Nuevos modelos Colt: Apuesta de futuro

Colt, la mítica compañía estadounidense, parece que se ha “puesto las pilas” y está llevando a cabo un ambicioso plan de futuro con el que salir del letargo que ha marcado su actividad hasta no hace mucho. La situación fue degenerando en las dos pasadas décadas y el nivel de su actividad en cuanto a fabricación de armas se había concentrado en unos pocos modelo, generando un mercado cada vez menos interesado.

Texto: Octavio Díez Cámara / Fotos: del autor

En los últimos años, como necesidad motivada el en marco del esfuerzo de la guerra contra el terrorismo internacional, han recibido algunos pedidos del gobierno de los Estados Unidos que podrían haber propiciado un renovado interés en variar su nivel de actividad.
Hace no mucho, supimos de su plan de expansión. Fue cuando adquirieron la empresa canadiense Diemaco, ahora Colt Canada. Sus productos eran, en buena medida, una derivación del mítico diseño del M16, un diseño que mantuvo a Colt en una situación de liderazgo durante décadas, algo que continuó con el modelo M4, designación que sólo ellos estaban oficialmente autorizados a usar por haberla registrado, aunque esos derechos parece que caducan el próximo junio.
No es el momento de hablar del por qué perdió su posición y capacidades, pero sí podemos informarles que va a intentar reconquistarlas y que los pasos que están dando sus técnicos y diseñadores tienen una proporción de éxito elevada, mucho más de lo que sólo hace unos meses cabría suponer.

Negocio a la vista

novedades-colt-2009-17-odc.jpgPor lo que sabemos, el “impulso” se ha generado después de que el United States Army haya publicado una solicitud de información sobre aquellos diseños que, nacidos desde pequeñas o grandes compañías, puedan ser relevantes para reemplazar a sus actuales armas de asalto: el tándem formado por las carabinas M4 y los fusiles M16.
Esa necesidad, alentada por una valoración negativa de ambos diseños transmitida por diversos ámbitos -y puede haber más de un interesado en la difusión de esos datos nada positivos-, hace prever que más pronto que tarde se tome una decisión que derivará en uno o varios “suculentos” contratos. Lo que no queda claro aún, es si se tratará de adquirir un diseño nuevo o de modificar los existentes, un trabajo que Heckler & Koch hizo hace unos años sobre los fusiles británicos SA80 con un nivel de satisfacción muy notable.
La capacidad técnica actual de varios fabricantes permitiría una actuación en ese sentido, porque lo que más se argumenta sobre las limitaciones actuales se refiere a dos características: fiabilidad y capacidad del cartucho. La primera podría ser subsanada variando el diseño inicial por uno de toma de gases asociado a un pistón, sin que buena parte de los residuos que se generan con la combustión de la pólvora fuesen a parar a la recámara; la segunda, también tiene fácil solución incorporando al modelo original un “upper receiver” adaptado a un cartucho más capaz, opción que podría derivar en que el seleccionado fuese el cartucho 6,8x43mm SPC (Special Pourpouse Cartridge) de Remington.
Adoptando esta última posibilidad podría incorporarse también la anterior. En todo caso, no queda claro que introducir un nuevo tipo de cartucho sea lo mejor, cuanto el anterior, el 5,56x45mm (.223 Remington), está estandarizado en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que lo usa en diversas armas individuales y de apoyo, y es utilizado también por otras muchas naciones.
Por todo lo expuesto, Colt Defense -como ahora se llama- ha sabido “mover ficha” y a sus propuestas más clásicas añade ahora otras muchas de las que les vamos a ofrecer algunos detalles que les den mayor información de la que transmiten las imágenes que acompañan estas líneas.
Uno de los modelos que ahora ofrecen, y que nos gustó bastante, es el que llaman IAR (Infantry Automatic Rifle). Lo presentaban en un tono marrón claro que lo hace óptimo para ser usado en entornos áridos. Conjuga aspectos clásicos, como el calibre .223 o el sistema de toma de gases directo (GDS, Gas Direct System), con otros más modernos, como el “upper” que incluye en la misma pieza el guardamanos con un sistema integral de raíles para acoplar accesorios. Ofrece mayor rigidez al conjunto sin que el peso suba en exceso, pues supera en 300 gr los 4 kg. Su cañón es pesado y de 14,5 pulgadas, y mide plegado 33,50. Viene equipado con cargadores Magpul realizados con materiales sintéticos que ha demostrado sus cualidades y buen precio; una solución óptima para reemplazar a los clásicos de aluminio.
Similar al anterior, en sus características generales y dimensiones, es el modelo ACC (Advanced Colt Carbine), sistema que se aproxima bastante al que el fabricante venía ofreciendo hasta ahora en las últimas series de las carabinas M4.
Bien distintas son dos propuestas que se presentan con las mismas siglas pero con distinto numeral, este último reflejando la longitud de su cañón. Nos referimos al ERC-16 (Extended Range Carbine) y al ERC-20. Se han configurado con una culata Vltor, guardamanos solidario al “upper”, disparador afinado y otros detalles, como la ausencia de asa de transporte, que permiten emplearlos como rifle de francotirador a media distancia, pues su calibre .223 Rem adolece del poder incapacitante buscado cuando el blanco está más allá de los seiscientos metros. El estriado de los cañones, que tiene un paso de 1:8, está pensado para extraer el máximo rendimiento de proyectiles con una masa que va de 55 a 77 grains. Se emplean ambos con visores ópticos, los que permiten cubrir el fin para el que han sido diseñados.
En la gama de Colt pueden verse ahora algunos AR-10 del 7,62x51mm (.308 Win), lo que quiere decir que apuestan también por la transformación de sus modelos clásicos para disparar esa munición más potente y que se adapta mejor a las misiones en las que los objetivos están lejanos o se requiere una capacidad de fuego mayor.
Bajo la designación genérica de APC (Alternative Operating Systems) se ofrecían versiones en las que hay detalles pensados para que sean una buena alternativa en el anhelado contrato de sustitución de los fusiles de asalto que ahora usan los estadounidenses y otros países, Italia por ejemplo en sus unidades de Operaciones Especiales. Buscan, sobre todo, opciones que sean capaces de conjugar una respuesta positiva frente a la “amenaza” que suponen los fusiles germanos 416 y 417 de la marca Heckler und Koch, con el añadido de que se presentan como “Made in USA”. Esta última opción, gusta más a los políticos y usuarios gubernamentales que sin duda verían más fácil su selección frente a un producto llegado desde otro país.
Se ha puesto a punto también el modelo APC (Advanced Pistol Carbine) en la que destacan, además de su peso de sólo 2,8 kilogramos y su longitud de 77 centímetros -con la culata plegada-, la incorporación de un sistema de gases que llaman CPS (Colt Piston System). Su uso evita que los residuos vayan a parar a la recámara, incrementando así la fiabilidad en el uso continuado.
Siguiendo la misma línea de trabajo que ha dado lugar al anterior, ha surgido la versión AHC (Advanced Hibrid Carbine) que mantiene el dispositivo CPS y un bloque del cierre modificado que permite reducir la cadencia de fuego cuando se dispara en ráfagas, haciendo que los movimientos inherentes a las mismas, tanto en relevación como en retroceso, sean mínimos. El arma es ahora mucho más controlable y permite, empleando municiones del calibre 5,56 mm, conseguir impactos “multi hit” en el mismo objetivo, con lo que se incrementa exponencialmente su poder incapacitante. Además, se la ha provisto con una doble palanca de montaje que se encuentra ahora en la parte delantera superior del guardamanos, reduciendo el movimiento que el usuario tiene que hacer para actuar sobre ese mecanismo, que implica incluso el desencare en el diseño original, ya que la palanca de montar está prácticamente por delante de la nariz del tirador.
Tanto en la APC como en la AHC se ha instalado un cañón que tiene una vida útil superior a los quince mil disparos.
Los elementos de puntería mecánicos pueden seleccionarse en una opción realizada en titanio que es mucho más ligera.
Para las variantes AOS, y creemos que con posibilidades de incorporarse a otras opciones, se ha diseñado un nuevo modelo de culata que se pliega sobre el costado izquierdo. Su ventaja es que permite armas más compactas que las que empleaban culata retráctil y que interfieran menos con los movimientos normales, pues además la zona de la cantonera es basculante. Es sencilla de accionar y, a simple vista, parece suficientemente robusta.
Además de las armas mencionadas, Colt ofrece la versión SCW (Sub-Compact Weapon) en la que se han vertido las experiencias obtenidas con dos modelos anteriores: el M5 y el LE1020. La versión más curiosa es la que incorpora un cañón de sólo 10″.

Otros productos

novedades-colt-2009-07-odc.jpgAdemás de esas propuestas, Colt Defense ha mostrado en ámbitos profesionales, como fue la pasada edición de la feria militar AUSA -ver ARMAS número 318-, otros productos con los que incrementar su gama de opciones e intentar ampliar su cartera de pedidos en un momento en el que la crisis internacional puede pasarles factura también a ellos.
Allí pudimos empuñar y manejar una nueva pistola derivada de la ya mítica Colt Government M1911, pero bien distinta en capacidad y funcionamiento, aunque visualmente nos traslade a aquella o a otro modelo que de ella se derivó, la “All American 2000″.
De la nueva arma corta sabemos poco, menos incluso de lo que quisiéramos. Sí les podemos decir que su número de serie incluía la letra “x” por ser experimental y en la corredera llevaba grabado, con letras bien visibles, el rótulo “Colt Tactical Pistol”.
Ese carácter táctico lo encontramos en algunos de sus detalles característicos. La parte delantera del armazón incluye un rebaje y un anclaje estandarizado M1913, del tipo Picatinny, para poder fijar un módulo de luz y/o láser, solución cada vez más extendida y demandada desde el ámbito profesional.
El guardamontes se ha agrandado para poder disparar con gruesos guantes. Las cachas, de un material que a primera vista parecía madera pero que es un compuesto sintético -no pudimos analizar en detalle su origen cierto- incluyen unos canales algo inclinados para ayudar a asirla mejor, y a ello ayuda un diseño que hace que su diseño se haya previsto para adaptarse a la mayoría de las manos.
El cargador que se incluye en su interior es de alta capacidad y el cartucho no podía ser otro que el veterano -y venerado por los norteamericanos, .45 ACP. Lo más curioso de esta propuesta, de la que pronto esperamos revelarles más cosas, es que sus mecanismos no son clásicos. Incorpora un gatillo asociado a un concepto de sólo doble acción (DAO, Double Action Only), por lo que carece de martillo externo que poder activar manualmente. También carece de palancas de seguro, por lo que se habrá recurrido a algún dispositivo que funcione automáticamente y provea del ratio de seguridad requerido por los usuarios.
Se mostraba provista con un pequeño módulo emisor de LaserMax que generaba un haz verde que algunos dicen que puede seguirse mejor que el rojo en condiciones de luminosidad elevada. Con ese fabricante han llegado a algún acuerdo comercial, porque también mostraban un módulo láser CGL (Colt Grip Laser) que se incluye en una empuñadura pistolete, para poderlo fijar al guardamanos de los M16 ó de otros sistemas de armas. Ese sistema sí llevaba el anagrama de Colt y se informaba que LaserMax lo fabrica siguiendo sus especificaciones. Del mismo, pudimos saber que incorpora una novedosa tecnología de microdiodos láser que permite un conjunto que pesa poco más de 100 gr y consigue emitir pulsos iluminadores -a 635 nanómetros- durante unas 60 horas. Se ofrece en tres versiones: rojo, azul o blanco.
Colt, apoyada en su filial canadiense, también ha puesto a punto una nueva ametralladora media con alimentación eléctrica, prevista para vehículos o aeronaves. Recibe la designación genérica de “Chain Gun”, dispara municiones del 7,62 mm, mide 1,25 metros y pesa 17,86 Kg con todos sus accesorios. Hemos sabido que el Naval Surface Weapons Centre la ha evaluado siguiendo las instrucciones del Cuerpo de Marines. En las pruebas a las que fue sometido el ejemplar de validación se dispararon 101.343 cartuchos sin que se produjera ninguna interrupción.
Canadá parece ser también el origen del nuevo lanzagranadas “Eagle” Mk III. Está pensado para emplear municiones de baja velocidad y 40×46 mm, incluye un tubo que bascula hacia un costado para facilitar la recarga, pesa 1,25 Kg, está disponible en dos longitudes de cañón y puede fijarse a un guardamanos o emplearse de forma individual gracias a su propia culata y pistolete.

“Espadas en alto”

novedades-colt-2009-22-odc.jpgCon todos esos productos Colt Defense espera volver a situarse en aquella posición que mantuvo durante muchos años. Sus propuestas, a tenor de lo que conocemos, no son malas y en algunos detalles nos parecen más que acertadas, combinando un diseño agradable y funcional con soluciones técnicas verdaderamente avanzadas.
Por ello, y por el “peso específico” que como marca aún tiene dentro de las estructuras militares de los Estados Unidos, no sería improbable que alguno de sus diseños sea escogido para satisfacer próximas necesidades, con contratos que pueden ayudarles a relanzar su actual posición. El futuro está próximo y, por lo que parece, pronto Colt podría ser aquella marca que un día fue, porque como dice el refranero español “quien tuvo, retuvo”. •

Colt, historia en mayúsculas

Los orígenes de esta compañía, que a lo largo de buena parte de su historia ha ostentado el nombre genérico de Colt Manufacturing Company, surgió con carácter privado y como resultado del esfuerzo de su impulsor, Samuel Colt. Fue en 1836 cuando patentó un arma de fuego que incluía un cilindro que permitía varios disparos consecutivos, tras montarla manualmente y realizar, una tras otra, varias acciones de fuego.
Sam tenía en aquella época sólo 22 años y estableció su negocio en un taller de Paterson, New Jersey. Aquel primer diseño lo aplicó a tres revólveres distintos y a dos rifles. La capacidad de realizar varios disparos sin tener que recargar después de cada uno le granjeó cierto renombre y algún pequeño contrato gubernamental.
En 1842, su compañía, que entonces se llamaba Patent Arms Manufacturing Co., tuvo que cerrar al haber entrado en bancarrota.
Pocos años después, el uso de algunos diseños suyos por parte de los Rangers de Texas en enfrentamientos con grupos de indios volvió a poner su propuesta en primer línea y le llevaría a asociarse, en 1846, con el capitán Samuel H. Walker. De su talento conjunto nació un nuevo revolver: el “Walker”.
A partir de entonces, las cosas cambiaron. En 1851, Sam Colt pudo abrir una planta en Gran Bretaña y se estableció en la zona de Hartford (Connecticut). Su planta productiva incluyó maquinaria avanzada para la época y el primer año consiguió fabricar 5.000 unidades. Al año siguiente, producían ya 150 ejemplares al día y su reputación internacional se expandió de forma notable y se refrendó con pedidos llegados de Rusia o Suecia.
La llegada de la Guerra Civil estadounidense le llevó a firmar un acuerdo con la Unión y a mejorar su capacidad fabril, alcanzando pronto los mil trabajadores. Colt falleció en 1962, con 47 años. A partir de entonces llegaron modelos tan difundidos como el “Single Action Army” de 1873 -350.000 fabricados- y diseños de escopetas, ametralladoras y, ya en el siglo XX, una pistola que sería mítica, la modelo M1911A1 “Goverment” de la que se fabricarían más de dos millones y medio de unidades.
En su evolución es importante el esfuerzo de fabricación que tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial y el éxito, que a partir de los años sesenta consiguieron con la introducción de los AR-15-M16. Miles de armas producidas para el mercado profesional y civil les llevarían a celebrar su 150º aniversario en 1986. Desde entonces, se sucedieron algunas situaciones “explosivas” y el cambio en el liderazgo empresarial, con varios litigios. Aunque en la década pasada consiguieron algunos contratos de las carabinas M4, todo fue de mal en peor, con diseños que no acababan de cuajar en el sector civil y contratos importantes que no llegaban. Un “soplo de aire fresco” fue el contrato firmado en exclusiva, y hasta el 2010, para fabricar M4 para los ejércitos estadounidenses, también adquirida en otros entornos profesionales. El futuro, ahora parece ir mejorando, aunque lentamente.

Imágenes

URL: http://www.revistaarmas.com/?p=373

Escrito por Redacción el abr 27 2009. Archivado bajo Armas cortas, Armas largas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

2 Comentarios por “Nuevos modelos Colt: Apuesta de futuro”

  1. OMAR SUAREZ

    SOY DE VENEZUELA LA REVISTA LLEGA MUY ATRASADA A MI PAIS PERO ESTOY AL DIA LEYEDONDOLA POR INTERNET. MI PREGUNTA ES SI HAN PUBLICADO ALGO DE LA PISTOLA TAURUS PT938-C. POR FAVOR SI ES ASI ENVIENME A MI CORREO TODA LA INFORMACION POSIBLE. GRACIAS DE ANTEMANO

  2. BYRON GARCES

    BUENAS NOCHES SOY DEL ECUADOR Y AQUI SU REVISTA LLEGA ATRASADA LA ESTOY COMPRANDO DESDE EL
    NUMERO 315 HASTA EL NUMERO 320 ,MI PEDIDO ES SI PUEDEN ENVIAR VIA CORREO ELECTRONICO EL REPORTAJE SOBRE LAS PISTOLAS TAURUS DE LA REVISTA 314 MUCHAS GRACIAS, SALUDOS

Dejar un comentario

Ahora en el Quiosco

  • ARMAS 355: PAG. 14 NUEVA PPG: LO ÚLTIMO DE WALTHER. La empresa alemana presentó en 2011 una pistola derivada de su famosa P99 y rediseñada como una opción dirigida al más amplio espectro de usuarios, tanto prof...

Especiales de Armas

Compra los números especiales de Armas en nuetra tienda Online

Todos los precios son con iva, y los gastos de envío son de 4,00 €, sea cual sea el número de ejemplares que solicites

Números Especiales

 

Foros de Armas

Hazte Fan

Galería de Fotos

Acceder |

Revista MC

 
Secciones y Temas

Revista Armas. Polígono Industrial Las Fronteras - C/ Alcorcón, 9 Torrejón de Ardoz (C.P. 28850)Madrid (España)Tfno.: 91.417.04.83 - Fax: 91.417.04.84
MC Ediciones | Passeig Sant Gervasi, 16-20 08022 - Barcelona MC Ediciones | Revista Armas 2011 All Rights Reserved