¡Rifles Winchester vive!
Hace algún tiempo, los servicios de noticias de todo el mundo difundían que la factoría Winchester de New Haven, en el estado norteamericano de Connecticcut, cerraba sus puertas. Un hecho del todo lamentable después de más de siglo y medio de producción, atesorando una fama innegable y haciendo historia junto a los Estados Unidos. Pero una cosa es que se cierre una factoría, por muy histórica e imortante que pudiera ser, y otra muy distinta que la marca y las armas Winchester dejaran de existir, tal como se atrevieron a publicar numerosos medios de información. Repetimos: ¡Winchester VIVE!
Texto: Luis Pérez de León / Fotos: A.F. Pérez de León S.L.
* Este artículo incluye 33 imágenes con sus correspondientes comentarios en la edición impresa del número 287.
Hablar de esta marca es referirse a uno de los principales protagonistas en la historia de las armas, y la importancia, número y difusión de sus modelos resulta tan extensa como espectacular. Pero, como toda empresa, también Winchester ha atravesado por diferentes situaciones a lo largo de su más que centenaria vida, y no puede negarse que esa enorme fábrica de New Haven, el mismo lugar donde se comenzaron a fabricar los rifles Henry en 1862 (antes incluso de que se creara la compañía Winchester), y donde también trabajaron casi 20.000 empleados en los años de la II Guerra Mundial, no cubriera hoy las expectativas para la producción y los modelos que en la actualidad han de resultar más comercialmente interesantes a tenor de las demandas del mercado y a juicio del propietario de la empresa.
Pero, como antes comentamos, una cosa es que se cierre una factoría (enorme y cuyos cimientos rezuman historia, desde luego), y otra que la marca desaparezca, como se pudo leer y oir desde más de un destacado medio de comunicación en las pasadas semanas. La fama y hasta el misticismo de estas armas se prestaba incluso a poéticos titulares, que en más de una ocasión pretendían ya servir de epitafio en la tumba de la marca: “El Winchester, el famoso rifle que se hizo célebre en las películas de vaqueros, puede haber disparado su último cartucho con el cierre de la planta en New Haven, en Connecticut, donde se fabricaba desde 1866″. o también: “Adiós al rifle cowboy. El famoso Winchester de los films de vaqueros puede haber disparado por última vez”; “Adiós al Winchester, el rifle que conquistó el Oeste”; “El cierre de la planta marcará, de hecho, el fin de un fusil y de una marca desde 1866 ligada a Connecticut”: o, por último: “La historia del Winchester parece haber llegado a su fin, tras el cierre la semana pasada de US Repeating Arms”.
Somos conscientes de la implacable política anti-armas que se extiende por el mundo occidental, pero tampoco es de justicia permitir que se entierre a uno de los grandes nombres de la Historia, sobre todo cuando aún vive. Por ello mismo, hemos creído oportuno dedicar unas cuantas páginas de nuestra Revista a este tema, incluyendo imágenes y comentarios de algunas de sus armas más clásicas, pero teniendo muy en cuenta que Winchester es hoy mucho más que los rifles de palanca que innegablemente forjaron un día su futuro y catapultaron esta marca hasta un clamoroso éxito, haciéndola llegar hasta los últimos rincones del mundo.
Números cantan
Hemos de ser conscientes, por otra parte, que la belleza y el carisma de los rifles de palanca, por mucha historia y evolución que encierren, perdieron hace ya mucho gran parte del interés que de hecho suscitaron en el mundo de las armas, primero como auténticas y revolucionarias “zancadas” en cuanto a la evolución tecnológica que representaban y, segundo, porque su propia evolución les sirvió para mantener un ventajoso puesto en el mercado durante un buennúmero de décadas. Después, la tradición, la excelente relación precio/prestaciones, y hasta la imagen (sin duda también favorecida por innovaciones en diseño y en calibres), contribuyó a su mantener su estatus.
Pero, tal como se demuestra, los románticos incondicionales o los prácticos cazadores ya no son suficientes para mantener en funcionamiento una fábrica que, junto a algunos otros modelos de rifles y carabinas del .22, estaba preparada para fabricar 300.000 armas al año, tras la remodelación que FN Herstal (también propietaria de Browning), llevó a cabo cuando la adquirió, hará pronto dos décadas.
Fue en 1987 cuando la empresa belga compró la factoría y la U.S. Repeating Arms Co., a la compañía norteamericana Olin Corporation, quien por otra parte cedió (sólo cedió), el uso de la marca Winchester por un período de 20 años. Sin embargo, y según declaran los responsables de FN, los muchos esfuerzos realizados por relanzar varios modelos de los producidos en New Haven han resultado mucho menos fructíferos de lo que se esperaba. De hecho, la factoría produjo en 2005 apenas un 25% de las armas de las que hubiera sido capaz en función de sus medios. Tampoco puede negarse que la demanda de las armas Winchester había descendido en muchos enteros durante los últimos años.
Así, las cosas, la empresa FN (junto al también muy importante grupo industrial Giat), se enfrentaba a una dura situación, arrastrada desde antes de iniciarse este siglo, a la que había que sumar que en los últimos 20 años Winchester se hizo con 17 millones de dólares de incentivos publicitarios, con otros 33 millones en préstamos y con otros casi 3 millones de gravámenes fiscales.
Sin embargo, nadie se planteaba hacer desaparecer la marca Winchester, sino prescindir de la enorme planta de New Haven y capitalizar esa inversión.
Por supuesto que “Winchester” es algo “muy suyo” para muchos millones de norteamericanos (el principal potencial mercado también para ella, y hablamos de más del 75% de las ventas), y dejar de estampar el “Made in USA” en esas armas -sobre todo en las más clásicas-, podría ser muy perjudicial, pero suponemos que FN estará dispuesta a correr ese riesgo a través de un adecuado marketing y de ventajas e innovaciones tecnológicas, máxime cuando lleva ya muchos años produciendo o montando muchos modelos de armas de sus diferentes marcas (Winchester incluída) en Bélgica, Portugal o Japón.
En cualquier caso, en la ciudad belga de Herstal tomaron esa difícil decisión en el pasado diciembre, y el cierre de la original, única, histórica y enorme fábrica Winchester en Estados Unidos, sería un hecho tres meses después.
Robert Sauvage, portavoz de FN Herstal, aseguraba que la importancia histórica de la fábrica había contado sobremanera en una decisión que, de no haber existido ese condicionante, hubiera debido tomarse muchos años atrás. El señor Sauvage, por otra parte, también aprovechó para hacer público y notorio que la planta de New Haven nunca les había resultado económicamente rentable, que llevaban ocho años intentado conseguir soluciones con las autoridades de la ciudad y con los sindicatos, además de que ése era el único “punto negro” de su grupo industrial, por lo que había sido preciso “parar la hemorragia”.
Los tiempos cambian
De las casi dos decenas de miles de empleados que un día llegaron a trabajar en Winchester, menos de doscientos fueron los que tuvieron el desagradable honor de ser los encargados de cerrar esta etapa de la fábrica.
Los sindicatos, los responsables de la ciudad de New Haven, medios de comunicación… fueron muchos los que intentaron salvar la situación hasta el último momento. John DeStefano, alcalde de New Haven, hizo correr una entrañable consigna: “Winchester es parte de aquello que somos como Nación y como ciudad”, pero la decisióon estaba tomada desde hace ya tiempo, y hablamos de cifras con muchos dígitos “en dólares”.
El responsable de la fábrica, Paul DeMennato, llegó a comentar que “se está negociando la venta (de la planta), si bien el proceso se encuentra en una fase preliminar”, aunque no pudo saberse quienes eran esos supuestos industriales interesados en la compra.
En cualquier caso, si no puede negarse el que parece irremediable cierre de esa fábrica mítica y centenaria, no es menos cierto que, por lo que sabemos, ninguno de los directamente implicados ha comentado nada en absoluto sobre la desaparición de la marca Winchester y de sus armas, como sí se permitieron hacer un buen número de “profesionales de la comunicación”, aderezando además la noticia con nombres, fechas y datos confundidos o simplemente inventados.
Insito en que la importancia de esta marca, los miles de veces que habremos escrito su nombre en estas mismas páginas en el último cuarto de siglo, bien merecían esta especie de pequeño homenaje, que en nigún caso hemos de entender como póstumo, pues muy al contrario estamos
seguros que cerca o lejos de New Haven las armas Winchester seguirán estando presentes todavía por mucho tiempo, incluso aunque los “iconos americanos” que son los rifles de palanca hayan de producirse en otro continente; no dejará de ser una demostración más de la fama, importancia y difusión internacional que ha conseguido esta marca.
No nos engañemos, pese a la falta de rentabilidad cosechada por FN Herstal desde esa factoría americana, estamos seguros de que la empresa europea intentará renovar los derechos de uso del nombre Winchester desde la norteamericana Olin.
No olvidemos que, pese a su indiscutible importancia en “imagen”, hablar de Winchester nos lleva mucho más allá de los rifles de palanca. Como bien saben nuestros lectores son muchos los modelos de rifles cerrojo, de escopetas semiautomáticas, de repetición y de cañones basculantes, muchos también los complementos y accesorios que llevan estampado el famoso logotipo del jinete cabalgando con un rifle en sus manos, y muy, muy importante la parcela que ocupa la enorme variedad de cartuchería para armas cortas y largas que se producen y venden baja la marca Winchester.
Para bien de todos los amantes de las armas, es mucho el activo que queda aún por negociar en Historia, fama y prestigio. Lo dicho; una vez más: ¡Winchester vive! •
EL PRIMER HENRY
• Aún sin que el nombre de Winchester figurara ni en la empresa ni en las armas, el rifle de repetición rediseñado por Benjamín Tyler Henry desde los modelos Volcanic iba a abrir la puerta del éxito a una nueva generación de armas de repetición. La patente se obtuvo en 1860 y el primer Henry se vendió dos años después.
W66 RIFLE
• En 1866 Oliver Fisher Winchester era el propietario de la empresa New Haven Arms Company que pasaría a convertirse en Winchester Repeating Arms Company. Sería también el año en que apareciera el “Yellow Boy”, el primer rifle de la marca Winchester.
W73
• 1873 significó también la presentación de un nuevo modelo que en diferentes versiones de rifle y carabina iba nuevamente a causar sensación el el mundo de las armas. El Winchester 73 estuvo disponible para cartuchos de fuego anular y central, aunque su mayor difusión sería con el .44 WCF, o .44-40-200. Es decir, calibre .44, carga de 40 grains de pólvora y bala de 200 grains.
W73 MUSKET
• En 1876 apareció un modelo sobredimensionado del rifle 73 manteniendo un diseño idéntico, pero adaptado para emplear cartuchos de superior potencia. El .45-75 sería el primero de éstos desde Winchester. Una versión militar (Musket), del W-73.
1886
• En el modelo 1886, un verdadero peso pesado para su época, ya se palpa la presencia de John Browning en los diseños de esta marca. Su colaboración se inició en 1879 con el monotiro de bloque descendente, y continuaría también en los rifles 92 ,94 y 95 de palanca.
1892
• La robustez y fortaleza del cierre aplicado en el modelo 86 se traslada al de 1892, pero en un arma mucho más ligera y manejable que representa una opción evolucionada respecto al de 1873. EL cierre articulado de éste no admitía las presiones de los cartuchos de tipo medio que se estaban desarrollando. Sólo dos años más tarde aparecería una nuevo diseño, lo que no impidió que el 92 continuara en el mercado por décadas.
1895
• Si el modelo de 1894 representó un nuevo avance respecto a los rifles de repetición por palanca, y de hecho es el que ha perdurado hasta hoy con esta marca, la aparición en 1895 del cartucho .30-30 Win (el primer deportivo de pólvora sin humo), le sirvió de espaldarazo definitivo, volviendo a generar un enorme éxito de ventas.
94
• El modelo 94, del que se han fabricado cerca de seis millones de unidades, ha existido en numerosas configuraciones y para diversos cartuchos. Sus versiones conmemorativas han sido una fuente inagotable para los coleccionistas.
BIG BORE
• En 1979 aparecería la refinada línea de armas XTR, que también incluyó a los rifles de palanca, y una opción de mayor potencia con éstos para los cazadores mediante el cartucho .375 Big Bore.
1895
• Si los proyectiles modernos, rápidos y aguzados eran incompatibles con los depósitos tubulares de los Winchester, Browning volvió a plantear una válida solución con el modelo 1895. Además, la robustez de este arma permitió que pudiera usar municiones de notable potencia.
Mod.9410
• Parece un rifle por su inconfundible diseño y hasta por su aparato de puntería, pero en realidad es una escopeta Winchester Mod. 9410, un arma que dispara la munición semimetálica del calibre .410.
ANGLE EJECT Y VISORES TELESCÓPICOS
• En 1984 una antigua crítica achacada a los Winchester pierde su razón de ser al adoptarse un nuevo diseño por el que la expulsión de la vainas se realiza en ángulo (Angle Eject). Ya podían montarse visores telescópicos sobre la acción.
444 MARLIN
• Coincidiendo con la llegada del nuevo milenio, la marca de New Haven tuvo que reconocer que el colectivo de cazadores que optaba por rifles de palanca potentes se decantaba por el cartucho 444 Marlin y el rifle que para él producía esta misma empresa. Por fin el 94 pudo conseguirse en ese excelente calibre.
MODELO 88
• Entre 1955 y 1973 Winchester fabricó el modelo 88, un arma que rompía moldes con los clásicos diseños de palanca de la marca. El cierre era rotativo y el cargador de petaca separable, adaptado para recibir municiones modernas, como el caso del .308 Win. No puede decirse que constituyera un gran éxito comercial, pero fueron casi 284.000 las unidades producidas.
VERSIONES MODERNAS DE PALANCA
• También los winchester de palanca se han fabricado en versiones modernizadas, como las Black Shadow que montaban culata y guardamanos sintéticos nde color negros o las que incluían de fábrica montajes especiales para visores telescópicos.
UBERTI Y ROSSI
• La marca italiana Uberti (hoy propiedad de Beretta) produce varios de los más antiguos diseños winchester -como el Henry ó el 1873- mientras la brasileña Rossi ofrece diversas versiones del 1892.
ÚLTIMO CATÁLOGO
•El último catálogo de Winchester ofrece doce variantes s de rifles 1894 entre las que se encuentran diversas configuraciones, longitudes y acabados. Los calibres , según las versiones, van desde los modernos .357 Mag ó .44 Mag, hasta los muy clásicos .45 LC, .38-55 ó .30-30 Win, entre otros.
Sumario Armas Nº 333


Hola! me gustaría que alguien me dijese dónde puedo encontrar un manual de un rifle WINCHESTER CALIBRE 30-30 MODELO NA
Gracias!!!
hola, megustaria que me dijeras en cuanto esta una winchester modelo 1873 44 w.c.f
grecias.
hola quiesiera saber cual es el precio de un winchester .30-30 modelo 1994 .gracias
Hola, me gustaría saber que otro calibre le puede hacer a mi rifle winchester calibre 25.35, no encuentro municiones de ese calibre, si me pueden ayudar, mil gracias
Dónde compro tan linda colección. A ver si me ayudan. Ok?
Hola, saludos a todos. Me gustaría saber dónde trae el número de serie el Winchester modelo 88 cal. .308.
HOLA COLECCIONISTAS NECESITO LA CULATA DE RIFLE WINCHESTER M130-30
Una pregunta ¿cual es el precio de un W73 MUSKET? para saber cuanto mas o menos cuesta el mio que encontre en el monton de cosas olvidadas en una bodega.