Armatix: Sistemas de seguridad digital para armas de fuego
En la pasada feria IWA la firma alemana Armatix presentó, acompañados de un gran despliegue publicitario, sus cuatro sistemas digitales de seguridad para armas de fuego. Con aplicaciones en diversas áreas, tanto deportivas como profesionales, estos aparatos muestran el avance tecnológico en la materia.
Texto: Juan Pablo Lasterra / Fotos: Armatix
La compañía Armatix GmbH fue fundada hace cuatro años como una rama separada de Simons Voss Technologies AG, firma dedicada a la fabricación de sistemas digitales de acceso y control a edificios y de cerraduras. Armatix, con 20 empleados repartidos entre Munich y Petersberg, y dirigida por los señores Ernst Mauch y Bernd Dietel, se iba a dedicar exclusivamente al campo de las armas de fuego, presentando actualmente en su catálogo cuatro sistemas digitales de seguridad que gozan todos ellos de una patente internacional: el Quicklock, el Trustlock, el Baselock y el SmartGun Inside. De las dos personas antes citadas, Mauch es la que más experiencia tiene en el sector de las armas de fuego, ya que antes de unirse a Armatix fue durante una buena parte de sus 30 años de carrera Jefe de Diseño e Ingeniería y Director Técnico de Heckler & Koch. En estos puestos fue responsable, por ejemplo, del nacimiento de las pistolas USP, del fusil de asalto G36 y del fallido proyecto del revolucionario fusil de asalto G11 de munición sin vaina.
Quicklock: cerradura rápida
El Quicklock (Cierre Rápido) es el primer sistema inventado por la firma, en el que se basan además el Baselock (Cierre de Base) y el Trustlock (Cierre de Confianza). Su precio en el mercado debería rondar los 100 euros por unidad. El Quicklock Está ideado para ser utilizado ta nto en armas cortas en .38 SPL, .357 Magnum, 9×19, .40 S&W y .45 ACP, como fusiles en .223 y .308 y escopetas en calibre 12, y se compone de dos piezas. La primera de ellas es una especie de “supositorio” inoxidable que se introduce en el cañón del arma. En uno de sus extremos tiene un conector por el que se introduce un código de cierre mediante un mando provisto de un teclado. Al recibir dicho PIN, del “supositorio” salen unas pequeñas patas que hacen que el sistema quede completamente fijado en el interior del cañón, sin dañar el ánima, pero imposibilitando su retirada. Cualquier intento no autorizado de eliminar el cilindro supondría tener que destruir el arma para poder alcanzarlo. Cuando el usuario quiere volver a utilizar su arma no tiene más que volver a introducir el código PIN en el “supositorio”, lo que hace que las patas se retiren y el dispositivo pueda ser fácilmente extraído. De esta forma se puede guardar un arma de forma absolutamente segura, con la confianza añadida de que no se puede alimentar por error con munición alguna mientras el Quicklock esté instalado en ella. Los cilindros tienen diversos diámetros y longitudes para adaptarse a los calibres más populares en armas cortas y largas.
Baselock: control de inventarios
El Baselock se orienta por su parte al control de los inventarios de armas, con su mirada puesta en las armerías de las comisarías o centros militares. Basado en el sistema anterior, el Baselock es compatible con todos los calibres de arma corta habitualmente en uso por agencias policiales y militares. Se trata de un sistema modular, en el que cada arma cuenta con su propio código de seguridad. Está capacitado para funcionar de forma autónoma, aunque también se puede conectar a una estación central de control.
Con este sistema la compañía Armatix argumenta que se logra un acceso rápido a las armas de servicio al eliminar tareas administrativas y de monitoreo adicional, al mismo tiempo que se garantiza la máxima seguridad. Cada agente y arma tienen asignados su propio código PIN, por lo que en todo momento se sabe si éste la ha tomado o no del armero, evitando además el acceso a ellas por parte de agentes que pudieran tener denegado provisionalmente el uso de su arma de servicio. Se puede conectar a una alarma para avisar de un intento no autorizado de hacerse con un arma. El cargador queda también asegurado por el sistema, dado que el arma se apoya sobre una base que impide que dicho cargador pueda ser retirado de la misma.
Se puede reemplazar el acceso por código PIN por una verificación de la huella digital o por un transmisor electrónico. En todos los casos el consumo de energía es mínimo, dado que el Baselock se alimenta con una batería. Puede ser colocado en una mesa, fijado en la pared o montado en el interior de un armario. Además de su uso en comisarías o acuartelamientos el Baselock tiene también uso civil ya que vale para clubes de tiro, armerías, presentación de armas en ferias comerciales o exposiciones…
Trustlock: asegurar el valor de una herencia
El sistema Trustlock está también basado en el Quicklock y tiene su origen en los recién estrenados requerimientos de la legislación alemana respecto a las armas de fuego que van a ser heredadas por una persona que, en principio, no puede usarlas (por ejemplo, por no tener aún la edad legal necesaria). A fin de no tener que inutilizar permanentemente un arma, Armatix ideó un sistema que asegura una puesta “fuera de servicio” temporal, posibilidad que está recogida por la legislación estrenada este mismo año. Cuando el heredero sea autorizado a usar esa arma, el mecanismo será extraído sin causar desperfecto alguno.
Este sistema se coloca y se retira en cuestión de segundos, sin alterar la estructura del arma y consta de tres elementos. El primero de ellos es el mecanismo de cierre, que se inserta por el cañón en el caso de un arma corta y por la cámara en el caso de un arma larga, al igual que sucedía en el Quicklock, con la diferencia que esta labor la tiene que realizar esta vez un armero autorizado o un técnico de la propia compañía. Una vez en su lugar, el mecanismo no puede ser retirado de forma ilegal sin romper o dañar muy severamente el arma. Al igual que sucedía con el Quicklock, este sistema de cierre es individual, electrónico, encriptado y de 12 dígitos, y tan sólo puede activarse introduciendo el código correcto. El segundo componente es la unidad de control, mando con el que se introduce el código de seguridad del sistema. Se fabrica en dos versiones: una con teclado y otra con un escáner de reconocimiento de huella dactilar, elemento que funciona conectado a un PC mediante un programa biométrico. Asimismo, este “destornillador” tiene cuatro formas diferentes, para adaptarse a todo tipo de armas. El tercer elemento es el llamado Trustlock Center, que en cooperación con las autoridades competentes faculta a los vendedores para poder utilizar el sistema, facilitándoles los códigos y todos los documentos necesarios. Cuando se determina que en un caso de herencia un arma debe ser inutilizada, el armero introduce en ella el mecanismo de cierre y envía mediante correo electrónico o llamada telefónica el código de cierre y los datos del arma al Trustlock Center. Desde allí se envía una confirmación de “inutilización” al heredero del arma, la cual deberá presentar a las autoridades a cambio de su arma.
Una vez que reciba la autorización de uso, el heredero remite dicha información y el arma al armero, quien vuelve a contactar con el Trustlock Center para que le proporcione un código de apertura con el que retirar el mecanismo de cierre. Con la creación de una infraestructura de comunicaciones dedicada Armatix espera abreviar este procedimiento.
Smartgun: la pistola “inteligente”
Con el sistema llamado SmartGun Inside Armatix pretende hacer realidad la idea de que una pistola de dotación pueda ser sólo disparada por el policía al que ha sido asignada. De esa manera, si un delincuente logra sustraerla no podría utilizarla en contra del agente. El modelo presentado en la IWA 2008 fue un ejemplar para evaluación y presentación del concepto y no un modelo concreto de una marca. Según la compañía, el concepto de SmartGun Inside podría ser implementado, en principio, para cualquier tipo de arma corta o fusil. De hecho, la única diferencia que habría entre una pistola estándar y el mismo modelo dotado con este sistema de seguridad sería que en este segundo caso el arma llevaría el sistema electrónico de seguridad instalado en su interior y el agente autorizado para su uso llevaría por su parte un reloj especial, clave del sistema.
La SmartGun funciona de la siguiente manera. En el interior de la pistola se coloca un dispositivo electrónico, que es el que se encarga de bloquear o desbloquear el arma y que está conectado por señal de radiofrecuencia al mencionado reloj. Este reloj tiene un sensor biométrico que examina la huella digital del usuario para verificar su identidad. Una vez que se le da luz verde, el reloj manda una señal al sistema integrado en el arma, el cual la desbloquea. El reloj puede tener programado el tiempo máximo de desbloqueo, tras el que mandará una nueva señal al arma para bloquearla. Este tiempo lo puede marcar, por ejemplo, la duración del turno de servicio del agente. Además, la distancia entre el reloj y el arma determina si ésta será bloqueada automáticamente para prevenir un uso no autorizado, por ejemplo si un delincuente se hace con la pistola y se da a la fuga. La mencionada distancia se incrementaría rápidamente en este caso, por lo que se pondría en funcionamiento el proceso automático de bloqueo. También existe la posibilidad de bloquear el arma manualmente, enviando una señal de radio desde el reloj. Si el agente se ve obligado a desprenderse del reloj el arma también se bloquea.
Bloqueo y destrucción
El sistema está ideado de forma que si alguien intenta arrancarlo o desactivarlo sin utilizar el reloj se produce una reacción que inutiliza partes clave del arma de forma permanente. En Armatix guardaban celosamente el secreto sobre el mecanismo bloqueador así como el “destructor”, aunque cabe imaginarse que ambos procesos podrían afectar a elementos como aguja percutora, muelles, fiador o disparador. Para evitar, por ejemplo, que el arma quede bloqueada si el agente se la entrega a otro compañero en caso de extrema necesidad (imaginemos que ha sido herido en un largo tiroteo y otro agente, ya sin munición, quiere usar la suya), todas las pistolas de una misma agencia pueden ser programadas para un uso común, de modo que en cuanto estén cerca de un reloj Armatix queden activados automáticamente.
El reloj recoge además de la identidad del agente una serie de datos descargables en un PC, como por ejemplo el tiempo exacto en el que se producen las activaciones y desactivaciones o los disparos efectuados y cuándo fueron efectuados. Se puede usar con guantes y funciona igualmente si está cubierto de suciedad o barro. Como vemos, se trata de un curioso sistema que intenta dar respuesta a un problema muy particular, para el que se han creado ya soluciones más sencillas en otros segmentos del mercado, como pueden ser la aparición de fundas con triple sistema de retención. Sin embargo, si el arma ha caído ya en manos de un delincuente, sistemas como el de Armatix podrían proteger las vidas de los agentes y civiles en un futuro no muy lejano.
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ARMAS 355







Por favor necesito saber de algun sistema(software y hardware) para el control de las armas, es decir yo tengo en una bodega militar armas controlar y permitir el acceso de las armas solamente al militar asignado
Ante todo buenas noches, quisiera suscribirme y poder obtener las revista de armas, ya que soy aficionado a las armar de fuego, por favor acesorenme, gracias
BUENAS TARDES
A CONTINUACION ANDAMOS BUSCANDO UN SISTEMA DE BLOQUEO DE ARMA POR MEDIO DE UN CHIP PARA DEPENDENCIAS POLICIACAS QUIERE DECIR QUE SI DSARMAN AL ELEMENTO POLICIACO SE BLOQUUE EL ARMA ME PUDIERAN SUGERIR ALGO AL RESPECTO
un arma iiamada tiro de eskino “o´´ t e…
Estimados Sres.:
He oido hablar de un sistema para custodia de arma corta en casa consistente en un armero que se inmstala debajo de la cama, por ejemplo y ante una intrusión se pone la mano y se abre pudiendo extraer el arma. Tengo ekl problema de que tengo niños pequeños y el arma en la mesilla me da miedo. También me da miedo tenerla dentro de mi armero pues ante una intrusión no se si me daría tiempo a llegar al armero.
Espero sus comentarios.
saludos.