja, no el menor peso como mucha gente cree.

Trayectorias y caídas de bala

En mi humilde opinión, y sólo es una opinión, la ventaja de un súper magnum, con su mayor peso, culatazo, tamaño y longitud de cañón, sobre un rifle normal es más psicológica que real. Les voy a dar unos pequeños datos de la guía de Bob Forker, Ammo and Ballistics, donde se estudian todos los calibres y sus caídas teóricas –luego hablaré de esto– a diversas distancias. Compararemos tres rifles del mismo calibre y con exactamente la misma bala (Winchester Ballístic Silver Tip de 140 grains), aunque muy distinto cartucho, .280 Rem, 7 mm Rem Mag y 7 mm STW (Shooting Times Westerner), un auténtico antiaéreo, de feroz culatazo muy utilizado en el oeste de los EE.UU.

Blaser R93

Mi Blaser R93 Professional del .270 Win y 12 cajas de balas para él. Las hay de todos los orígenes: americanas, alemanas, suecas… y las podría haber británicas, sudafricanas, belgas, y de todos los tipos, pesos y puntas. Desde las más duras, como la Remington Safari Grade de expansión muy controlada y gran retencion, hasta las más expansivas, como la RWS KS, que tan bien vuela en ese rifle. Esta es la gran ventaja de este calibre para viajar, pues en cualquier armería del mundo encontrarás al menos uno o dos tipos de balas. Por algo se reparte los tres primeros puestos de venta del mundo junto con el .30-06 y el 7 Rem Mag.

Sí ya sé, querido lector…su .257 Wea Mag, aunque sólo lo carga Weatherby y tal vez alguno más, tiene más energía y más velocidad y por tanto cae 10 cm menos a 350 metros; tiene razón. Pero también le diré que seguro que es un rifle más largo, probablemente más pesado e indudablemente tendrá más retroceso, lo que a lo mejor afecta a su puntería. Por lo tanto creo que podemos dejar la partida en tablas. Aún así, no estaría mal que nos fuéramos a cazar a un destino como Ulan Bator, Bishkek o Petro Pavlosk. Supongamos que al llegar, por esos enredos del diablo, no aparece en la cinta del aeropuerto nuestra caja de munición. Aterrados y con prisas intentaremos comprar balas con nuestros guías de ojos oblicuos, en esas modernas y cosmopolitas cuidades. Mientras damos tumbos entre baches, yurtas, cabras y camellos en una camioneta, nuestra congoja aumentará, pues el amable guía nos habrá enseñado su maravilloso Kalashnikov de 1.955, con culata cosida con alambre, punto de mira ajustado a martillazos y gatillo a unas 40 libras, que nos va a prestar para tirar nuestro Ibex, a por el que hemos ido al otro extremo del mundo. Y cuando con el corazón en un puño entremos en esa cueva de Ali-bá-bá, mezclada con bazar de alfombras y un poco de guarida de los cuarenta ladrones, que ellos orgullosamente llaman armería, buscando balas para nuestros rifles. ¿De cuál de los dos calibres cree que tenemos más posibilidades de encontrar algo con lo que hacer la cacería?

Maral mogol con .338 WM

El Autor en Mongolia con un bonito Maral de la provincia de Bayan Olgy, junto a Kazajstán. Para esta cacería que combinaba Marales e Ibex del Altai, su buen amigo el Dr Ángel Prado eligió un Blaser R-93 Offroad en .338 WM, una opción magnifica. El poderlo desmotar y guardar en el maletín de la marca ofrece ventajas para viajar y no sólo por tamaño, sino porque suelen pesar mucho. El problema era que en la combinación que haríamos con Ibex había que buscar una bala con trayectoria suficiente para los primeros y tuviese una buena penetración para los Marales, que pueden pasar de 400 kg. Lo resolvimos con la clásica Nosler Partition de 210 grains de Remington. Tiene un parte delantera de camisa muy fina y sin soldar al núcleo, que expande muy bien hasta la partición y haría mucho daño en un Ibex de poco más de 100 kg. Sin embargo, su partición detiene la expansión reteniendo un mínimo del 40 ó 50 % de su peso y asegurando la penetración por mucho hueso o músculo de un durísimo Maral que encuentre. Es como dos balas en una, agrupa muy bien, como vimos antes del viaje, y con 210 grains ofrecería una trayectoria suficiente para cualquier Ibex hasta los 250 metros.

Si los tres los ponemos a 0 en 200 yardas –que son poco más de 180 metros–, veremos sus caídas a 300 yardas (270 m) y 400 yardas (360 m) que ya está muy al límite de los que un cazador medio puede llegar a tirar.

Como verán en el cuadro adjunto, la diferencia en caída a 270 m es pequeña, apenas tres centímetros. Si miramos a 360 m vemos que hay algo más, pero sólo ocho centímetros entre el .280 Rem y el 7 mm STW. Pero lo más importante, vemos que todos caen mucho; entre 38 y 46 centímetros. Por tanto en todos ellos para lograr el blanco a 360 metros hay que apuntar sobre el blanco digamos al rape del lomo de un íbex o carnero. Y esto es lo más importante en el tiro a larga distancia en montaña: conocer las caídas reales de su rifle y munición a distancia, junto con la perfecta puesta en tiro del mismo. Que a usted le compensen más peso, más longitud del cañón, mayor tamaño de arma y más culatazo por esos 8 ó 10 centímetros menos de caída a 360 metros, es una decisión totalmente personal. Lo que intento decir es que los magnum no son imprescindibles y que se asegure de que ese retroceso extra no le hace tirar peor.

Conocer la caída de su bala, saberse apoyar y medir la distancia, son los trucos para conseguir blancos lejanos. Esto nos lleva a lo más importante para el éxito en los tiros en montaña: el entrenamiento. Algo clave que trataremos en el próximo número.

Caza de alta montaña

Roque Armada autor de estas líneas y director de Armada Expediciones, aparece a la derecha con 4 ibex y dos descomunales Marco Polos en Pamir de Tajikistan. El Marco polo de su derecha, de 61 pulgadas, fue cobrado con un simple pero veteranísimo Santa Bárbara del popular .270 Win, pero con más de 100 rebecos y 200 corzos en su haber. Su dueño suplió las carencias que para esta cacería pudieran tener rifle y calibre –si es que las tienen–, con un profundo conocimiento del mismo y muchísima práctica con él a lo largo de 40 años de continua caza y tiro en montaña.

El Marco Polo de su izquierda, de 58 pulgadas, fue abatido con Blaser R-93 del 7 mm Rem Mag, con bípode Harris y visor Zeiss de 6 a 24 aumentos con torreta de corrección vertical, sin duda la última tecnología en armas para tiro a larga distancia. El cazador era duro, joven y deportista y entrenado, pero por su edad aún no contaba ni remotamente con la experiencia del otro. Sin embargo la suplió con un intenso entrenamiento en España tirando muchas sesiones a distancias de entre 200 y 400 metros. Apuntó cuidadosamente las caidas de su municion Remington Sirocco Bonded en una chuleta que pegó a su culata que le fue muy útil en un tiro a 420 metros.

Dos teorías completamente opuestas sobre armas y calibres en montaña que cumplieron ambas perfectamente su cometido. La clave fue el intenso y concienzudo entrenamiento de ambos cazadores; uno por la edad y la experiencia y el otro por un intenso y disciplinado programa de entrenamiento. Además ambos rifles estaban perfectamente puestos en tiro para hacer un 0 a 300 metros del pblanco y fueron comprobados de nuevo bajo mi supervisión al llegar al Pamir para ver si el largo viaje, la altura de 4.200 metros y los gélidos 20 grados bajo cero, habían afectado a esta puesta en tiro.

El íntimo conocimiento de las armas, la intensa práctica con ellas, y la perfecta puesta en tiro de las mismas, fueron la clave del éxito de esta cacería y la obtención de estos descomunales trofeos.

URL: http://www.revistaarmas.com/?p=3673

Escrito por Redacción el jul 27 2010. Archivado bajo head, Rifles. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

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