Cuerpo nacional de policía (y II): El material de las Unidades de intervención policial (UIP)
En esta segunda parte de nuestro reportaje sobre las UIP conoceremos cuáles son los materiales, armamento y vehículos utilizados por los policías del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) encargados de las misiones de control de masas y de otros servicios unidos a la especialidad de intervención policial.
Texto: Juan Pablo Lasterra / Fotos: autor, salvo indicadas
Además de la entrevista con el Inspector Jefe de la VI UIP, en Pamplona tuvimos la ocasión de hablar con varios agentes de dicha Unidad especializados en Armamento y Tiro. Como nos hicieron saber, no todas las UIP cuentan con el mismo tipo de equipo, ya que las situadas en zonas más conflictivas, como la propia VI Unidad, suelen tener algunos materiales no usados en otras regiones y reciben también antes que otras tanto los nuevos equipos como los destinados a su evaluación operativa con vistas a una posible adopción.
Nuevos elementos de protección
Así, en la VI UIP se estaban recibiendo en el momento de nuestra visita los guantes anticorte y antipinchazos AR-19KV de Dragon Gloves. Los agentes de la UIP pueden adquirir de forma personal elementos de su equipo como guantes, botas o fundas de pistola, siempre que tengan unos indispensables niveles de seguridad y no resulten llamativos o discordantes con el uniforme y las funciones a realizar.
También nuevas eran unas protecciones para el codo y el antebrazo que llevaban la etiqueta de Fedur, el principal abastecedor de material para las UIP. De momento, los agentes habían sacado como conclusión que dichos refuerzos eran de calidad suficiente para protegerles de los impactos de objetos contundentes, aunque nos indicaron que sería mucho más conveniente haberles dotado de espinilleras realizadas en el mismo material plástico, dado que las lesiones en las extremidades inferiores de los agentes suelen ser mucho más frecuentes en las algaradas callejeras. El tamaño de la protección del antebrazo impedía a los agentes pasar su brazo por las asas de los escudos transparentes (aunque se pueden utilizar con los negros balísticos de los que hablaremos más adelante) por lo que los veían más indicados para uso de los compañeros armados con escopetas antidisturbios.
La tercera novedad que pudimos observar fue el uso de las botas de Gore-Tex modelo UIP de FAL Seguridad, que sustituyen en estas Unidades a las Iturri, reglamentarias desde la creación de las UIP en 1989. Como indica su nombre, las UIP han sido realizadas siguiendo unos criterios establecidos desde la Dirección General de Policía y Guardia Civil (DGPGC), institución que marca los materiales que deberán utilizar las unidades pertenecientes a ambos Cuerpos. Los agentes nos comentaron que estaban muy satisfechos con las nuevas botas, aunque encontraban que su caña era demasiado corta y que el recorte que tienen en su extremo superior trasero hace que la pernera del pantalón se salga por tal cuña al realizar algunos movimientos enérgicos. Estas botas tienen un elemento de seguridad añadido: una banda reflectante integrada en el talón y marcada con la palabra “policía”.
Una protección balística eficaz
En el campo de la protección balística, la VI UIP había recibido los nuevos chalecos antibala VA de Fedur, más cómodos y menos abultados que los hasta ahora en servicio, los PN2 de la misma marca. Igualmente de Fedur eran los escudos balísticos negros modelo EAB-1 que acababan de llegar. Estos escudos estaban en servicio en esta UIP al menos hace seis años, ya que en una visita realizada en 2002 tuve la ocasión de fotografiarlos, aunque su distribución a nivel general en todas las UIP no se había realizado hasta la fecha. En teoría cada Grupo Operativo de una UIP que, como vimos el mes pasado en la primera parte de este reportaje, consta de 50 agentes, contará con 18 de estos escudos balísticos.
Teniendo en cuenta que en nuestro país se han utilizado rodamientos, tornillos, barras de acero afiladas y otros proyectiles lanzados mediante artefactos expresamente construidos para que tales piezas se propulsen a velocidades que los hacen capaces de perforar las paredes de una furgoneta o un casco antidisturbios, veremos mucho más a menudo el uso de estos escudos junto con los tradicionales transparentes que protegen contra impactos de menor entidad.
Estos nuevos escudos tienen la pega de que, al no ser transparentes y contar sólo con una pequeña ventana blindada, no permiten ver en toda su extensión los movimientos de los manifestantes que se encuentren frente al agente. A cambio, resultan una pieza vital cuando se quiere contar con una máxima protección balística, ya que pese a su aspecto a primera vista más sencillo que otros más modernos de fabricación extranjera, ofrecen sin embargo una protección similar. Visitando recientemente otra unidad policial española pude examinar un EAB-1 que durante una evaluación de resistencia había recibido 18 impactos de proyectiles de 9×19mm y de postas de escopeta del 00, disparadas a distancias cortas contra diferentes zonas de su estructura, incluida la ventana, sin que ninguna de ellas lograse traspasar el escudo.
Otros elementos del equipo individual recibidos por la UIP en los últimos meses son forros polares para protección térmica y bolsas-canana que permiten llevar cartuchos del calibre 12 a la altura del pecho. Un agente nos comentó que estas últimas no eran muy utilizadas dado que dificultaban algunos movimientos e incrementaban en el cuerpo de los agentes el efecto causado por el impacto directo de un objeto contundente. Sin embargo, resultaban muy efectivas a la hora de colocarlas en los respaldos de los asientos de las furgonetas, ya que los agentes podían abrirlas en el interior del vehículo y cargar allí sus armas.
G36CV: el nuevo fusil de la UIP
Desde finales de 2007 se viene distribuyendo a las UIP un moderno fusil de asalto como esperado reemplazo progresivo de un par de armas “tradicionales” dentro del CNP: el subfusil Star Z-70 y el fusil de asalto Cetme C. Nos referimos al H&K G36 en su versión más corta, la CV, equipada con un sistema dual de puntería que comprende un visor electrónico de punto rojo sin aumentos y una óptica de 3 aumentos. Con este arma, que también ha llegado a los Grupos Operativos Especiales de Seguridad (GOES, ver ARMAS 301), la UIP se suma a la tendencia de emplear fusiles de asalto en 5,56 en lugar de subfusiles en 9×19 mm. Esta práctica, que empezó en EE.UU., tenía hasta ahora sus máximos valedores europeos en las unidades de intervención francesas y británicas, quienes utilizan precisamente los modelos K y C de H&K desde hace unos tres años en sustitución de los MP5.
Esta decisión de la DGPGC de adoptar un calibre intermedio entre el Parabellum y el 7,62 OTAN desatará sin duda muchos comentarios entre los usuarios del arma, dado que mientras que unos opinarán que las características propias del 5,56 OTAN limitan su uso en el entorno urbano y, especialmente, en el interior de viviendas, otros alegarán que resulta muy práctico a la hora de enfrentarse contra delincuentes provistos de chalecos balísticos, circunstancia desgraciadamente cada vez más encontrada por las agencias policiales europeas, y en los dispositivos especiales de control.
En la VI UIP la satisfacción era patente ya que nos comentaron que “es un calibre nuevo para las Unidades, que nos permite llevar menos peso y más munición que con el Cetme C. Está bien pensado para nosotros ya que pese a no ser un arma muy compleja cumple las funciones de otras armas hasta ahora en servicio. Además, el visor dual nos permite efectuar un disparo seguro y certero en casi todo tipo de condiciones. Lo que no resulta operativo es utilizar el G36CV con bocachas especiales para lanzar pelotas de caucho o botes, ya que en las pruebas que hemos hecho la distancia que alcanzan estos proyectiles es muy inferior a la lograda con su propulsión desde las escopetas Franchi. El único “pero” que vemos es que este fusil no se puede utilizar en las galerías cerradas de las que disponemos, por lo que es previsible que el número de prácticas de tiro se reduzca”.
El agente añade que “los instructores de las UIP fuimos al Centro de Formación de Ávila (ver ARMAS 296) para recibir un curso específico e intensivo de manejo y tiro con el arma, de tres días de duración. Ese curso lo impartimos luego a los agentes de los Grupos Operativos, resultando indispensable seguirlo para poder tener asignada el arma”. El número de G36CV repartidos en las UIP entre diciembre de 2007 y finales de 2009 debería ser de 270 ejemplares. La munición escogida para alimentarlos es de la marca italiana Fiocchi.
Despedida sin tristeza para el Z-70
Tanto el Z-70 como el Cetme C continúan sin embargo en los armeros como armamento de reserva, aunque con la llegada del G36CV es difícil pensar que vayan a salir de ahí muchas veces. El Star Z-70, a caballo entre el Z-62 y el Z-70/B, no gozó nunca de la confianza de los agentes que lo consideraban impreciso y se fiaban poco de su original disparador. En 1986 fue sustituido como arma de dotación colectiva en el CNP por la Franchi SPS 350, auque aún hoy se puede ver en servicios de protección estática de edificios oficiales y la UIP ha llegado a utilizarlo recientemente en un servicio de protección de la Audiencia Nacional, poco antes de la llegada del G36CV.
Por su parte el Cetme resulta pesado e inconveniente para realizar entradas con él, pero resulta “muy convincente” para realizar controles, cualidad de la que carece el compacto G36CV. Su potente cartucho es otro argumento esgrimido por los funcionarios que piensan que este fusil del 7,62 puede aún cumplir buenos servicios en la UIP. Se utilizó, por ejemplo, en la protección de la última boda real en 2004 y en el perímetro de seguridad establecido entorno al madrileño hospital Doce de Octubre cuando el terrorista De Juana Chaos tuvo que ser ingresado en 2007 a raíz de su huelga de hambre voluntaria.
El resto de armas utilizadas por la UIP siguen siendo las mismas que hace diez años, a excepción de las pistolas H&K USP Compact de dotación oficial en el CNP. Aunque a cada agente se le proporciona una funda de piel de la marca Roal, al igual que ocurría con los guantes y botas, los agentes de la UIP pueden adquirir personalmente otro modelo diferente al de dotación siempre que este tenga unos niveles de seguridad iguales o superiores y que no resulte discordante con el uniforme. Durante nuestra visita, junto al de Roal vimos ejemplares muy variados de Safariland, Fobus, Vega, Uncle Mike’s, BlackHawk…
La versátil SPS 350
El arma más utilizada por las UIP es sin duda la escopeta Franchi SPS 350 del calibre 12/70, empleada tanto para lanzar pelotas de caucho, artificios de humo ATF y lacrimógenos ATL mediante la bocacha especial VIPA (elementos todos fabricados por la empresa Falken) como para reventar cerrojos de puertas o disparar cartuchos de postas y bala como arma de respuesta.
Un agente explica: “el uso tan arraigado en España de pelotas de caucho en combinación con escopetas, empleo operativo en el que somos pioneros, se debe a que permite dar respuesta efectiva, progresiva y poco lesiva a distancias de 30 ó 40 metros. Primero dispararíamos hacia el suelo, buscando que las pelotas rebotaran para alcanzar después al blanco. En función de cómo evolucionase la actitud de los manifestantes se consideraría el disparo directo. En este caso, el diámetro de las pelotas impide que se causen lesiones irreparables si golpean en un ojo. Hace muchos años se estudió su reemplazo por perdigones de caucho, desestimándose su uso precisamente porque por su tamaño sí que podían saltar un ojo. Otros países nórdicos o de Europa central, que no han tenido una historia como la nuestra, se encuentran ahora con que no tienen medios similares para responder a estas distancias, por lo que nosotros somos un ejemplo a seguir”.
El agente prosigue: “Para desterrar un “mito”, el color de las pelotas actuales no indica su grado de dureza. En la época de la Transición se utilizaba un modelo de color negro, más pequeño y duro que el actual, que varía su color dependiendo de la marca y del año de fabricación. De paso, acabemos también con la leyenda urbana que dice que los cartuchos del 12 marcados con la palabra “sal” están cargados con sal, pues en realidad… ¡es la abreviatura de los cartuchos de salva! Y es que a veces, el ruido de la corredera al montar las Franchi al unísono o el simple disparo de una salva son suficientes para calmar los ánimos más encrespados, haciendo innecesario el uso de los proyectiles antidisturbios”.
Los parabienes hacia el arma de Franchi no cesan aquí. Mientras nos enseña una de ellas, recién llegada a la VI UIP en un estado completamente nuevo, el agente señala que “la SPS 350 es un arma de mantenimiento fácil. La bocacha es también muy cómoda de entretener, pues basta sumergirla en agua para limpiarla. Los cartuchos que utilizamos ahora son de plástico integrado, en sustitución de los de culote metálico”. Como hemos mencionado, además de las pelotas se utilizan artificios de humo ATF y los lacrimógenos ATL, aunque estos prácticamente no se emplean debido a que una ráfaga de viento puede llevar la nube irritante hacia los propios policías o hacia viandantes que nada tengan que ver con un disturbio.
Tiradores selectos
Las escopetas Franchi Spas 12 y Remington M870 también prestan servicio en las UIP, aunque raras veces se utilizan. La primera, con capacidad semiautomática y manual, se adquirió en 1986 junto a las SPS. Es un arma de aspecto intimidatorio, pero pesada e incapaz de disparar en semiautomático los cartuchos para el lanzamiento de las pelotas y otros de “letalidad reducida”. La Remington fue adquirida en su versión de culata plegable y cargador prolongado para la realización de entradas, pero se enfrenta a que sus funciones son perfectamente suplidas por la mucho más extendida y “versatilizada” SPS 350. La UCI cuenta también con el modelo SPS 230, muy compacto, sin culata y con la corredera sustituida por una empuñadura vertical. Se adquirió para las misiones en las que los agentes se desplacen en moto y para los conductores de los vehículos de esta unidad.
Las UIP cuentan con tiradores selectos con rifles Mauser SP66 y Coruña C75, ambos en calibre .308 W. Estos agentes, que reciben junto a los GOES un curso especializado, entrenan en campos de tiro militares, revisando periódicamente el estado de sus armas. Las misiones más frecuentes que se les asignan son la toma de alturas en los eventos donde van a participar autoridades importantes, y la toma de puntos estratégicos en dispositivos estáticos de control situados en vías interurbanas.
En la VI UIP nos comentaron que el Mauser suele ser utilizado preferentemente en el primer caso y el Coruña, más ligero, en el segundo. Es opinión personal de este autor que se debería buscar el reemplazo de ambos modelos dado que, pese a utilizar una encomiable acción de cerrojo Mauser, estos rifles llevan ya una buena cantidad de años en servicio. Seguro que un moderno rifle de cañón flotante, carrillera y cantonera ajustables y caja sintética resistente a todas las condiciones meteorológicas iba a ser bienvenido por los tiradores. Recordemos que en Francia unidades similares a nuestras UIP han sido dotadas tanto del Blaser R93 LRS2 como del Tikka T3 Tactical para realizar los mismos cometidos que los dos modelos usados por las UIP.
La VI UIP cuenta asimismo con lanzagranadas H&K Grenatpistole 69A1 de 40mm, adquiridos a comienzos de siglo con la idea de que sirvieran en los dispositivos creados para cubrir grandes acontecimientos internacionales celebrados en España como cumbres Europeas o del banco Mundial. Lanzan artificios lacrimógenos hasta distancias de 400 metros, por lo cual tienen un uso muy limitado en las UIP, acostumbradas a actuar a distancias mucho más cortas.
Como nota bien curiosa, en nuestra visita pudimos ver una partida de subfusiles Ingram M10 dotados de un prolongado apagallamas que fueron adquiridos en los 80 por el extinto Cuerpo de Policía Nacional, para que los funcionarios en misiones de información tuvieran un arma capaz de brindarles un gran volumen de fuego en caso de tener que enfrentarse a terroristas de ETA. Como pudimos comprobar durante nuestra visita, incluso disparando en seco el arma su retroceso es muy notable, por lo que no sorprende que la M10, con una cadencia de 1.090 d/m, nunca tuviera la aceptación necesaria en el posterior CNP. Pese a ello, al menos la VI UIP conserva de forma anecdótica un puñado de estos históricos ejemplares. •
El vehículo por antonomasia en las UIP es la furgoneta. En ella se desplazan los agentes tanto a la hora de efectuar sus servicios como en sus viajes al Centro de Linares (ver número anterior de esta revista) o a las provincias en las que deban apoyar a sus compañeros en sus servicios cotidianos o extraordinarios. El nuevo modelo que se está suministrando a las UIP es el Sprinter 315 CDI de Mercedes con motor de seis velocidades con cuatro cilindros y 2.100 centímetros cúbicos. Los agentes con los que hablamos en Pamplona comentaban que son mucho más cómodas y espaciosas que las Sprinter 312 D y Fiat Ducato utilizadas hasta ahora, y resaltaban que además de tener mejores planchas de protección reforzada están equipadas con tres armeros para arma larga en su parte delantera y con un compartimiento para los escudos.Esta mayor longitud de las 315 CDI, en su opinión, no debería impedir poder maniobrarlas sin dificultades por calles angostas. Cada una de ellas puede transportar a ocho agentes más su material individual y colectivo. La disposición de las luces y de las protecciones para las ventanas y el parabrisas son también diferentes que las del modelo 312 D. Para los desplazamientos más largos se cuenta con furgonetas que transportan el material personal de los agentes. En la VI UIP tuvimos la suerte de ver además el todoterreno Nissan Patrol GR blindado que ha sido asignado a la Jefatura de las UIP y por ello pintado con el esquema de color azul e identificativos propios de sus vehículos.
Los vehículos blindados Unimog UR-416 que pude contemplar en mi visita de 2002 habían sido retirados de la VI UIP al igual que sucedió con las mismas “tanquetas” presentes en otras UIP para centralizarlas en Madrid y desplegarlas sólo con ocasión de servicios y acontecimientos especiales como el juicio a los autores del 11-M o la protección de la embajada de Estados Unidos. Una de las razones básicas es que estos blindados no tienen la consideración de “políticamente correctos”, dado que su aparición en la vía
pública podría dar pié a titulares negativos en cierta prensa. De todas formas, los ejemplares que quedan en uso han quedado completamente obsoletos por el paso del tiempo, máxime si los comparamos con los modernos vehículos que ofertan hoy en día la miríada de empresas especializadas en la fabricación de blindados para fuerzas de seguridad y militares.Por las mismas razones de “corrección política” en la UIP no se utilizan tampoco los camiones URO y Pegaso equipados con lanzadores de agua a presión. Otro vehículo extremadamente raro de ver en uso operativo es el camión Mercedes Unimog equipado con una gran cuña delantera para deshacer barricadas. Se utilizó, en conjunción con dos blindados UR-416, en las violentísimas manifestaciones que llevaron a cabo en 2004 los trabajadores de los astilleros de Izar en Sevilla. En esta ocasión, y dado que los manifestantes disparaban tornillería propulsada a alta velocidad, se equipó también a este vehículo con una enorme plancha de metal en su volquete, en el cual se colocaron agentes con los escudos balísticos, igualmente portados por los agentes a pie que avanzaban junto a las tanquetas.
Además de los materiales comentados en el cuerpo del artículo, las UIP disponen de un amplio abanico de útiles, como por ejemplo detectores de metales, mantas de protección contra el fuego, equipos de iluminación o equipos de aperturas consistentes en mazas, cizallas y otras herramientas que les permiten abrirse paso a través de vallas o en el interior de edificios. Para contrarrestar el efecto de los gases lacrimógenos y del humo se utilizan máscaras de protección Dräger.
Para servicios realizados de noche o en zonas sin iluminación se cuenta con gafas de visión nocturna monoculares Litton Systems/US Night Vision AN/PVS-7A, de fabricación estadounidense. Estas gafas de segunda generación, que cuentan con un arnés almohadillado para llevarlas en la cabeza y no en el casco, se encuentran distribuidas en pequeño número en cada UIP. Los binoculares diurnos con estabilizador de imagen Nikon 16×50 IS UD 3.7″ All Weather son utilizados, entre otros, por los binomios de tiradores. Los sistemas de comunicación Motorola fueron sustituidos hace tiempo por los MATRA/EADS, los cuales a su vez están siendo reemplazados por un modelo más avanzado y compacto de la misma marca.
Para la realización de controles se utilizan conos de señalización y rastrillos con puntas. Para sustituir a los sistemas lanza-destellos estroboscópicos se están distribuyendo en las UIP maletas equipadas con el sistema Electroflare de Meprolight. Cada una de ellas contiene ocho dispositivos similares a un disco de lanzamiento olímpico, provistos de luces parpadeantes. Estos discos son resistentes a los impactos y se activan precisamente al llegar a tierra tras ser lanzados a mano.
El tono del uniforme es azul oscuro. El pantalón cuenta con refuerzos en la zona de las espinillas y la rodilla, aunque tal y como señalamos en el artículo no resultan suficiente garantía contra los traumas producidos por el lanzamiento de objetos contundentes. La prenda habitual para la cabeza es una gorra de tipo béisbol, la cual es sustituida por el casco de intervención 3K, de la casa Fedur y dotado de pantalla, cuando se va a proceder a disolver una manifestación por la fuerza, primero como medio de intimidación y, si fracasa esta táctica, para la propia protección del agente. Con este mismo fin los agentes cuentan de forma individual con chalecos anti-trauma Fedur PNAT con protección para los hombros, material que no hay que confundir con los chalecos balísticos.
Otro elemento del equipamiento individual lo conforman los grilletes metálicos y de lazo. Cada agente lleva además una defensa semirrígida, larga y flexible. Para neutralizar motines se dispone de defensas rígidas de madera, que se pueden utilizar con las dos manos al ser más largas y gruesas que las anteriores. Se cuenta además con defensas extensibles para otro tipo de intervenciones, así como de granadas lacrimógenas Falken de agente irritante CS.
Los escudos “antidisturbios” de policarbonato, de la marca Fedur, son transparentes, a diferencia de los negros balísticos. Los hay rectangulares (ERC-1) y redondos (EC-1), siendo mucho más habituales los primeros, que cuentan además con una protección inferior desplegable para cubrir las piernas. Tienen también la ventaja de que permiten realizar tácticas defensivas como la famosa de la “tortuga”, cosa imposible con los EC-1 dado que dejan espacios sin cubrir. Algunos de estos escudos rectangulares tienen sus asas colocadas en el lado convexo exterior, de modo que se pueden utilizar para inmovilizar a un sujeto contra una pared.



Sumario 338


